Compartir

Concepto de personalidad

Concepto de personalidad

Trastorno de personalidad (TP): rasgos de personalidad permanentes inflexibles y desadaptativos, que causen incapacitación social significativa, perturben la eficacia laboral o promuevan un malestar o sufrimiento subjetivo. En principio, la definición y clasificación de los trastornos de personalidad, se presenta como "fruto" de un acuerdo, tras una profunda revisión de la bibliografía publicada y la praxis profesional, aunque, a nivel empírico, se termina aceptando como una "solución de compromiso", una cierta nomenclatura que no se corresponde con los resultados que se obtienen.

También te puede interesar: Concepto de disociación y fuga disociativa

Concepto de personalidad

Personalidad. Dos alternativas:

  1. La personalidad se identifica como la parcela del funcionamiento personal que es resistente al cambio, se encuentra consolidada y posee una generalidad y coherencia de respuestas en distintos tiempos y contextos, excluyendo lo situacional, reactivo-diferencial ante situaciones distintas. Se refiere a formaciones psicológicas integradas, con niveles de organización y jerarquización. Representada por Eysenck.
  2. Personalidad como aquello que identifica al ser humano individual a lo largo del ciclo vital, por lo que debe integrarse en un modelo de personal, desde la reactividad situacional, hasta el estilo de vida, las motivaciones, las creencias y concepciones del mundo. Representada por Royce. El sistema conceptual clasificatorio, en lo referente a los trastornos de personalidad, se sitúa en la primera opción, pero, no es un modelo dimensional sino categorial.

Reflexión histórica y definiciones de los trastornos de personalidad

Aportaciones de 3 tradiciones teóricas:

  1. La caracterología médica: defienden que hay un sustrato hereditario que predispone a tener un tipo u otro de problema, y que los sucesos externos serían productores-disparadores de problemas graves dentro del campo de la salud mental:
  • Una edición avanzada de la obra de Kraepelin, hacía referencia a la "personalidad autista" como antecedente de la demencia precoz.
  • Kretschmer, propone un continuo racional que iba desde la esquizofrenia hasta la psicosis maníaco-depresiva, con intervalos intermedios de "personalidades" más o menos patológicas.
  • Jaspers, afirma que los trastornos de personalidad no llegan a ser entidades nosológicas como las psicosis, pero que podían dar lugar a ellas. Eran indicadoras de ciertas alteraciones mentales.
  1. La psicodinamia: La tradición psicoanalítica defendía la existencia de una teoría de la personalidad y de la psicopatología, en la que la perturbación de la evolución personal, sería la fuente explicativa "responsable" de las alteraciones. Millon (son trastornos en los que no existe conciencia de enfermedad).
  2. Fenomenología social: Personalidad como "respuesta" ante las reacciones de los demás. Personalidad entendida como el conjunto de papeles que un ser humano desempeña a lo largo de su vida, y la perturbación se concibe como aquellos papeles que son perjudiciales para los demás -> Trastornos de personalidad: Enfermedades o errores en el proceso de socialización dirigidos a la producción de daños hacia los demás. Las 3 tradiciones tienden a coincidir con la definición del DSM-III en un intento de agrupar y/o alcanzar el mayor consenso posible.

La definición cubre los siguientes aspectos:

  • Definición de personalidad a partir de los rasgos (pautas duraderas de percibir, pensar y ralacionarse con el ambiente y con uno mismo, que se hacen patentes en un amplio margen de contextos personales y sociales). Se mantiene durante el DSM-III-R y en los manuscritos de trabajo del DSMIV.
  • Propuesta de una tabla de equivalencias entre trastornos de la niñez y adolescencia, y trastornos de la personalidad en los adultos: "Las manifestaciones de los trastornos de personalidad son reconocibles generalmente en la adolescencia, o incluso más temprano, y continúan a lo largo de la vida adulta". Curiosamente, ésta "continuidad" no se encuentra recogida en los trastornos de la infancia y adolescencia.

Características de los rasgos de personalidad para que adquieran el carácter de trastornos de la personalidad:

  • Que sean inflexibles y desadaptativos.
  • Que causen incapacitación social significativa, disfuncionalismo ocupacional o malestar subjetivo.
  • Dicho de otro modo, los criterios propuestos lo son de forma disyuntivos (pero no excluyentes): sufrimiento personal, problemas laborales o problemas sociales.

Tipos diferenciados en los sistemas de clasificación

3 GRANDES SISTEMAS DE CLASIFICACIÓN para los trastornos de personalidad:

  • La CIE-10 (OMS).
  • La clasificación denominada Manual de estadístico y diagnostico: DSM-IIIR y DSM-IV (acaba de publicarse).
  • La propuesta de Millon que incluye un sistema multiaxial para los trastornos de personalidad, utilizada para la preparación del DSM-III-R.

El DMS-III-R: Los trastornos de personalidad se recogen ene le eje II de su sistema penta-axial, junto a los trastornos del desarrollo. Se dividen en 3 grandes conglomerados que engloban 11 trastornos.

  1. Individuos raros y excéntricos: Paranoide, esquizoide y esquizotípico.
  2. Personalidades erráticas, emocionales y teatrales: Histriónicos, antisocial, narcisista y límite.
  3. Individuos temerosos con marcada ansiedad: Dependiente, obsesivocompulsivo, pasivo-agresivo y trastorno de evitación.

Existe un cuarto núcleo denominado mixto y atípico para los individuos que no se acomodan bien a ninguno de los tres. Estos trastornos son ateóricos en los que se refiere a la etiología y teoría de los mismos. Estos trastornos, aparecían ya en el DSM-III. En la DSM-III-R, se incorporan 2 nuevas categorías: Personalidad sádica: Se elimina en la versión de 1991 dirigida a preparar la 4ª edición, en la que se incorpora al trastorno sexual sadomasoquista. Personalidad autodestructiva. El DSM-IV las elimina.

También en la versión del DSM-IV se propuso la inclusión del trastorno depresivo de la personalidad y del trastorno negativista de la personalidad. El DSM-III-R propone que se realicen diagnósticos politéticos: El clínico puede establecer diagnósticos utilizando diferentes combinaciones del conjunto de síntomas, siempre que el número de los presentados sea de la mitad + 1 (excepto en la personalidad antisocial). En caso de no ser suficientes, el individuo no será diagnosticado en el eje II, aunque pueda serlo en el I. Este punto es muy criticado sobre todo por los partidarios de sistemas de clasificación dimensionales. El DSM no ordena estos trastornos según la gravedad de la incapacitación social, disfunción ocupacional y malestar subjetivo. Preparación del DSM-IV:

  • En la revisión de 1991, se incluyen otras 2 categorías: El trastorno depresivo de la personalidad y el trastorno negativista de la personalidad. En la revisión de 1993, ambos trastornos desaparecen y se incluyen en la categoría de "trastornos de la personalidad no específicos".
  • En la versión quedarían 10 trastornos de la personalidad + una categoría de no especificado. Esta versión trata de conseguir una mayor coincidencia con la CIE-10. Diferencias: 1. Entre específicos y mixtos: Los específicos incluyen trastornos graves del carácter constitutivo y de las tendencias comportamentales, que afectan a diversos aspectos de la personalidad y que, casi siempre, se acompañan de alteraciones sociales y personales considerables.
  • Los mixtos: cuando se presentan características que no le permiten ser integrado dentro de una categoría completa. 2. Entre específicos y transformaciones persistentes: Los específicos: Tienden a presentarse en la infancia y adolescencia, persistiendo durante la vida adulta. Las transformaciones se presentan durante la vida adulta como consecuencia de catástrofes, traumatismos, situaciones estresantes, y han de mantenerse como cambios bien definidos y duraderos. Los 3 grupos quedan configurados: Trastornos específicos: Paranoide, esquizoide, disocial, inestabilidad emocional de la personalidad, histriónico, narcisista, ansioso, dependiente, anacástico y "sin especificar". Trastornos mixtos: Mixtos de la personalidad y variaciones problemáticas de la personalidad. Transformaciones persistentes de la personalidad: Subsecuente a experiencias traumáticas, a enfermedades psiquiátricas, otras transformaciones y transformaciones sin especificar.

Todos se refieren a formas de comportamiento duraderas y arraigadas, que se manifiestan como modalidades estables de respuesta a un amplio espectro de situaciones individuales y sociales. Sólo la primera categoría coincide con la consideración general de trastornos de la personalidad. Para el diagnóstico deben presentarse al menos 3 de los síntomas que especifica la CIE-10 (la mitad, en la mayoría de los casos). La CIE-10 no aporta una gradación de la gravedad de los trastornos.

Millon: La personalidad se compone de categorías o pautas de afrontamiento al medio aprendidas (teoría de aprendizaje biosocial). Son formas complejas y estables de manejarse en el entorno, conllevan unas conductas instrumentales que producen refuerzos y evitan castigos.

Así, Millon organiza los trastornos de personalidad según 4 criteriosvariables: Gravedad: leve/ligera, intermedia, alta Naturaleza del refuerzo: positivo y negativo Fuente del refuerzo: uno mismo y los demás Conductas instrumentales para conseguir los refuerzos: estrategias de afrontamiento pasivas y estrategias activas

A partir de estos criterios obtiene 8 tipos fundamentales de personalidades anómalas de gravedad leve-ligera (conflictos intrapsíquicos desadaptativos que dificultan la adaptación social para encontrar la satisfacción personal y encontrar los refuerzos en sí mismos o en los demás) y 3 variantes de gravedad alta (déficit en habilidades sociales y brotes psicóticos periódicos y reversibles)

  1. Gravedad leve-ligera. Histriónico Dependiente Antisocial Narcisista
  2. Gravedad intermedia. Pasivo-agresivo Obsesivo-compulsivo Evitador Esquizoide
  3. Gravedad alta. Esquizotípico (variante de evitador y esquizoide) Límite (variante de histriónico, dependiente, pasivo-agresivo y obsesivo-compulsivo)

Paranoide (variante de antisocial y narcisista, y en algunos casos de pasivo-agresivo y obsesivo-compulsivo) Características que comparten las 11 alteraciones:

  • Gran inflexibilidad, limita las posibilidades de aprender nuevas conductas
  • Frecuente existencia de acciones que fomentan círculos viciosos
  • Gran fragilidad emocional ante las situaciones de estrés.

Posteriormente Millon basará su nueva clasificación en 6 puntos dónde el esquema siempre es el mismo:

  • Conducta aparente: cómo perciben los demás la conducta del S a tratar
  • Conducta interpersonal: cómo interactúan con los demás.
  • Estilo cognitivo: qué proceso de pensamiento realiza el sujeto
  • Expresión afectiva: cómo muestra las emociones.
  • Percepción de sí mismo
  • Mecanismos de defensa personal

Actualmente, se acepta la existencia de 10-11 trastornos de la personalidaden los sistemas de clasificación categorial.

Cuestiones etiológicas y epidemiológicas

Un análisis genérico, desde el punto de vista biológico-médico, los trastornos de personalidad tendrían un fuerte componente biológico, que explicaría su aparición. Pero, desde un acercamiento más social, las interacciones interpersonales y los aprendizajes, serian responsables de su aparición. Mas bien, sería la interacción continuada entre ambos, lo que, a lo largo de la infancia y la adolescencia, iría configurando un patrón de comportamiento que conduciría al establecimiento (alrededor de la tercera década) de un diagnóstico de personalidad.

Sólo Millon (y Everly) se atreve a dar datos concretos (la redacción del DSMIII-R y el DSM-IV, se presenta como ateórica respecto a la etiología).Millon propone que existen determinantes biogénicos y psicogénicos, que covarían para formar la personalidad a lo largo del tiempo. El peso de cada uno de ellos, varía en función del tiempo y de las circunstancias.

La estructura biológica del cerebro, podría considerarse como la primera causa, pero, inmediatamente comienzan las influencias ambientales. Las bases genéticas hay que buscarlas en explicaciones poligénicas y no monogénicas, lo que complica aún más el estudio de las bases biológicas. Además, las características constitucionales, tienen relación con el aprendizaje posterior. También el aprendizaje puede verse perjudicado por aspectos ambientales, que provendrían de 3 fuentes principales:

  1. Eventos que crean ansiedades intensas porque socavan los sentimientos de seguridad.
  2. Condiciones neutrales a nivel emocional o modelos de conducta que no activan conductas defensivas o protectoras, tal y como lo hacen los eventos emocionales perturbadores.
  3. Insuficiencia de experiencias que requiere aprender conductas adaptativas.

En función de estas consideraciones biológicas y de aprendizaje social, Millon establece la etiología de cada uno de los trastornos. En lo que se refiere a la MORBILIDAD de los trastornos de personalidad, hay gran escasez de datos. En términos generales y, tras una revisión de los trabajos epidemiológicos de EEUU, entre 1960 y 1986, Casey concluye que: La prevalencia de los trastornos de personalidad va de 2,1-18%, dependiendo de la población y criterio. En líneas generales están más asociados a los jóvenes y al género masculino. En la población adulta urbana, los tipos más comunes son el explosivo y el anacástico. Cuando el trastorno estaba asociado a otro del eje I, el 34% tenía un trastorno de personalidad.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Concepto de personalidad, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología Clínica.

Escribir comentario sobre Concepto de personalidad

¿Qué te ha parecido el artículo?

Concepto de personalidad
Concepto de personalidad

Volver arriba