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Características Funcionales y Estructurales del Lenguaje Verbal

Características Funcionales y Estructurales del Lenguaje Verbal

La naturaleza arbitraria de los signos lingüísticos, su doble articulación y su consiguiente productividad posibilitan en el lenguaje verbal una potencialidad funcional cualitativamente distinta y superior a la de otros lenguajes que carecen de estas características. El lenguaje verbal presenta numerosos rasgos distintivos. Arbitrariedad de sus unidades y estructuras: falta de relación directa (natural y/o analógica) entre los signos que componen el sistema lingüístico y sus referentes. Independencia casi absoluta de las reglas y principios gramaticales respecto de las funciones sociales cognitivas que desempeñan las formas lingüísticas.

Cada comunidad social o cultural dispone de un sistema convencional de signos, así como de las reglas gramaticales por las que se rige su combinación y uso. Ello da lugar a concreciones culturales distintas del lenguaje a las que llamamos lenguas. Estas constituyen casos o manifestaciones particulares del lenguaje cuyas unidades y gramática concretas, al ser arbitrarias, debe ser aprendidas por hablantes en el marco de las interacciones que mantengan con otros hablantes de su comunidad lingüística o cultura.

Por eso Hockett señala también como rasgo característico del lenguaje humano el rasgo llamado rasgo de transmisión por tradición. El origen y evolución de las lenguas, las diferencias que existen entre ellas en el modo de designa y categorizar la realidad y sus repercusiones sobre el pensamiento, han dado pie a posiciones teóricas divergentes. Von Humboldt, Cassirer o la hipótesis del determinismo lingüístico o relativismo cultural de Sapiro y Whorf, acentúan la función constitutiva del objeto que cumple la el lenguaje; todos estos autores, por tanto, rechazan interpretar el lenguaje como un sistema de signo que opera como una mera copia de la realidad con independencia del sujeto que la conoce. ".., la diferencia de lenguas proviene menos de la diferencia de sonidos y signos que de las concepciones del mundo". Las lenguas presentan numerosas características formales comunes:

  • En todas ellas pueden identificarse unidades básicas tales como los sonidos o las palabras.
  • En todas ellas existen reglas para combinar sonidos y palabras y formar unidades más complejas como oraciones y textos.
  • En todas ellas existen restricciones respecto al orden en que las distintas palabras pueden formar oraciones.
  • En todas ellas las oraciones expresan contenidos que parecen ajustarse a una estructura predicativa o proposicional.

La existencia de regularidades y similitudes como estas en todas las lenguas, pero no en los otros sistemas de comunicación animal, ha dado pie a postular la hipótesis de que ciertas propiedades formales del lenguaje son universales y definen rasgos específicos de las habilidades y potencialidades cognitivas de la especie humana. Noam Chomsky define la gramática universal capaz de identificar y establecer, en un elevado nivel de abstracción, los parámetros comunes a las distintas gramáticas particulares y constituiría una evidencia de primer orden para afirma que la capacidad lingüística humana tiene una importante base biológica y es, por tanto, innata.

Centrando nuestra atención en las características de las señales lingüística en si mismas, cabe destacar ante todo que la modalidad de lenguaje humano mas primaria ( la modalidad oral) exige la participación de dos canales, el vocal y el auditivo, lo que implica que los usuarios de este lenguaje deben reunir cierto requisitos y condiciones tanto anatómicos como funcionales. Las características físicas de los sonidos del lenguaje (amplitud, frecuencia y duración) pueden verse como relacionadas con ciertas peculiaridades de la configuración anatómica del aparato fonador en la especie humana, como la posición de la epiglotis. Otras modalidades lingüísticas, como la lectoescritura o los lenguajes de signos manuales descansan en los canales visual y motor.

Desde el punto de vista de las propiedades físicas de las señales lingüista del habla, la señal acústica se expande multidireccionalmente y se desvanece rápidamente. La seña se despliega de forma continua aunque en realidad, las unidades lingüísticas son discretas. Para la compresión del lenguaje será necesaria la participación de sistemas de memoria capaces de almacenar e integrar temporalmente la información trasmitida mediante la señal física y que permitan su procesamiento una vez esta se ha desvanecido; asimismo, será imprescindible la existencia de procesos que permitan la segmentación de las señal física en unidades lingüísticamente significativas. La estructura interna de las unidades lingüísticas tiene otras características: doble articulación o dualidad de patrones que se refiere a que el sistema lingüístico se compone de dos tipos de unidades: unidades no significativas (los fonemas) y las unidades con significado (morfemas, palabras, etc) que resultan de la combinación, en las condiciones fijadas por la gramática, de las anteriores.

Los sistemas lingüísticos que participan de las características de dualidad de patrones resultan ser altamente productivos, abierto y flexible. Esto a su vez, facilita que los usuarios de la lengua puedan usarlo de forma creativa. Un conjunto de principios o reglas formales que posibilitan la producción y comprensión de infinitas oraciones gramaticales a partir de un número finito de unidades fue establecida originalmente por Chomsky y constituye uno de los principios básicos de la lingüística moderna. Distinguió este autor entre la estructura profunda (relaciones conceptuales codificadas en el mensaje) y la estructura superficial (unidades lingüísticas que aparecen explícitamente en dicho mensaje).

Esta división es de extraordinaria utilidad para la explicación psicológica de cómo se comprende y produce el lenguaje y permite entender, entre otro, la existencia de parafrases. Las unidades que resultan relevantes desde el punto de vista de la construcción del significado lingüístico en los mensajes verbales - los fonemas, las palabras, etc. - son unidades que admiten una representación grafica discontinua o discreta. Estas unidades como destaca Osgood, tienen una organización interna jerárquica y componencial.

Siempre pueden ser analizadas y descritas en base a las unidades de nivel inferior. La combinación de estas unidades no es aleatoria: se rige por principios o reglas que quedan recogidas en las gramáticas particulares de cada lengua. En el caso de la modalidad oral, cabe identificar otros parámetros de organización de los mensajes, que tiene una naturaleza suprasegmental y continua: se trata de los parámetros prosódicos de la voz que corresponden al volumen, la entonación, el timbre el ritmo del habla. Estos parámetros transportan una gran cantidad de información emocional y pragmática, que le hace muy relevante tanto desde el punto de vista del estudio de la expresión emocional como del estudio del uso del lenguaje en contexto conversacionales.

Características Funcionales del Lenguaje Verbal

Dicha potencialidad modula la capacidad de expresión (emocional) de los humanos, pero también modula y posibilita un desarrollo particularmente complejo y distintivo de las otras dos funciones básicas del lenguaje identificadas por Bühler: la función representacional o simbólica y la función comunicativa.

Características de la Función Representacional

Desde un punto de vista representacional, la particular cualidad combinatoria del lenguaje verbal se puede relacionar con numerosas características de la especie humana.

En primer lugar (Hockett y Altmann), el lenguaje verbal presenta la característica denominada de desplazamiento referencia o postura situacional. Los signos lingüísticos no están ligados de forma necesaria o directa a referentes inmediatamente presentes en el tiempo en el espacio, pudiendo por tanto referirse a aspectos de la realidad presentes, pasado o futuros, reales o imaginarios.

Paulov expuso que en el ser humano, el lenguaje no opera tanto como un sistema de señales primarias sino como un segundo sistema de señales que resulta de la generalización de las vinculaciones o asociaciones del primer sistema de señales. La posibilidad de generalización que ofrece el lenguaje verbal se apoya en el análisis del significado y determina formas de reacción y respuesta ante el medio que son cualitativamente superiores en tanto que mecanismo de adaptación a un medio tan flexible y variable como el medio social humano.

La apertura situacional o desplazamiento referencial, así como el carácter de segundo sistema de señales del lenguaje humano liberan al lenguaje y a sus usos de la realidad física concreta e inmediata y le permite operar como un sistema representacional de propósitos generales. El lenguaje puede interpretarse como un código no ligado a contenidos, estados o necesidades específicos que, al mismo tiempo, posibilita formas particulares de conocimiento de la realidad que presumiblemente son específicos de nuestra especie.

En la medida en que los signos pueden ser creados y utilizados en nuestra especia para dar cuenta de significados no ligados a la realidad inmediata, el lenguaje amplía su funcionalidad representacional de forma prácticamente ilimitada. Por ejemplo, el lenguaje humano puede aplicarse a describir y analizar la actividad misma de "decir". A este rasgo se le conoce como rasgo de reflexividad y da lugar al conocimiento metalingüístico. La posibilidad de analizar mediante el lenguaje la propia conducta constituye el germen de la conciencia reflexiva y de la conducta de autocontrol, sin duda dos de los logros funcionales más preciosos de nuestra especie.

El lenguaje humano, opera como un segundo sistema de señales, es decir, no representa o señala directamente la realidad sino que representa representaciones mentales que los sujetos tienen y construyen acerca de esa realidad (significados). Los signos lingüísticos implican significados construidos mediante principios de generalización e individualización, que deben ser conocidos y compartidos tanto por el emisor como por el recepto. Los signos lingüísticos lo son y existen como tales en tanto en cuanto son signos construidos "por alguien y para alguien"; también que en su uso intervienen tanto procesos simples de codificación y descodificación como procesos de interpretación que, sin duda, son impensables fuera del ámbito de nuestra especie.

El lenguaje no solo designa las cosas, no solo cumple la función referencial de representación: al mismo tiempo que nos las presenta, el lenguaje nos describe también las cosas y nos informa acerca de cómo son describe sus propiedades y, en consecuencia, cualifica a la misma realidad que representa: en este sentido, podemos decir que el lenguaje es un sistema analítico de representación.

La función representacional del lenguaje posee otros muchos rasgos supuestamente característico y específicos:

  • La frecuente ambigüedad de los enunciados lingüísticos
  • La existencia de connotaciones que modulan el significado literal o convencional de las palabras en función de la experiencia y los sesgos personales o socioculturales de los hablantes
  • La posibilidad de decir, mediante el lenguaje, algo falso que no se corresponde con la realidad (prevaricación)
  • La posibilidad de construir mensajes que transmiten información contradictoria o incongruente en el plano de la organización lingüística segmental o gramatical y el suprasegmental o prosódico.

Algunos de estos rasgos parece que es compartido también por otras especies no humanas. Sin embargo, cualquiera de ellas permite diferenciar con claridad el lenguaje humano natural de lenguajes artificiales como los lenguajes informáticos o el código de circulación.

Características de la función comunicativa

El lenguaje verbal es, por una parte, un sistema de comunicación biológico o natural y también un sistema especializado en la transmisión de información significativa, es decir, en la transmisión de información que es relevante desde el punto de vista de la adaptación y el comportamiento del individuo que emite o que recibe tal información.

En segundo lugar, cabría destacar que esta transmisión de información significativa puede tener lugar tanto entre personas como intrapersonalmente, sirviendo el lenguaje en este ultimo caso como un importante instrumento de autorregulación de la actividad. ¿Hasta qué punto la función comunicativa se realiza de un modo similar en el lenguaje verbal y en otros lenguajes? Los signos presuponen ya la realización, por los usuarios, de ciertas operaciones activas de análisis y combinación (tanto en lo que respecta a los significantes - doble articulación - como a los significados - generalización y categorización-).

Tiene sentido pensar que la cualidad de los contenidos comunicativos será significativamente distinta también en el lenguaje humano respecto a otros lenguajes. Las diferencias guardan relación con la posibilidad de trascender la utilización instrumental "directa" o primaria de los signos y con la posibilidad de utilizar el lenguaje en nuestra especie en forma de comunicación aparentemente más gratuitas o desinteresadas.

La caracterización diferencial del lenguaje humano tiene que ver con el modo de conceptualizar teóricamente la función de comunicación en si misma, y más concretamente, con la interpretación del lenguaje como un mecanismo o dispositivo natural de comunicación que sin embargo no es simplemente un mecanismo de transmisión de información. El uso comunicativo del lenguaje que hacen los seres humanos y los de otras especies ¿debe ser interpretado únicamente como un proceso de codificación y descodificación? El conocido de modelo de comunicación propuesto Shannon y Weaver va en esa dirección.

Otros autores por el contrario destacan la intencionalidad de la actividad lingüística, es decir, interpretación del significado intencional (no solo referencial) de los mensajes. Para Hans Hörmann, los mensajes no proporcionan información al oyente, sino que únicamente le guían en el proceso de reconstrucción de la información que tiene que realizar el oyente por sí mismo.

El lenguaje verbal (a diferencia de otros lenguajes), resulta ser un sistema de comunicación extraordinariamente redundante, toda vez que señales gramaticales de diferentes tipos implicar la repetición de un mismo contenido informativo en distintos puntos del mensaje. La repetición de un mismo contenido informativo determina que el lenguaje verbal sea fácilmente predecible por el oyente, lo que resulta de extrema utilidad habida cuenta de que la señal lingüística auditiva, debido a su multidireccionalidad, suele verse afectado por un alta nivel de ruido.

La predictibilidad del lenguaje posibilita que las señales lingüísticas puedan ser percibidas e interpretadas incluso aunque estén muy degradas. Esto le da un valor extraordinario desde el punto de vista de un uso del lenguaje adaptado a las condiciones de su entorno natural.

Características del Lenguaje en tanto que Modalidad de Comportamiento

La principal característica del lenguaje en cuanto a tipo de conducta es la libertad de uso. La conducta lingüística carece de relaciones de dependencia necesaria respecto de los estímulos (externos e internos); por otra parte, los usuarios del lenguaje tienen la posibilidad de demorar sus respuestas lingüísticas todo el tiempo que estimen oportuno. Por estas razones la conducta lingüista suele considerase como un caso prototipito de conducta inteligente, intencional y propositiva, cuya realización presupone el establecimiento de metas y objetivos acerca de los cuales el sujeto debe tener una representación previa y cuya explicación exige el recurso a explicaciones teleológicas y no solo mecanicistas. El carácter propositivo de la actividad lingüística, que requiere de explicaciones de tipo intencional, nos permite entender por que los silencios (ejemplos de no-conducta) poseen, en la especie humana un contenido informativo tan importante desde el punto de vista comunicativo de nuestra especie.

Nadie no puede comunicar. Los silencios adquieren su valor precisamente por el hecho de que el sujeto humano tiene la posibilidad de decidir si usa o no el lenguaje y cuando. La ruptura del vinculo de necesidad que liga a los comportamientos lingüísticos con sus antecedentes estimulares más directos, confiere una cualidad peculiar al lenguaje humano. Con el "aquí no y el todavía no, el lenguaje nos permite superar el sólido encadenamiento de estimulo y respuesta... nos permite desear un acontecimiento, planear una acción, recordar y referir un suceso." La especificidad de la naturaleza de las respuestas o conductas lingüísticas humanas en relación con las de otras especies, va sin embargo, más allá de su aparente libertad de producción.

Por ejemplo, la conducta lingüista es, formalmente creativa. Ello hace que la conducta lingüística no pueda interpretarse como un repertorio cerrado de respuestas sino, más bien, como una actividad productiva y extremadamente flexible en la que es posible y muy probable la comisión de errores. Dicho errores, por razones obvias, no tiene lugar en los sistemas de comunicación cuyo uso viene directamente ligado a condiciones estimulares prefijadas. En nuestra especie, el hecho evidente de que los sujetos comenten errores obliga a suponer la existencia de mecanismos funciones que les permitan percatarse de ellos y, eventualmente, corregirlo.

Las peculiaridades del comportamiento lingüístico humano van ligadas también a condiciones especificas de organización funcional de los sistemas responsables del uso del lenguaje (en este caso, la retroinformación del propio mensajes). Para Skinner el uso del lenguaje puede ser visto como una conducta instrumental, porque se puede relacionar con ciertas condiciones antecedentes del emisor o del ambiente y conciertas consecuencias o efectos sobre el entorno. La posibilidad de transforma la conducta, el conocimiento o las emociones de otros a partir del lenguaje convierte a este, pues, en uno de los principales instrumentos de regulación interpersonal y social.

La actividad lingüística presenta otras muchas características diferenciales en tanto que forma de conducta o comportamiento. Así por ejemplo, presenta las características de intercambiabilidad de roles entre emisor y receptos y la necesidad de retroinformación completa. La intercambiabilidad de roles y la necesidad de retroinformación pueden verse como estrechamente relacionadas con la mayor probabilidad que tenemos como especie de cometer errores en la codificación o interpretación de los mensajes.

Estas dos propiedades dan pie a suponer que las actividades de producción y compresión del lenguaje, puesto que deben realizarse simultáneamente, comparte buena parte de sus estructuras y características funcionales, si bien, probablemente, presentan también importantes diferencia. La importancia del interlocutor y de las interacciones lingüísticas y no lingüísticas en la que se enmarca el uso del lenguaje, ponen de manifiesto, también, aunque de forma colateral, la importancia que para una correcta interpretación de la actividad lingüística tiene le análisis del contexto en que esta se desarrolla.

Desde otra perspectiva, el lenguaje verbal aparece como un tipo de actividad altamente especializada y compleja. Por un lado, no parece cumplir una función biológica primaria. Por otro lado, su realización implica el concurso de tipos de conocimiento y procesos extremadamente variados. Desde una perspectiva neurofisiológicas, la naturaleza especializada del lenguaje parece venir avalada por la confirmación de que existen ciertas particularidades en la configuración de algunos del los sistemas periféricos ligados al lenguaje.

Ciertos datos procedentes de la investigación antropológica del estudio de las estructuras corticales y periféricas de otros primates y, y muy especialmente, de la investigación neuropsicológicas de los déficit del uso del lenguaje asociados a ciertas lesiones cerebrales han proporcionado también, en las ultimas décadas, evidencia de primer orden acerca del sustrato neurológico del lenguaje humano y de su proceso de desarrollo y fijación filogenéticos. Otros autores han cuestionado la especifidad del proceso lingüístico y destacando sus importantes puntos de conexión biológica y funcional con el lenguaje de otras especies (sobre todo primates superiores).

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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