Crecimiento personal y autoayuda

Cómo controlarme para no hablar demasiado

 
Alejandro Garcia Mingrone
Por Alejandro Garcia Mingrone. 17 noviembre 2023
Cómo controlarme para no hablar demasiado

La falta de control en el habla es uno de los principales motivos de consulta que acecha a la población mundial en la actualidad. En líneas generales, la participación en espacios sociales, culturales, laborales y familiares pueden ser factores predisponentes de montos elevados de ansiedad que se despliegan en las personas. En este sentido, el intento por esconder inseguridades, la necesidad de aprobación por parte del entorno, la búsqueda de reconocimiento y la persistencia por armar lazos sociales nuevos son las causas que influyen en una gran parte de la sociedad. Esto es visibilizado cuando alguien se muestra sumamente interesado en exponer algún tema que permita captar la atención, o bien surge una dificultad para escuchar a otras personas.

En este artículo de Psicología-Online te brindaremos información acerca de cómo controlarme para no hablar demasiado.

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Índice
  1. Practica la observación
  2. Haz un registro de pensamientos, conductas y emociones
  3. Respira profundamente
  4. Practica mindfulness
  5. Selecciona previamente la información
  6. Escucha a los demás
  7. Haz preguntas abiertas
  8. Practica el silencio

Practica la observación

Una de las claves principales que indican un exceso en el diálogo consiste en contemplar la postura corporal, los gestos no verbales y las expresiones faciales de otras personas. En este sentido, la puesta en práctica de un estado de observación más crítico ayuda a comprender las actitudes que se muestran en un entorno social.

Por dicho motivo, es necesario prestar atención a las muestras de desinterés, malestar, aburrimiento, aislamiento y/o enojo que puede provocar un estado de verborragia. De esta manera, los datos arrojados en distintas situaciones producirán que la persona tome una posición de mayor escucha.

Haz un registro de pensamientos, conductas y emociones

En la gran mayoría de los casos, las personas que presentan una necesidad impulsividad de hablar sin ningún tipo de límite carecen de un registro de sus palabras. En suma, sus diálogos aparecen vacíos de un contenido concreto debido a que no tienen una lógica coherente que les permita explicar lo que sienten. Por esta razón, surgen manifestaciones corporales desorganizadas que no son comprendidas por otras personas. Para afrontar esto, otra de las opciones viables consiste en realizar un registro escrito de pensamientos, conductas y emociones.

Dicho de otro modo, se trata de un documento que establece una relación entre aquello que la persona siente, piensa y hace. Esta modalidad permite un ordenamiento de ideas que facilita la comunicación entre varias personas y limita las palabras que se dicen.

Respira profundamente

Los ejercicios de respiración diafragmática suelen ser una ayuda fundamental para afrontar momentos de estrés y/o ansiedad debido a que disminuyen la frecuencia cardíaca y producen una relajación del sistema nervioso central. En situaciones sociales en las que la persona no puede dejar de hablar, la respiración diafragmática impone ciertas pausas que permiten un mejor diálogo.

En efecto, esto resulta aliviador para aquellas personas que están escuchando y genera un clima más distendido.

Practica mindfulness

El mindfulness es una técnica terapéutica que tiene como objetivo lograr un estado de concentración mental en eventos del presente, desestimando cualquier pensamiento y emoción acerca del pasado o el futuro. Cuando esto se logra, la persona suele desarrollar una mayor capacidad reflexiva que le posibilita detenerse a elaborar pensamientos más profundos acerca de la vida.

De esta manera, la práctica repetida del mindfulness puede ayudar a conseguir un mayor estado de relajación mental para que la persona pueda controlar su ansiedad. En este artículo encontrarás algunos Ejercicios de mindfulness para principiantes.

Cómo controlarme para no hablar demasiado - Practica mindfulness

Selecciona previamente la información

Las personas que hablan demasiado suelen tener grandes dificultades para controlar las palabras que emiten. De esta manera, pueden herir susceptibilidades ajenas sin tener ningún tipo de registro sobre los demás. Si esto se repite durante mucho tiempo, las relaciones sociales pueden verse afectadas.

Por esta razón, es preferible pensar previamente la información de que se hablará para evitar conflictos con el entorno. En suma, esto tiene como efecto el autocontrol.

Escucha a los demás

Uno de los defectos principales de las personas que tienen verborragia consiste en una falta de escucha hacia otras personas. Aunque lo hagan de forma involuntaria, la necesidad imperiosa de hablar impide que el entorno pueda manifestarse, causando enojo, malestar y/o aislamiento. Para evitar estas consecuencias, otra de las alternativas radica en darle el tiempo a otras personas para que se expresen y controlar las ideas que se tienen.

Haz preguntas abiertas

Las preguntas abiertas son claros indicadores para que otras personas puedan desarrollar sus respuestas. Dicho de otro modo, se pide la opinión sobre algún tema que pueda ser descrito, desarrollado o explicado en profundidad. Cuando sucede esto, la persona deberá controlarse para no hablar sobre los demás y evitar ser el centro de atención.

Practica el silencio

En lugar de expresar una opinión o emitir juicios de valor sobre el tema en discusión, otra alternativa es optar por el silencio. A diferencia de lo que muchos creen, el acto de quedarse callado no indica falta de interés en la situación actual, sino más bien una elección consciente de escuchar a otras personas.

Este enfoque tiene el beneficio adicional de reducir la posibilidad de generar un ambiente desagradable mediante una restricción en el uso de palabras.

Cómo controlarme para no hablar demasiado - Practica el silencio

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Barrio del Campo, J.A., Ruiz Cobo, R., Borragán, A. (2006). El estrés ante el hecho de hablar en público: guía práctica. INFAD Revista de Psicología, 2 (1), 417-428.
  • Codina Jiménez, A. (2004). Saber escuchar. Un intangible valioso. Revista Intangible Capital, 3 (1), 1-27.
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