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Qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla

 
Por Gianluca Francia. 10 octubre 2022
Qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla

¿Por qué estás tan a la defensiva? Quizá alguna vez alguien te haya hecho esta pregunta o puede que hayas usado palabras similares en medio de un conflicto con alguna persona conocida que provoca peleas por razones triviales. Todos estos comportamientos defensivos minan la salud de las relaciones personales y empujan a que los demás se alejen.

En este artículo de Psicología-Online vamos a analizar qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla. Te contaremos en qué consiste, por qué aparece este tipo de actitud y te daremos los mejores consejos para lidiar con ella.

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Qué es una actitud defensiva

La actitud defensiva es una reacción que se adopta para protegerse a sí mismo/a. Cuando alguien se pone a la defensa, a menudo trata de defenderse de alguien o de algo importante. Aun así, ¿por qué una persona se pone a la defensiva? Normalmente, esto sucede cuando alguien cuestiona algo en lo que se cree firmemente, ante una crítica o ante una amenaza del mundo que nos rodea.

En este sentido, todo el mundo emplea una estrategia defensiva de vez en cuando cuando se siente atacado/a. El problema es que no siempre es un comportamiento saludable para las relaciones familiares y laborales. Un exceso de actitud defensiva provoca la activación del filtros que impiden recibir y comunicar-se con los demás.

Por qué aparece la actitud defensiva

Nuestro cerebro está diseñado para protegernos de las amenazas, pero la actitud defensiva puede ser destructiva. Es un tipo de comportamiento muy complejo que se basa en una combinación de creencias, actitudes, sentimientos y personalidad. Generalmente, las personas empiezan a adoptar actitudes defensivas frente a lo que consideran amenazas desde una edad muy temprana y suelen reproducir esos comportamientos cuando son adultas.

Por lo general, las individuos que manifiestan actitudes defensivas no lo hacen por razones maliciosas. Su única preocupación suele ser sentirse mejor respecto a lo que está sucediendo, aunque ciertos comportamientos pueden ser perjudiciales, tanto para quien los realiza como para quien los recibe. Aunque estos personas puedan parecer egoistas, puede que hayan sufrido tanto en el pasado que ahora estén aterrorizadas ante la idea de sufrir de nuevo.

Una persona que muestra siempre una actitud defensiva seguramente tiene una herida emocional abierta que no reconoce y, por lo tanto, muchas veces no se da cuenta de que ataca injustamente a los que le rodean. Seguramente, manifestará los siguientes síntomas:

  • Sentimiento de que su integridad personal está constantemente bajo ataque y reaccionará en consecuencia.
  • Percibe el comportamiento de los demás como una intrusión en el espacio personal.
  • Problema de hipersensibilidad que empuja a defenderse de todo.

Si quieres saber cómo reaccionar en estas situaciones, te recomendamos leer este artículo sobre cómo tratar a una persona altamente sensible.

Qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla - Por qué aparece la actitud defensiva

Cómo saber si estoy a la defensiva

Reconocer un comportamiento defensivo en otra persona suele ser bastante fácil, pero es más difícil detectarlo en uno/a mismo/a. Sin embargo, aquí te traemos una señales simples que te ayudarán a detectar si tienes una actitud defensiva o no:

  • No escuchas a los demás o das la impresión de que no lo haces.
  • Usas muchas excusas.
  • Explicas las causas de los problemas para justificar tu comportamiento.
  • Culpas a los demás por tu actitud.
  • No te gusta que te digan "tú hiciste lo mismo".
  • Te concentras más en los errores de los demás que en los tuyos.
  • Tiendes a interpretar todo lo que dicen los demás como quieres.

Si te preocupa estar a la defensiva, te opones a los demás sin provocación y te resulta difícil comunicarte con tu entorno sin dañarlo, hablar con un/a terapeuta puede ayudarte a fortalecer estas relaciones y llegar a comprender el origen de tu actitud defensiva.

Cómo gestionar las actitudes defensivas

Si quieres mejorar tu actitud defensiva y aprender a gestionarla, no te pierdas estas recomendaciones:

  • Reconoce las señales físicas de la actitud defensiva: este tipo de reacción te permite escapar de una situación determinada o luchar contra ella. En otras palabras, el cuerpo muestra señales físicas al entrar en un estado de tensión creciente y hay que aprender a ser consciente de ellas.
  • Respira profundamente: para contrarrestar la reacción física de "lucha o huida", trata de calmar el sistema nervioso respirando de manera lenta y controlada. Cálmate antes de hacer o decir algo.
  • No interrumpas: el hecho de interrumpir a alguien para cuestionar o criticar un pasaje de su discurso indica una actitud defensiva. Esta actitud no sirve para nada y te hace parecer inseguro/a y obstinado/a.
  • Pregunta si puedes continuar la conversación en otro momento: si las emociones son demasiado fuertes para interactuar de manera racional, considera despedirte y pedirle a tu interlocutor que reanude la discusión más tarde.
  • Encuentra una manera de superar el estrés: cuando estás a la defensiva, el cuerpo está sometido a un gran estrés. Cálmate y trata de relajarte y liberar la tensión. En este artículo encontrarás información sobre cómo gestionar el estrés y la ansiedad.
  • Destierra la palabra "pero": cuando estás a la defensiva, tiendes a comenzar las frases con "pero" para demostrar que los demás están equivocados. No es una simple conjunción, sino una barrera mental porque le dice a tu interlocutor que no te importan sus opiniones o que no tienes la intención de considerarlas.
  • Pídele a tu interlocutor que se explique mejor: en lugar de ponerte nervioso/a, hazle preguntas, pídele que sea más preciso/a sobre la opinión y las críticas que te ofrece.
  • No reacciones lanzando más críticas: si aprendes a aceptar las críticas de los demás desarrollarás una actitud más reflexiva y abierta, pero también podrás adquirir un mayor autocontrol.
  • No te tomes las cosas de forma personal: trata de darle a otros el beneficio de la duda y no consideres las críticas que te dirigen como ataques personales.
  • Escucha lo que otros dicen: tener empatía significa ser capaz de ponerse en el lugar de otra persona y entender su estado de ánimo y sus sensaciones. Sin embargo, para ser capaz de ello, es necesario saber escuchar.
  • Evita emitir un juicio: para conectar con la persona que está frente a ti, debes dejar tus opiniones y juicios a un lado temporalmente hasta que termines la interacción.
  • Reformula el discurso de tu interlocutor: si quieres escuchar a otra persona y entender lo que tiene que decir, participa activamente, pero con respeto.
  • Haz que tu interlocutor comprenda que lo escuchaste: reitera lo que te ha dicho para que se dé cuenta de que has sabido escuchar, comprender y apreciar la importancia de lo que os habéis dicho, incluso si el problema aún no se ha resuelto.
Qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla - Cómo gestionar las actitudes defensivas

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Qué significa tener una actitud defensiva y cómo gestionarla, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Crecimiento personal y autoayuda.

Bibliografía
  • Barbieri, L. (2021). Cos’è il comportamento difensivo e come si presenta? Recuperado de: https://www.serenis.it/articoli/cose-il-comportamento-difensivo-e-come-si-presenta/
  • Saporito, S. (2022). Essere Sempre Sulla Difensiva: Una Tattica Per Proteggersi. Recuperado de: https://www.eticamente.net/64798/essere-sempre-sulla-difensiva-una-tattica-per-proteggersi.html

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