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¿Cómo tratar a una madre anciana manipuladora?

 
Por Sara Sanchis. 18 enero 2021
¿Cómo tratar a una madre anciana manipuladora?

Las peculiaridades que definen a una madre anciana vienen determinadas por múltiples condicionantes de su vida que la llevan a desarrollar actitudes y estrategias concretas en su devenir diario. Lo adecuado o insalubre de dichas conductas dependerá del nivel de desarrollo personal que se de en su vida a lo largo de los años. Una madre anciana manipuladora llega a dicha situación por diferentes desajustes personales que la condicionan a emitir dicho tipo de conductas sobre sus hijos.

En el siguiente artículo de Psicología-Online vamos a hablar de cómo tratar a una madre anciana manipuladora, explicaremos por qué este tipo de madres actúan desde el papel de víctimas y de qué manera podemos conseguir relacionarnos con ellas sin caer en su actitud de control sobre nosotros.

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Por qué mi madre se hace la víctima

Los motivos por los que una madre anciana manipuladora se hace la víctima se debe a un conjunto de varios factores:

  • En primer lugar, cabría anotar como nuestro sistema social actual invisibiliza la maternidad y apenas reconoce la ardua tarea que supone criar a los hijos. Añadido a esto, la mujer se hace cargo simultáneamente de la organización de las tareas del hogar, de otros asuntos familiares y de su propia trayectoria laboral.
  • En segundo lugar, e igualmente fomentado por nuestro sistema social, las crianzas no se dan en muchas ocasiones en las condiciones necesarias de afecto, tranquilidad y seguridad que necesitan los niños para crecer y desarrollarse como adultos sanos y equilibrados. Es de este modo como muchas personas llegamos a nuestra adultez con carencias emocionales o psicológicas que nos impiden una correcta autorregulación emocional y, con ello, una eficiente conducta personal y pro-social.
  • En tercer lugar, la ancianidad es desatendida en muchas situaciones, precisamente de nuevo por nuestro sistema y estructura social, en la que se prioriza lo material, la productividad y el consumo frente a la conciliaridad y el cuidado mutuo dejando abandonados a su suerte, en muchas ocasiones, el destino de nuestros ancianos.
  • En cuarto lugar, muchas madres son sobreprotectoras y no son capaces de ir soltando a sus hijos, otorgándoles la independencia que van necesitando según su etapa evolutiva. De este modo, a pesar del paso de los años, siguen atando a sus hijos a su lado como un intento inconsciente de no querer o saber soltar su función de maternaje sobre ellos. En este artículo hablamos sobre los padres helicóptero (sobreprotectores) y cómo afecta a los niños/as.

Por estos cuatro motivos, una madre anciana actúa de manera manipuladora y se hace la víctima. Por un lado, su maternidad le ha hecho entregar todo su potencial al cuidado de sus hijos recibiendo a cambio el mínimo sustento emocional y social que le haya permitido sentirse internamente reconfortada. Añadido a esto, seguramente esta madre anciana presenta dificultades para reconocer sus límites emocionales y solicitar ayuda en cuanto la necesita, lo que genera en ella una sobrecarga continua que es incapaz de reconocer conscientemente y que, posteriormente, achaca a la crianza de sus hijos con rencor.

Estos dos factores junto con la negativa de algunas madres a "dejar volar" a sus hijos, unidos al sentimiento de soledad que en muchas ocasiones viven las personas ancianas hace que estas personas se coloquen en el papel de víctimas y, a través de ello, manipulan a sus hijos con la intención última de no sentirse solas, de llenar el vacío emocional que no son capaces de cubrir por su inhabilidad de autogestión personal y de no perder a sus "crias".

Todo ello afecta a su actitud contigo y a vuestra relación y puede que pienses que no soportas a tu madre, que tu madre no te quiere o que tu madre es tóxica o dañina. Son pensamientos más habituales de lo que parecen. Por ello, en los siguientes apartados vamos a ver qué hacer ante una madre victimista y controladora y cómo tratar a una madre anciana manipuladora.

Cómo tratar a una madre manipuladora

En todos los casos, como paso previo a intentar modificar las conductas viciadas de este tipo de madres controladoras, se trata de cambiar internamente nosotros como hijos aquellos aspectos que están manteniendo y perpetuando estas situaciones de control sobre nosotros. No podemos obligar a cambiar a otra persona, sin embargo, cuando cambiamos nosotros nuestras conductas y nuestras actitudes en el momento de relacionarnos con esta persona, cuando nos posicionamos en un lugar dieferente, lo más probable es que también ocurran cambios en la dinamica de la relación.

En concreto, deberemos considerar los siguientes aspectos al tratar a una madre manipuladora e intentar mejorar la relación:

  • No caer en la trampa del rencor y de la lucha agresiva para combatir la injusticia recibida. En realidad, esta conducta únicamente alimenta la ira de todos los participantes, genera desconfianza mutua y aumenta el rencor acumulado
  • No entrar en la dinámica y no ceder. Ante madres manipuladoras y victimistas, es importante mantener la calma, si es posible, durante el momento crítico y mostrarnos firmes en nuestra negativa a acometer la manipulación manifiesta proponiendo alternativas.
  • En caso de no ser posible mantener la calma en los momentos de manipulación, intentar abandonar la situación para no re-accionar de un modo que no beneficie a nadie. Alejarnos nos permitirá calmarnos, aclarar ideas y volver más tranquilos para proponer soluciones alternativas.
  • Intentar estar acompañados en los momentos críticos en los que preveamos que se puedan dar situaciones de manipulación. Si nos acompañan personas que conocen nuestra situación personal, pueden reforzarnos en momentos en los que nos veamos expuestos a situaciones que no podamos controlar.
  • En casos extremos, podemos limitar nuestra relación a los momentos precisos y evitar el contacto para evitar caer en las trampas de la manipulación.
  • Durante ese tiempo de no-relación es fundamental trabajarnos internamente para fortalecernos emocionalmente y cambiar los patrones de conducta pasivos que nos predisponen a la respuesta de obediencia ciega y miedo. Este trabajo personal nos permitirá afrontar de manera más madura nuestros futuros encuentros.

Aquí puedes ver los diferentes tipos de madres tóxicas y cómo tratarlas.

Qué hacer cuando tu madre te hace chantaje

Cuando una madre anciana hace chantaje a sus hijos, lo más importante no es intentar modificar la conducta de la madre, sino modificar como hijos nuestra conducta para, como consecuencia de ello, que pueda ir cambiando poco a poco la conducta de la madre victimista, manipuladora y controladora.

  • No ceder al chantaje. Si existe una madre anciana que hace chantaje, es porque existen unos hijos que han tolerado ese chantaje durante toda su vida. De este modo, cortar con dicha dinámica de relación es imprescindible no tanto, como hemos dicho, intentando racionalizar las injusticias cometidas en su rol materno sino no respondiendo como hijos a favor de dicho chantaje.
  • Ser firme. Basta con conductas sencillas que corten dichas interacciones con explicaciones breves sobre nuestra conducta. Entrar en argumentaciones lógicas abre una guerra entre dos posturas contrarias que intentarán vencer a toda costa. Esto puede generar una violencia y malestar innecesario que podrá evitarse siendo firmes y concretos en nuestras negativas al chantaje.
  • Tomar distancia. La retirada tras dicha conducta evitará enfrentamientos innecesarios y dejará a la madre en una situación temporal de soledad que impedirá que descargue su frustración sobre los hijos injustamente. Una vez calmados los nervios y tras la posible reflexión que se de tras esta situación, se puede entablar una conversación calmada que intente dar a entender mínimamente la situación vivida por ambas partes.
  • Aceptar y ceder. Otra posible respuesta para apaciguar los intentos de manipulación y chantaje de una madre es aceptar, sin más, lo que propone. Esto, en los casos en los que se han dado luchas y enfrentamientos repetidos a lo largo de los años, descoloca completamente a la madre que, de repente, despierta del hechizo bajo el que en muchas ocasiones actúa y, empáticamente, comprende lo injusto de su conducta y la retira inmediatamente.

En este artículo encontrarás información sobre cómo perdonar a tu madre.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Gutman, L. (2008). Crianza. Violencias invisibles y adicciones. RBA Libros

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