Psicología Clínica: Trastornos de ansiedad
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Teorías de la ansiedad y procesamiento de la información
Muchas de estas aportaciones se han referido a la relación entre el procesamiento de la información y la emoción. Aunque se han postulado diversas teorías, existen tres orientaciones básicas: el procesamiento bioinformacional de imágenes y afectos (Lang), el concepto de red asociativa (Bower) y el concepto de esquema (Beck). Los tres modelos se fundamentan en la idea de que existen estructuras cognitivas relacionadas con los trastornos de ansiedad. 6.A.- EMOCIÓN E IMAGEN: PROCESAMIENTO BIOINFORMACIONAL (LANG). Se basa en una concepción «descripcionalista» de la imagen emocional. Lang asume que toda la información, incluidas las imágenes mentales, se codifica en el cerebro de forma abstracta y uniforme, y no de forma icónica o análoga. Propone que las imágenes emocionales se conceptualizan como estructuras proposicionales y no como representaciones sensoriales. La información sobre la ansiedad se almacena en la MLP en redes asociativas (redes emocionales), es decir, redes proposicionales. Para la teoría bioinformacional, no es relevante la forma en que se almacena la información, sino los tipos de información almacenados y los resultados que produce su activación. La red puede activarse mediante inputs. Cuando se accede a un número suficiente de «nodos» de la red, esta se activa por completo y da lugar a una variedad de conductas y experiencias denominadas emoción. Ciertos elementos de la red pueden poseer una elevada potencia asociativa, de modo que basta con activar muy pocos nodos clave para acceder al programa completo. La memoria emocional contiene tres tipos de información: información sobre estímulos externos, es decir, sobre las características físicas de los estímulos (por ejemplo, el aspecto de algún animal); información sobre las respuestas, que incluye la expresión facial o la conducta verbal, las acciones abiertas de aproximación o evitación y los cambios viscerales y somáticos que sostienen la atención y la acción; y proposiciones semánticas, que definen el significado del objeto o la situación y de las respuestas, las probabilidades de que ocurra el estímulo y las consecuencias de la acción. Estos componentes permiten describir no solo qué situación provoca una emoción, sino también qué respuestas tienden a acompañarla y qué significado se le atribuye. Por ello, una misma señal puede generar reacciones distintas según la información asociada a ella y la experiencia de cada persona.En resumen, las unidades de análisis de la teoría de la bioinformación son las proposiciones (unidades de información que establecen relaciones lógicas entre conceptos). Una proposición («Nuria lee un libro») se compone de «nodos» o argumentos (Nuria y libro), y de un elemento relacional o predicador (lee). Las proposiciones se agrupan en redes, que constituyen una estructura asociativa o memoria asociativa de la emoción. Esta constituye una especie de «programa afectivo». La expresión afectiva se produce cuando se activa un número suficiente de proposiciones. En el tratamiento psicológico de las fobias, generalmente se activa la memoria emocional a través del input verbal (script). Lang sugiere que, para la respuesta emocional de miedo, existe un PROTOTIPO DE IMAGEN DEL MIEDO codificado en la MLP. El prototipo puede activarse mediante instrucciones, los medios de comunicación o estímulos sensoriales objetivos. Una característica importante del prototipo de fobia es que incluye información sobre las respuestas, es decir, un programa sobre la expresión afectiva o un conjunto de acciones (por ejemplo, evitación o escape). Ciertas proposiciones poseen asociaciones muy fuertes entre sí -> pueden actuar como claves para el procesamiento de la red y los correspondientes subprogramas de acción. En este sentido, la activación de una señal clave puede poner en marcha respuestas relacionadas con el miedo incluso antes de que la persona evalúe deliberadamente la situación.No todos los trastornos de ansiedad presentan el mismo grado de integración entre los diferentes componentes de la memoria asociativa. En la fobia específica, las redes están altamente organizadas y tienen una elevada fuerza asociativa -> existe una fuerte disposición al escape y la evitación como parte del prototipo fóbico. En la fobia social, las redes están definidas por la vigilancia y las preocupaciones sobre la valoración. En la agorafobia, las redes tienen poca fuerza asociativa y, por lo tanto, son más difíciles de activar. Lang sugiere dimensiones básicas de la conducta, como la valencia (placer-displacer), la potencia (dominancia-sumisión) y la activación (arousal-reposo). En la última revisión, se introduce la distinción entre respuestas estratégicas, que pueden describirse en términos de valencia y activación, y respuestas tácticas, más relacionadas con los conceptos de dominancia y sumisión (potencia). La teoría ha enfatizado la importancia de una terapia de la ansiedad basada en la respuesta: puede ser más eficaz que una orientada al estímulo porque determina una activación más completa de la estructura proposicional. Esto ayuda a entender por qué, durante la exposición, atender a las respuestas de miedo y a las acciones de evitación puede ser tan relevante como atender a la señal temida.Foa y Kozak plantean que el concepto de significado no debería reducirse a las proposiciones semánticas, sino que debe incluir toda la información, codificada semánticamente o no. Su perspectiva podría entenderse como una teoría sobre la reducción del miedo que parte de los principios básicos de Lang. El procesamiento de la información es un paso imprescindible para la terapia de la ansiedad. Entienden el procesamiento emocional como una modificación de las estructuras de memoria, más que como una mera activación. A través del procesamiento emocional, se corrigen las redes asociativas. La corrección se produce cuando, al reducirse el miedo mediante la exposición, la información resulta incompatible con la de la red asociativa y contradice sus proposiciones. Así, la experiencia de exponerse a una situación temida sin que ocurra la consecuencia anticipada puede aportar información nueva a la memoria emocional.La teoría psicoanalítica tradicional proponía que los individuos evitaban los pensamientos y recuerdos inductores de ansiedad. Brewin sugiere que el cambio depende de que dichos recuerdos sean readmitidos en la conciencia con el «afecto apropiado». SESGOS COGNITIVOS Y ANSIEDAD. Tanto Beck como Bower asumen que, en los pacientes con algún trastorno de ansiedad, debe existir una estructura cognitiva disfuncional que les lleva a producir ciertos sesgos en todos los aspectos del procesamiento de la información. Han desarrollado su teoría pensando más en la depresión que en la ansiedad. BECK: existe un ESQUEMA disfuncional que desempeña un papel esencial en el desarrollo y mantenimiento de la depresión y de la ansiedad. Los individuos con trastornos de ansiedad poseen un sesgo sistemático: la activación selectiva del esquema asociado al peligro personal, representado en la MLP. Los esquemas están organizados en subsistemas o constelaciones (modos) que corresponden a diferentes aspectos motivacionales (depresivo, erótico, de miedo y de peligro). Las razones por las que persiste la dominancia de un determinado modo no se explican suficientemente. En términos generales, estos esquemas influyen en qué información recibe prioridad y en cómo se interpreta una situación ambigua; por eso, pueden contribuir a mantener la sensación de amenaza.BOWER: TEORÍA DE LA RED ASOCIATIVA: Las emociones están representadas en la memoria en unidades o nodos, en forma de red asociativa (red semántica). Los nodos están relacionados con otros tipos de información: situaciones relevantes para desencadenar la emoción, reacciones viscerales, recuerdos de eventos agradables o desagradables, etc. La activación de un nodo emocional facilita la accesibilidad al material congruente con el estado de ánimo -> hipótesis de la congruencia del estado de ánimo. El material memorizado se recuerda mejor cuando existe un acoplamiento entre las condiciones en que se aprendió originalmente y aquellas bajo las que se pretende recordar -> hipótesis de la dependencia del estado de ánimo. Existe controversia sobre la viabilidad de las hipótesis derivadas de los modelos de Beck y Bower. Beck y Bower coinciden en que los sesgos operan en distintos niveles del procesamiento: atención, interpretación y memoria. Los datos experimentales tienden a indicar que la ansiedad parece asociarse a sesgos de atención, pero no a sesgos de memoria, mientras que la depresión parece asociarse a sesgos de memoria explícita y no de atención. Según Williams, la ansiedad se asocia primariamente a sesgos de integración (procesos automáticos y en fases iniciales del procesamiento), mientras que la depresión se asocia primariamente a sesgos de elaboración.ANSIEDAD Y ATENCIÓN SELECTIVA: PROCESAMIENTO AUTOMÁTICO Y ESTRATÉGICO. Entre los principales paradigmas empleados para investigar posibles sesgos atencionales en pacientes con trastornos de ansiedad se encuentran la escucha dicótica, que consiste en la presentación simultánea de dos mensajes auditivos, debiendo atenderse a uno de ellos, y la prueba del Stroop, en la que se debe decir el color de una palabra que no coincide con su significado (por ejemplo, la palabra «azul» escrita en verde). En esta tarea se produce un incremento en el TR denominado interferencia Stroop. El Stroop modificado se lleva a cabo con palabras que poseen un significado emocionalmente saliente («miedo», «serpiente»). Los pacientes con ansiedad deben exhibir una mayor interferencia (latencia) congruente con los estímulos relevantes, ya que la significación de la palabra atrae automáticamente la atención. En estos dos paradigmas no quedan claros los mecanismos que subyacen a los sesgos atencionales.Las tareas de tiempo de reacción posibilitan eliminar el posible efecto inducido por procesos múltiples, como la respuesta verbal (en el Stroop) o la memoria verbal (en la escucha dicótica). Se trata de pruebas de procesamiento visual de palabras y atención dirigida. Los individuos con trastornos de ansiedad deben presentar latencias inferiores a las de otros individuos cuando el punto se localiza en la zona de palabras emocionalmente congruentes -> las palabras amenazantes relevantes son detectadas más rápidamente por los sujetos ansiosos (atención selectiva). Existe un sesgo atencional en los pacientes ansiosos hacia las señales de amenaza. Cuando las palabras se igualan en emocionalidad, no existen diferencias; esto puede deberse a que ciertas palabras positivas presentan «emocionalidad relacionada» (la palabra «relajado» posee emocionalidad relacionada con «nervioso»). La mayor parte de los datos positivos, que apoyan el sesgo atencional -> hipótesis de la congruencia específica: las amenazas específicas pueden diferenciar a los sujetos con el trastorno de ansiedad congruente con la amenaza-, corresponden a investigaciones con pacientes diagnosticados de trastorno de ansiedad generalizada. También se ha asociado al rasgo y al estado de ansiedad (en sujetos no clínicos). Recientemente, se ha asociado a fobias sociales, trastorno de pánico, fobias específicas y estrés postraumático. Cabe destacar que estas tareas permiten estudiar la rapidez con la que se orienta la atención, pero sus resultados no describen por sí solos todos los procesos implicados en la experiencia de ansiedad.Importancia del procesamiento automático (no consciente): los estudios basados en escucha dicótica y en pruebas de Stroop parecen demostrar que el sesgo atencional vinculado a la ansiedad está determinado por mecanismos que operan a un nivel no consciente, no intencional y automático (nivel preatencional). El efecto priming (una experiencia pasada facilita la realización de una tarea que no requiere un recuerdo deliberado de tal experiencia), observado en algunas investigaciones sobre memoria implícita y ansiedad, se ha considerado una prueba del procesamiento automático selectivo típico de la ansiedad. La conclusión derivada de trabajos sobre memoria implícita y explícita (que emplean procesos estratégicos y de elaboración, en contraste con los automáticos y de integración) es que la ansiedad se asocia a un sesgo congruente con la emoción en la memoria implícita, mientras que la depresión se relaciona con un sesgo congruente con la emoción en la memoria explícita.¿Hasta qué punto el sesgo atencional desempeña un papel causal o patogénico en los trastornos de ansiedad? Los individuos con elevado rasgo de ansiedad pueden tener tendencia a interpretar los estímulos como amenazantes. El sesgo interpretativo y el alto rasgo de ansiedad pueden llevar a incrementar la atención de forma selectiva hacia las señales de amenaza, generando una espiral de incremento de la ansiedad. El sesgo atencional incrementa directamente la activación de los componentes del SNA. El sesgo atencional asociado al incremento de la activación autonómica facilita o genera el condicionamiento pavloviano de respuestas de miedo o ansiedad, dando lugar a la adquisición de trastornos de ansiedad. También existe evidencia del proceso inverso: el sesgo atencional puede adquirirse mediante condicionamiento clásico. Un incremento en la activación autónoma puede aumentar el rasgo de ansiedad y la tendencia a interpretar los estímulos ambiguos como amenazantes. De este modo, la relación entre atención, interpretación y activación puede ser bidireccional: cada componente puede influir en los demás y contribuir a que la respuesta de ansiedad se mantenga. > Siguiente: Ansiedad y procesamiento cognitivo: hacia una integración
