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Expresión de las Emociones - Historia y características

Expresión de las Emociones - Historia y características

La emoción es una experiencia global, afectiva y onmiabarcadora, agradable o desagradable, que supone una cualidad fenomenológica característica y que compromete tres sistemas de respuesta: cognitivo-subjetivo, conductual-expresivo y fisiológico-adaptativo": cognitivo-subjetivo, conductual-expresivo, fisiológico-adaptativo. Con La expresión de las emociones en los animales y en el hombre (Darwin, 1872), el estudio de las emociones adquiere una dimensión científica.

Expresión de las Emociones

La expresión de las emociones correspondería a una de la dimensión conductual-expresiva. Cualquier proceso psicológico conlleva una experiencia emocional de mayor o menor intensidad y de diferente cualidad hedónica. La emoción es una experiencia omnipresente a todo proceso psicológico. Al igual que el resto de dimensiones de la experiencia emocional, la dimensión conductual-expresiva tiene un claro valor funcional. Podemos destacar las siguientes funciones:

  1. Es un vehículo de comunicación a otras personas acerca de la emoción que se está experimentando, lo que permite predecir en cierta medida las conductas que serán más probables del sujeto. Es el más importante modo de comunicación no verbal.
  2. Permite cierto grado de control de la conducta de los demás, ya que sirve como estímulo discriminativo (ED) de las respuestas apropiadas en esa situación por parte de los otros. Diferentes experiencias emocionales harán que el sujeto que las padece reaccione de diferente manera ante las conductas de los demás, emitiendo distintas contingencias de reforzamiento, castigo, o ausencia de las mismas, de forma consistente.
  3. La expresión facilita e incrementa dicha experiencia afectiva, haciendo que está sea más saliente e incluso que las funciones que cumple se lleven a cabo con mayor eficacia. Retomando la clásica de James-Lange, expresar la ira hará que todavía nos sintamos más furiosos, mientras que el reír puede ser un buen ejercicio para potenciar el buen humor.
  4. Además, la manifestación de la emoción optimiza la función de la reacción afectiva. La propia expresión de ira, por ejemplo, moviliza los recursos fisiológicos y psicológicos para potenciar una respuesta agresiva o defensiva y que ésta se ejecute con mayor intensidad y eficiencia.

Aspectos Histórico-Conceptuales

Para Darwin, las manifestaciones externas de las reacciones afectivas y la capacidad para reconocerlas son capacidades innatas. Según Darwin, las leyes que explican la expresión de las emociones tienen una relación tangencial con el principio de selección natural y son las siguientes:

  1. Hábitos útiles asociados, los hábitos que son de utilidad para satisfacer deseos, eliminar sensaciones desagradables... llegan a ser tan habituales que se producen en situaciones que no requieren semejante patrón de respuesta. Dichos hábitos adquiridos pueden ser heredados. Así, ciertos estados de ánimo conducirán a acciones motoras habituales que pudieron ser útiles al principio, pero que no tienen por qué serlo en la actualidad.
  2. Antítesis. Si el hábito está consolidado, cuando aparece un estado de ánimo contrario al que genera semejante ese patrón conductual, se producirá la respuesta motora contraria, aunque ésta no tenga ninguna utilidad.
  3. Acción directa del sistema nervioso. Una fuerza nerviosa, en situaciones de gran excitación, puede dar lugar a movimientos expresivos. La descarga neural puede afectar directamente a la musculatura expresiva asociada con una emoción particular, la dirección de la descarga neuronal está determinada por la estructura del sistema nervioso, independientemente del hábito, pero las acciones expresivas dependen de éste: la fuerza nerviosa se dirige especialmente por los canales que se ha solido utilizar. Esta idea supone un antecedente de las teorías de Izard y Tomkins de que existen programas subcorticales innatos para la expresión de cada una de las emociones básicas. Es una concepción hidráulica: se asume la existencia de energía que se acumula y que debe transmitirse por los canales establecidos para ello. La realización frecuente de hábitos establece canales preferentes de liberación de la fuerza nerviosa.

La expresión de las emociones deriva filogenéticamente de ciertos patrones de respuesta presentes en otros animales y tiene el valor funcional de preparar para la acción, así como de comunicar a otros individuos las posibles consecuencias de las reacciones emocionales.

Para Darwin, como para los actuales Ekman, o Izard, los patrones de respuesta expresiva emocional son innatos y existen programas genéticos que determinan la forma de la reacción de cada experiencia emocional. El aprendizaje puede determinar que una acción motora se presente en ciertas situaciones, o no, modificando el patrón de respuesta expresiva.

Algunas expresiones innatas necesitan práctica antes de que puedan ejecutarse de forma correcta. Habitualmente lo que es innato es el programa que determina la respuesta emocional, pero ésta no puede producirse si no existe el adiestramiento o aprendizaje necesario.

Ciertos patrones expresivos pueden utilizarse con otra finalidad distinta a la de las acciones de las que provienen filogenéticamente.

Así ocurre con las "señales de comunicación", gestos utilizados en la relación con otros individuos, que no tienen significado de expresar especialmente ninguna reacción emocional, sino que se trata de ademanes que sirven para enfatizar ciertos aspectos de la comunicación. Uno de los problemas metodológicos comunes que presentan numerosos trabajos que defienden la universalidad en el reconocimiento de la expresión facial de las emociones es el hecho de que el formato de las cuestiones que se plantean es cerrado (formato fijo de respuesta) que condiciona el tipo de respuesta que se va a dar.

Expresión Facial y Reacción Emocional

En la corteza somatosensorial se encuentra representada la superficie corporal y, la extensión cortical correspondiente a cada área varía en función de la precisión en la percepción (áreas corticales más extensas indican mayor sensibilidad que las más reducidas). Igualmente, en la corteza motora también están representadas todas las áreas del cuerpo de manera similar. La representación gráfica de ambas son los homúnculos de Penfield. En el ser humano son las manos y el rostro los que muestran una mayor sobrerrepresentación cortical, tanto en el ámbito sensorial como motor, lo que indica que la cara es una de las partes del cuerpo donde la percepción es más fina y su control motor más preciso. Los nervios más relevantes implicados en la expresión facial son:

  1. El trigésimo (quinto par craneal) es el principal craneal sensorial general, responsable de la inervación de la parte inferior de la cara y de las funciones de masticación y movimiento de mandíbula. Conduce sensaciones de dolor, temperatura, tacto y propiocepción de regiones profundas del rostro. Las funciones motoras principales son la masticación, deglución, articulación, movimientos del paladar blando, membrana timpánica y huesecillos del oído. Presenta tres ramas principales: nervio oftálmico, maxilar y mandibular.
  2. Facial (séptimo par craneal). Tiene como función especial la de producir gestos característicos para la expresión y comunicación. Se divide en dos grandes ramas: - rama cervicofacial (subdividida en bucal, mandibular y cervical) responsable de la parte inferior de la cara y toda información la recibe del hemisferio contralateral - rama temporofacial (subdividida en temporal y cigomática) inerva la parte superior del rostro y recibe información de ambos hemisferios cerebrales. En ambos casos, los tractos izquierdos son independientes de los derechos. Las áreas inervadas completamente por el hemisferio contralateral pueden funcionar independientemente del área simétrica (pueden realizarse con mayor precisión movimientos asimétricos en la parte inferior que en la superior de la cara).

Sus músculos realizan movimientos más finos y controlados, la representación cortical es mucho mayor La representación cortical, tanto sensorial como motora, de la cara es mayor que la de cualquier otra parte del cuerpo. Mientras que en las que están inervadas tanto contralateral como ipsalateralmente, los movimientos de áreas simétricas no son independientes (excepción en las manos). Respecto a la musculatura, La actividad de la musculatura facial es la variable principal en la expresión de las emociones; A lo largo del tiempo, se producen arrugas que pueden afectar al reconocimiento de la expresión.

De entre todos los músculos implicados merece la pena destacar dos:

  • el cigomático, músculo que se inserta en el malar y estira de la comisura de los labios hacia las mejillas, la actividad del cigomático está relacionada con experiencias emocionales agradables
  • el corrugator, situado encima de las cejas y responsable del movimiento de las mismas. la actividad del corrugator lo están con experiencias desagradables.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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