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Motivación y Personalidad - Resumen Corto - Psicología de la Personalidad

Motivación y Personalidad - Resumen Corto - Psicología de la Personalidad

A la hora de estudiar la conducta desde una aproximación interactiva dinámica, o "transaccional" consideramos la intervención de factores personales, situacionales, la interrelación entre ambos, la conducta resultante (llamémosla 1), sus consecuencias y cómo éstas afectarían a la conducta futura, la percepción y valoración de la situación y su interacción y la conducta resultante (llamémosla 2). También entra en juego la motivación a nivel de características personales, situacionales, y la conducta resultante.

Introducción

Cualquier explicación de la conducta sería incompleta si no considera la motivación hacia un tipo de metas, los sentimientos de satisfacción que se derivan de enfrentarse a retos y superar los obstáculos, el valor asignado a una meta y la evaluación que el sujeto hace de su probabilidad de obtener una meta, evaluación que incluye creencias sobre contingencias conducta-consecuencias y creencias sobre la capacidad personal. El estudio de la motivación analiza por qué se inicia una conducta, qué la mantiene, hacia dónde se dirige y por qué se termina; explicaría el porqué de la conducta. Bandura diferencia tres clases de motivadores:

  1. Los motivadores de carácter biológico: desde déficits celulares hasta acontecimientos externos aversivos que activan una connducta consumatoria y protectora frente al malestar físico.
  2. Los motivadores que actúan a través de incentivos sociales: en el desarrollo, las experiencias positivas ocurren en conjunción con la aprobación de los otros y las negativas con la desaprobación. Este tipo de reacciones sociales se convierten en predictoras de consecuencias positivas o negativas, en incentivos.
  3. Los motivadores cognitivos: las personas se motivan a sí mismas, eligen metas, definen cursos de acción, anticipan sus posibles resultados, valoran dichos resultados, planifican cambios para el futuro, etc. Los teóricos que han destacado más los aspectos dinámicos y motivacionales, que los estructurales, comparten una visión del hombre como organismo activo que busca aumentar sus capacidades e interactuar con su entorno de forma efectiva.

Geen sugiere que la motivación es un proceso complejo que incluye 3 pasos:

  1. Definir una meta que la perosona aspira conseguir. Puede surgir de una necesidad que la persona experimenta, o de alguna demanda externa en interacción con necesidades de la persona.
  2. Elegir un curso de acción que lleve a conseguir la meta. Implica la intención o el compromiso de la persona con dicha meta.
  3. Actuar según el plan elegido, estableciendo una estrategia que le permita flexibilizar sus acciones haciendo contínuas evaluaciones de sus logros (o fracasos) a la hora de afrontar submetas en su camino hacia la gran meta u objetivo final.

Explicando la dinámica de la conducta

La aproximación de metas La palabra meta se utiliza para definir un estado deseable para una persona que algún día podrá conseguirse. Sería un objetivo alcanzable, no sin cierta dificultad, siendo el esfuerzo invertido contingente con su consecución, en cuyo camino habría muchos otros objetivos parciales. Para saber la motivación de una persona por lograr una meta, se ponen obstáculos para probarla, como en los "rituales de iniciación". Las metas energizan y dirigen la conducta de las personas. La conducta es motivacional: se dirige a conseguir unos objetivos establecidos. Una vez que se establece una meta, la persona llevará a cabo diversos procedimientos en el camino hacia su consecución: desarrollará un cierto nivel de esfuerzo, preparará estrategias de actuación y establecerá un compromiso con el objetivo propuesto.

El esfuerzo y persistencia en la obtención de una meta será mayor cuando ésta sea claramente definida, e implique un cierto nivel de desafío o dificultad, que afectará a la valoración de atractivo, viendo de forma más positiva las metas más difíciles. Es importante para la persona ir obteniendo información acerca de cómo va consiguiendo superar objetivos parciales. Las estrategias de actuación se verán afectadas por la complejidad de la meta. Cuando son simples, la acción se verá afectada por aspectos motivacionales (esfuerzo/persistencia), cuando son complejas, predominarán aspectos cognitivos (preparación de planes/estrategias). Una meta motiva a una persona en la medida en que la acepta y se siente comprometido con ella: si el compromiso es grande, movilizará mayor esfuerzo. El que otras personas conozcan la meta, la presencia de recompensas o percibirse con las habilidades necesarias para alcanzarla, aumentarán el grado en que uno se siente comprometido con su logro.

El esfuerzo por alcanzar las metas dependerá de la expectativa que tiene la persona de poder lograrlo, y del valor que tiene para ella el objetivo. La expectativa y el valor se combinarían de forma multiplicativa para determinar la utilidad subjetiva de una meta para la persona. Si una de ellas es cero, la meta no sería de utilidad, y no se esforzaría por conseguirla. A veces. la persona se enfrenta con metas incompatibles entre sí. Este conflicto entre metas implica sentimientos de aceptación y de rechazo. Esto puede provocar que las personas inhiban determinadas conductas, piensen excesivamente en las metas en conflicto y experimenten malestar psicológico.

Aunque el establecimiento de metas y el camino hacia su logro son elementos motivacionales, en el proceso intervienen aspectos cognitivos: tras el éxito o fracaso en la superación de los objetivos menores, la persona realiza atribuciones para analizar las causas. Estas atribuciones afectan a la formación de expectativas sobre el rendimiento futuro, y elicitan respuestas afectivas. El componente afectivo de la conducta motivada lo definirían las dimensiones atributivas de locus de causalidad y controlabilidad, mientras que la dimensión de estabilidad contribuye al componente cognitivo. Las metas tienen 3 tipos de propiedades:

  • El componente cognitivo de una meta: incluye representaciones o imágenes mentales de la meta, una jerarquía (desde objetivos menores a la meta final) y planes que conduzcan al objetivo final; los procesos cognitivos serían relevantes a la hora de analizar la información disponible antes de decidir activar o no un determinado plan para conseguir una meta.
  • El componente afectivo incluye el grado en que las conductas vinculadas con la meta se asocian con reacciones afectivas de aproximación, miedo, ira, etc.
  • El componente conductual incluye las acciones asociadas con el plan para obtener una meta.

Estos tres elementos se relacionan entre sí y pueden variar en su grado de significación. Una meta con un componente cognitivo fuerte y afectivo débil puede ser considerada como una actitud o valor y una meta con un componente afectivo fuerte y cognitivo débil puede ser considerada como un impulso o deseo. Una meta con una estrategia bien desarrollada expresa una intención y una meta sin un plan elaborado puede ser una fantasía o ilusión. Las conductas dirigidas a una meta se mantienen durante largos periodos de tiempo.

En esta estabilidad intervienen distintos factores: las imágenes almacenadas en la memoria (imaginar la meta produce la reacción afectiva positiva asociada con ella); organizar la meta en una jerarquía (superar submetas activa reacciones positivas que ayudan a mantener el camino hacia el objetivo final); aunque la persona no reciba refuerzo externo positivo por superar submetas, puede desarrollar estrategias propias, utilizando como elementos motivadores, fuentes internas de refuerzo.

Pervin presenta una teoría de metas que enfatiza la naturaleza propositiva de la conducta humana y reconoce el funcionamiento interdependiente de las características cognitivas, afectivas y conductuales. La personalidad es vista como un concepto integrador, enfatizándose su naturaleza dinámica como sistema dirigido al logro de metas. El establecimiento de metas crea una discrepancia entre el estado actual y un estado deseado, iniciando, para reducir esa discrepancia, una acción propositiva o intencionada. Las aproximaciones a la motivación basadas en el concepto de discrepancia describen un proceso con los siguientes pasos:

  1. Se establece la intención de esforzarse por conseguir una meta elegida, desarrollándose una estrategia.
  2. Se van llevando a cabo acciones específicas (submetas)
  3. Se van comparando los resultados en estas acciones con la meta final, para detectar discrepancias.
  4. Se hacen atribuciones causales sobre las posibles discrepancias percibidas. En función de estas atribuciones, la persona realiza reajustes en su conducta, como aumentar sus esfuerzos, cambiar de estrategia, negar la discrepancia, etc.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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