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Qué es proyección en psicología: definición y ejemplos

 
Por Bryan Longo. 9 julio 2020
Qué es proyección en psicología: definición y ejemplos

En ocasiones, nos hemos llegado a preguntar a manera de conclusión sobre un extenso recorrido de mitigaciones de conflictos emocionales: "¿por qué no puedo estar tranquilo con nadie?". Confrontaciones constantes, aislamiento, evasiones sociales y demás eventos interpersonales frustrados pueden ser causados no por lo más evidente (los demás) sino por un conflicto que por muchos años ha pasado a ser contenido de nuestro inconsciente, conflictos que son tan dolorosos, vergonzosos, frustrantes e inmorales que nos negamos a presentar y que en el mejor caso es mejor buscarlo en los demás: la proyección. En este artículo de Psicología-Online te explicamos qué es proyección en psicología: definición y ejemplos.

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Qué es la proyección

La proyección es un término del psicoanálisis. La definición de proyección dice que es un mecanismo que consiste en atribuir a otra persona lo que le pasa a uno mismo. La proyección es una forma de funcionamiento que se observa en personas que atribuyen a otro lo que le está ocurriendo a sí mismo, normalmente de forma inconsciente. La proyección no permite hacer contacto consigo mismo ni con los demás. Por ejemplo, muchas personas que utilizan la proyección consideran que todas las demás personas tienen defectos pero que ellos no.

En psicología, nos servimos de la proyección para detectar determinados rasgos de carácter, como las motivaciones, los problemas y frustraciones. Las tendencias proyectivas de las personas se desarrollan de una manera importante en las personalidades de tipo paranoide. Algunas de estas personas con esta patología manifiestan una tendencia hacia la evaluación constante de los demás, son muy sensibles y capaces de percibir el inconsciente de los demás y al interpretarlo se olvidan de su propio inconsciente. En los casos graves, la proyección lleva a la deformación viciosa o a una falsa imagen de la realidad (delirio paranoide). En algunos casos, la proyección bien canalizada, puede generar creaciones artísticas o científicas increíbles.

La proyección como mecanismo de defensa en psicología

Hermann Hesse (1919) expresaba algo parecido a la teoría de la proyección como un mecanismo de defensa, y lo hizo con la siguiente frase:

Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.

La proyección es uno de los mecanismos de defensa más utilizados en contra de las amenazas materialmente externas, imputando la responsabilidad de nuestros propios rasgos, sentimientos y conductas a otra persona o ambiente. El individuo atribuye a otras personas las propias carencias, virtudes o defectos, incluso hasta sus propios conflictos internos de ambivalencia.

La proyección como mecanismo de defensa generalmente opera en situaciones de conflictos afectivos/emocionales o de conflictos internos, en donde se termina atribuyendo al ambiente (personas o cosas) los propios sentimientos, pensamientos o impulsos que resultan incómodos o inaceptables para la persona. Además del contenido negativo, también se transmite todo aquello que garantice y asegure las continuidades del narcicismo, el mantenimiento de los vínculos intersubjetivos, los procesos de conservación: identificaciones, mecanismos de defensa, ideales, dudas y certezas.

Entendemos así que la proyección puede funcionar como resistencia a enfrentarse al contacto con la propia identidad, atribuyendo así a los otros las emociones que nosotros mismos sentimos.

La proyección como mecanismo de defensa provoca que escupamos o expulsemos sobre el mundo las vivencias, emociones o rasgos de la personalidad que deseamos desalojar de nosotros mismos por el hecho de ser inaceptables. Todo lo que es relativamente gratificante es aceptado por el yo –como algo perteneciente a él– pero todo lo que manifiesta ser doloroso y poco gratificante es considerado como algo ajeno al yo.

Ejemplos de proyección

La frustración que caracteriza a una persona que suele crear proyecciones de sí mismo en las demás personas desaparece cuando comienza a creer que sus defectos, sus deficiencias y sus fracasos también los poseen los demás, o que son los demás los que provocan estos fracasos, deficiencias o cualquier cosa que no desean tener. A continuación te compartimos algunos ejemplos de proyecciones psicológica:

Robar y creer que los demás le robarán

Personas que piensan de determinada forma (por ejemplo, sobre la justificación de un acto de corrupción) creen que los demás también piensan lo mismo. Por ejemplo, el dueño de una tienda roba algunos cuantos gramos de cada kilo del producto que vende, cuando este tenga que comprar en otra tienda será el usuario (cliente) más desconfiado.

Pensar en ser infiel y tener miedo de que su pareja lo sea

En una relación, uno de los dos comienza a presentar síntomas de ansiedad (por ejemplo refiere sentirse inseguro y desesperanzado), como consecuencia de constantes ideas de infidelidad de su pareja, quien en repetidas ocasiones ha intentado dejarle claro y en evidencia que está infidelidad no es real. Mediante un análisis, se descubre que esta persona con síntomas de ansiedad tampoco le ha sido infiel a su pareja pero que sí existen muchas personas que le han parecido atractivas y con las que le gustaría mucho tener relaciones sexuales, pero que su propia conciencia – y el respeto a su pareja- no permiten que lo haga. Además de esta proyección, la persona también proyecta su inseguridad sobre su físico y personalidad comparándose con las personas cercanas a su pareja que le parecen atractivas. En este artículo hablamos sobre las causas de la inseguridad y cómo superarla.

Regañar a los hijos por comportamientos que uno mismo hace

Otro ejemplo de proyección muy frecuente es la de los padres hacia los hijos, donde, por ejemplo, el padre demanda y protesta constantemente sobre la inmoralidad del niño y su comportamiento en contra de los principios que se le han enseñado, y también sobre los fracasos que este niño pueda tener, los mismos que el padre no pudo superar y principios que él en diferentes situaciones ha transgredido, ya sea en su lozanía o en desinhibiciones actuales.

Como evitar las proyecciones

Los mecanismos de defensa implican una conducta defensiva con la que opera la personalidad para mantener un equilibrio, es decir, una regulación de la tensión y de la excitación.

Con esta conducta defensiva, el organismo pretende alcanzar un ajuste o adaptación que disuelva todo tipo de inseguridad, frustración, peligro, tensión o ansiedad. Sin embargo, la conducta defensiva no resuelve los conflictos, sino que se limita a restringir la capacidad de actuación del yo frente a los objetos perturbadores.

Las proyecciones son conflictos o elementos internos que se ponen fuera como intento de disolución, pero que, evidentemente, provocan un recorrido en sentido contrario: el sostenimiento de las frustraciones y tensiones. Es importante un análisis detenido y dirigido por un profesional para determinar cuáles pueden ser esos elementos internos que provocan esa inconsistencia con el ambiente.

¿Cómo trabajar las proyecciones psicológicas? Observar y meditar si existen constantes confrontaciones con la familia, amigos, pareja y en el trabajo ayudará a encontrar y determinar si en realidad lo que acontece y desarrolla esa inestabilidad es algo con nosotros mismos.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Hermann Hesse. (1919). Demian. Alianza de novelas.

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