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Celos entre hermanos: síntomas y cómo tratarlos

Celos entre hermanos: síntomas y cómo tratarlos

Los celos infantiles constituyen un conjunto de conductas inadecuadas en los niños que, en muchas ocasiones, pueden llegar a desestabilizar el equilibrio familiar. Detectarlos y reconocerlos resulta un aspecto de vital importancia para abordarlos de manera adecuada y, con ello, devolver el bienestar emocional y psicológico al niño afectado y, con ello, a su familia.

En el siguiente artículo de Psicología-Online expondremos de manera detallada el tema de los celos entre hermanos, sus causas, síntomas y los diferentes modos de manejarlos.

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Causas de celos entre hermanos en psicología

Los celos infantiles constituyen un conjunto de comportamientos inadecuados de los niños que se realizan de manera inconsciente y que puede afectar otras áreas de la vida del niño y al ambiente familiar en general. Mediante los celos, los niños pretenden expresar su miedo a ser abandonado por sus figuras de apego, especialmente por la madre, y buscan llamar la atención para tranquilizar su temor. No obstante, en tanto que los celos provocan conductas de reto y provocación basadas en el resentimiento vivido hacia sus padres y en la envidia que sienten hacia su hermano, la respuesta que obtiene el niño es justo la contraria a la deseada: los padres acaban agotados y/o enfadados y reprenden al niño, muy lejos de ofrecerle el amparo que en realidad necesita.

La principal causa que provoca los celos infantiles suele ser el nacimiento de un hermano junto con una "no consciente" ineficaz estrategia educativa de los padres que provoca el síndrome del "Príncipe destronado". Ante este suceso, el niño vive una situación estresante porque la aparición de su nuevo hermano supone una amenaza para la relación con su madre.

Los casos en los que los celos pueden resultar más intensos son cuando el niño que sufre los celos no tiene cumplidos 3 años, ya que todavía tiene muchas necesidades afectivas por cubrir, sobre todo de la madre, y el nacimiento de su hermano va a privarle de cierto tiempo de exclusividad que tenía hasta el momento. No obstante, y aunque el caso comentado es el más habitual, también puede ocurrir que un niño tenga celos de su hermano mayor. En realidad, cualquier situación de especial dedicación y atención (consciente o inconsciente) a uno de los hijos o una percepción subjetiva errónea de ello por parte de uno de los hijos, puede generar celos en él.

Síntomas y señales de los celos entre hermanos

Los celos pueden ser adaptativos o patológicos:

  • Los primeros son esperables y cumplen una función adaptativa al poner alerta al niño ante la nueva situación y generarle mecanismos de defensa para adaptarse a la situación.
  • Los segundos, son desadaptativos ya que acaban generando malestar en el propio niño y en el ámbito familiar en general. En ambos casos, los síntomas pueden ser semejantes pero son mucho más intensos y desestructurantes en el caso de los celos patológicos.

Las conductas celosas tienen por objetivo llamar la atención de sus cuidadores. Algunos de los síntomas que se manifiestan en las conductas de los niños celosos son:

  • Desobediencia y/o indiferencia.
  • Conductas agresivas contra el hermano, contra la madre o contra otras personas o agresividad en general.
  • Fracaso escolar.
  • Conductas regresivas: conductas que, ya superadas, vuelven a aparecer como hacerse pis, tono de voz infantil, etc.
  • Conductas depresivas: aislamiento, alteración del sueño, menor comunicación, mayor sensibilidad, mayor desconfianza, etc. Estas conductas muchas veces resultan mucho más imperceptibles por lo que, en muchos casos, no suelen ser tratados como deberían.
  • Conductas alimentarias insanas: comer más por ansiedad o menos por depresión. Puede dejar de comer por celos.

Cómo manejar los celos entre hermanos cuando son niños

Para manejar los celos que, de manera casi natural, suelen surgir en un niño lo mejor es dotar a los padres de herramientas para gestionar dicha situación de manera que el niño se sienta atendido, tal y como necesita, recupere la confianza en sí mismo y pueda desechar la idea que se ha apoderado de él y le ha hecho sentir esos celos irracionales: "mis padres no me quieren" o "no valgo" o "mi hermano es mejor que yo...", etc.

En muchas ocasiones la situación no es solo una percepción subjetiva del niño celoso sino que es real, por ello, resulta imprescindible hacer conscientes a los padres sobre la situación que genera el malestar en su hijo y sobre su necesario cambio de actitud y conductas: deben reforzar las conductas positivas de su hijo, acogiendo con serenidad las negativas, sin recriminar, ya que esta conducta refuerza la creencia en su "no valía" y, con ello, su conducta celosa. Simultáneamente, resultarán muy útiles diferentes actividades realizadas directamente con el niño y, sobre todo, incorporadas por la familia como parte del tratamiento.

Para estos casos y para aquellos otros en los que se dan diferentes momentos de celos entre los diferentes hermanos, podemos realizar las siguientes actividades cuando los niños son pequeños:

Cuentos infantiles sobre los celos

Cuentos infantiles para trabajar los celos:

  • El cambalache
  • ¡Julieta, estate quieta!
  • ¡Por qué siempre va a ser así!

Existen una gran variedad de cuentos para trabajar los celos infantiles que permiten a los niños identificarse con los personajes y adoptar las soluciones propuestas en los cuentos.

Juego simbólico

Realizar juegos simbólicos en terapia y en familia para que el niño exprese sus sentimientos y, a la vez, se puedan proponer alternativas a las conductas adoptadas por el niño.

Tiempo y atención

Dedicar tiempo exclusivo para él indicándole que, al igual que su hermano, él también dispone de estos momentos de especial atención.

Representación de los conflictos

Teatro en familia, representando escenas reales conflictivas y proponiendo soluciones alternativas a las tomadas tanto por el hijo como por los padres o madres.

Pasado y evolución

Recordar al hermano mayor lo que hacían sus padres con él cuando era como su hermano menor. Esto le permitirá tomar consciencia de que, al igual que su hermano ahora, necesitaba cierta atención que ahora mismo no necesita.

Cómo trabajar los celos entre hermanos mayores

Cuando los casos de celos se dan en un niño más mayor o entre varios hermanos también de edad más avanzada, en tanto que se encuentran en otro momento evolutivo, las recomendaciones se centrarán en su capacidad de mayor razonamiento y comprensión sin olvidar, no obstante, el aspecto más importante, el afectivo. En estos casos, igualmente, se trata de mostrar al niño que sufre celos que su creencia interna de desvalorización es errónea. Para ello, resulta imprescindible:

  • Valorar y resaltar sus aspectos positivos.
  • Acompañar sus conductas disruptivas desde la serenidad y la firmeza para poner límites.
  • Dialogar, una vez pasado el episodio de celos, sobre lo ocurrido proponiendo hipótesis que le permitan empatizar (poniéndose en el lugar de su hermano, sus padres, etc.), sugiriendo o solicitándole alternativas a sus conductas, etc.
  • Fomentar una comunicación abierta y respetuosa preocupándose por sus intereses, sus miedos,... por su vida en general.
  • Desmintiendo verbalmente y, sobre todo, con actos sus creencias de inferioridad.

En todo caso, la herramienta más importante para tratar los celos infantiles es la toma de conciencia paterna de la situación y aceptar la necesidad del cambio que se requiera para revertir la situación. Desde aquí, las probabilidades de éxito en el tratamiento están prácticamente garantizadas.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Celos entre hermanos: síntomas y cómo tratarlos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Trastornos emocionales y de conducta.

Bibliografía
  • Sanchis Martínez, S. (2018). "Celos infantiles". Monografía para terapia realizada por Sara Sanchis Martínez.

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1 comentario
Su valoración:
petalnim ximena
porque mis papás no hicieron esto? de verdad Odio a mi hermana, no la puedo ni ver, bueno, equis, somos chavos
Sara Sanchis
Buenas tardes Ximena,

Tus padre no hicieron eso porque no lo sabían. Te aseguro que de ser realmente conscientes de vuestro dolor se afligirían completamente.

Los padres aman, siempre, a sus hijos en lo más profundo de su corazón. A partir de ahí, existen miles de motivos sociales (ritmos acelerados, trabajo no deseado, carencias emocionales infantiles, etc.) que llevan a los padres, en muchos casos, a "adormecer" inconscientemente este precioso sentimiento y a sustituirlo por otros (indiferencia, cansancio, frustración, agresividad, falta de empatia, egocentrismo, etc.). En realidad los niños son, en muchos casos, víctimas de sus padres y estos lo son de su propia infancia y de este sistema social bastante des-humanizado. No se trata de abandonar responsabilidades pero ese es un proceso que pertenece a tus padres y, en realidad, queda fuera de tu alcance.

Por tu parte, te recomiendo que asumas tú tu propia responsabilidad de sanación personal a través del perdón. Es comprensible tu enfado o decepción pero, con el paso del tiempo, culpabilizar no trae ningún buen fruto. El paso posterior a esto, supone la comprensión de la imposibilidad de tus padres de haberte atendido como necesitabas y, con ello, la aceptación y el perdón. El perdón libera del enfado y nos permite recuperar la paz.

Se trata de un proceso complejo y que quizás, en función del malestar que te genere esta situación, es mejor que lo vivas acompañada. Sin embargo, te animo de corazón a que lo intentes. Tu sanación, sanará a tus padres y tu hermana.

Si deseas contactar de nuevo, estaré encantada en responderte.

Un abrazo,

Sara s.

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