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Terapia EMDR: qué es, en qué consiste y cómo son sus técnicas

Por Marta Thomen Bastardas. 2 abril 2019
Terapia EMDR: qué es, en qué consiste y cómo son sus técnicas

Las siglas EMDR hacen referencia al tratamiento psicoterapéutico “desensibilización y reprocesamiento por los movimientos oculares”. EMDR es un tratamiento psicológico integrativo, elaborado por Francine Shapiro (1987).

La terapia EMDR trabaja en el sistema de procesamiento de la información de la persona, que por diferentes circunstancias (accidentes, abusos, pérdidas,…) han provocado un bloqueo en dicho sistema y generan una determinada sintomatología, como pueden ser síntomas de ansiedad, creencias negativas, dolor físico o psíquico, miedo, tristeza, etcétera. Frente a la represión de estos acontecimientos, a lo largo de los años pueden desarrollarse trastornos psiquiátricos.

Para conocer más sobre EMDR, sigue leyendo este artículo de Psicología-Online, donde explicaremos la terapia EMDR: qué es, en qué consiste y cómo son sus técnicas.

¿Qué es EMDR?

EMDR son las siglas de eye movement desensitization and reprocessing, el nombre de la terapia en inglés. Eye movement desensitization and reprocessing significa desensibilización y reprocesamiento por movimiento ocular. EMDR es una terapia psicológica integradora, cuyo objetivo es aliviar el sufrimiento de las personas que han vivido un acontecimiento traumático, que da lugar a determinados problemas psicológicos.

EMDR es una intervención muy efectiva en el tratamiento del trastorno por estrés postraumático (TEPT), no obstante, numerosos estudios han avalado la eficacia del tratamiento EMDR en otros trastornos psiquiátricos, tales como el trastorno bipolar, depresión y el trastorno límite de la personalidad. Por ejemplo, aquí puedes ver cómo funciona la terapia EMDR para el trastorno de personalidad paranoide.

La terapia EMDR tiene el objetivo de desensibilizar a la persona de sus recuerdos traumáticos, produciendo una integración de estos recuerdos traumáticos, para que al recordar dicho acontecimiento no les produzca ninguna perturbación. Busca que la persona pueda alcanzar una resolución ante un determinado incidente más adaptativa y saludable, manejando con ello las creencias, las emociones y las conductas disfuncionales.

Esta terapia consta de un protocolo estandarizado básico que incluye 8 fases. El tratamiento busca adaptarse en la mayor medida a la persona, de modo que el recorrido establecido de las fases no debe seguirse de forma literal, pueden alternarse su orden, siguiendo en todo momento criterios de sensibilidad y flexibilidad en todo el tratamiento para adaptarse al paciente.

¿En qué consiste EMDR?

El tratamiento consta de 8 fases de aplicación, que tienen como objetivo desensibilizar a la persona de la experiencia traumática, para reducir el impacto perturbador que produce y la disfuncionalidad que comporta. A continuación, veremos en qué consiste EMDR y cómo funciona. El orden de aplicación protocolizado es el siguiente, teniendo en consideración la posibilidad de alternar sus fases:

1. Historia y planificación

La primera fase de la terapia EMDR consiste en realizar la historia del paciente y planificación del tratamiento. Como todos los tipos de intervención, EMDR no es adecuado para todas las personas, de modo que el primer paso debe consistir en elaborar una evaluación de los factores que determinen si el tratamiento es adecuado para cada paciente en concreto. En EMDR salen a la luz, de forma muy rápida, recuerdos traumáticos o traumas psicológicos que no habían sido detectados, lo cual genera un efecto perturbador para la persona. Ante esta información que había sido reprimida, nacen distintos componentes como: emociones, pensamientos, conciencia presente o sensaciones físicas.

Frente a ello, los criterios que rigen esta selección son que la persona pueda soportar niveles elevados de perturbación y los síntomas disociativos que se presentan.

Una vez se ha valorado que el tratamiento es adecuado para el paciente, se buscará identificar los acontecimientos traumáticos, que han dado lugar a la sintomatología presente, y se escogerán los más importantes.

Posteriormente, debe elaborarse un plan de tratamiento, el cual se sustenta en el “Protocolo en tres vertientes”, compuesto por elementos del pasado, del presente y del futuro.

  • Pasado: se analizan los acontecimientos del pasado que han llevado a la persona a su disfunción actual.
  • Presente: se valoran qué elementos promueven la perturbación en la actualidad.
  • Futuro: se busca instaurar un patrón de cognición positivo, con el objetivo de establecer respuestas más adecuadas.

2. Preparación

La segunda fase de la terapia EMDR consiste en preparar al paciente. Al trabajar con acontecimientos que generan un gran impacto emocional en la persona, es de vital importancia que se establezca una alianza terapéutica paciente-terapeuta. Además, el terapeuta debe exponer las bases de la terapia, la cual habrá sido adaptada al paciente en cuestión. Por otro lado, se le expondrán los distintos tipos de estimulación bilateral que pueden darse, los cuales serán expuestos posteriormente, para poder decidir cuál dará lugar.

3. Evaluación

Esta etapa de EMDR tiene como objetivo destapar el recuerdo traumático, accediendo con ello a los pensamientos, emociones y sensaciones físicas que se despiertan ante este. En esta fase, el terapeuta le pregunta qué imagen asocia al acontecimiento traumático y cuáles son las cogniciones que aparecen ante esta imagen. Frente a ello, el terapeuta le pedirá a la persona que busque un pensamiento positivo para substituir al negativo. Este nuevo pensamiento debe representar lo que el paciente desearía pensar sobre el acontecimiento o sobre uno mismo, puesto que estos incidentes tienden a causar creencias negativas sobre la autorreferencia.

Posteriormente, el paciente debe puntuar del 1 al 7 (siendo 7 el máximo verdadero y 1 falso) en qué grado siente el pensamiento positivo cuando visualiza el recuerdo.

En último lugar, la persona identifica las emociones que se presentan ante el acontecimiento traumático, haciendo uso de la Escala de Unidad Subjetiva de Perturbación (SUD), la cual comprende sus puntuaciones de 0 a 10 (siendo 0 el mínimo malestar y 10 el máximo).

4. Desensibilización

En esta fase de EMDR, una vez conocido todo lo que aparece (emociones, cogniciones y sensaciones físicas) ante la experiencia traumática, se le pide a la persona que imagine el recuerdo, dejando aparecer las emociones, las cogniciones y las sensaciones físicas asociadas.

Frente a ello, el terapeuta empieza la estimulación bilateral, es decir, establece un conjunto de movimientos con los dedos, de forma rápida a la altura de los ojos de la persona, durante 30-40 segundos, indicando al paciente que le siga el dedo con la mirada. Una vez finalizada cada proceso de estimulación bilateral, se le pide a la persona que exprese los pensamientos o emociones que se le han presentado.

5. Instalación de la cognición positiva

El objetivo de esta fase de EMDR es asociar la cognición positiva seleccionada con el suceso traumático. Se busca que el paciente traiga la imagen de la experiencia traumática a su mente y la asocie con la cognición positiva, mientras se produce otra tanda de estimulación bilateral. En este caso, el lapso de tiempo de la estimulación es más breve, de 10-12 movimientos.

6. Exploración del cuerpo

Una vez la persona ha trabajado la desensibilización del suceso traumático y este ha sido asociado a una cognición positiva, la persona debe explorar si todavía siente alguna sensación física. En el caso de que haya presencia de ellas, deberá retrocederse en el proceso hasta que estas desaparezcan.

7. Cierre

En esta fase de EMDR, el terapeuta debe exponer los posibles efectos que pueden aparecer tras la supresión de la terapia. Es frecuente que puedan darse lugar nuevas cogniciones o malos sueños. Frente a ello, el terapeuta le recomienda un conjunto de estrategias para poder afrontar dichas situaciones.

8. Reevaluación

Es de vital importancia dar lugar a una reevaluación, para observar la eficacia de la terapia de las sesiones anteriores. Esta reevaluación permite establecer cuando es necesario retomar alguna etapa del protocolo o si la terapia se da por concluida.

¿Cómo se hace EMDR?

¿Cuáles son las técnicas que utiliza EMDR? EMDR consta de tres tipos de técnicas o tres tipos de estimulación bilateral distintos, que serán seleccionados en función de las características individuales de cada paciente. Las tres técnicas de estimulación bilateral aplicadas en EMDR son las siguientes:

  • Movimientos oculares sacádicos horizontales. ¿Como se hace EMDR con movimientos oculares?esta estrategia consiste en un conjunto de movimientos de los dedos del terapeuta a la altura del campo visual de la persona. El paciente debe seguir con la mirada a los dedos del terapeuta, sin mover la cabeza y realizando un total de 30-40 movimientos en cada realización. La Eficacia de EMDR es mayor cuando se utiliza esta técnica.
  • Estimulación auditiva bilateral: esta técnica de EMDR consiste en se utilizan tonos o música bilateralizada, escuchada a partir de auriculares. El terapeuta tiene un dispositivo que le permite controlar los sonidos, su intensidad y velocidad.
  • Tapping. ¿Cómo funciona esta técnica de EMDR? En este caso, el terapeuta golpea suavemente las rodillas del paciente alternando la derecha y la izquierda y con alternaciones las manos de la persona, las cuales están apoyadas en las rodillas de este.

Por último, la terapia EMDR se puede combinar con otras terapias y técnicas, como las técnicas de la terapia cognitivo-conductual.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Terapia EMDR: qué es, en qué consiste y cómo son sus técnicas, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología clínica.

Bibliografía
  • Jarero, I. (2014). La Terapia EMDR: eye Movement Desensitization And Reprocessing. Reprocesamiento y Desensibilización a través del Movimiento Ocular. Revista Iberoamericana de Psicotraumatología y Disociación.
  • Novo, M. (2017). Desensibilización y reprocesamiento por movimiento ocular; ensayo piloto en pacientes bipolares, hipótesis de funcionamiento y revisión sistemática. Universidad Autónoma de Barcelona.
  • Rojas, P. (2017). Terapia EMDR: un análisis a la luz de la obra de Santo Tomas. Universidad Abat Oliba CEU.

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1 comentario
Flavia
Yo tuve una experiencia con el EMDR, fueron 10 sesiones que fueron lo peor que pude haber hecho en mi vida. Yo sufri abuso sexual infantil en reiteradas oportunidades y me violaron a los 10 años, toda mi vida sufri de depresión, distimia, angustia. hace tres años mi depresión se hizo mas aguda, despues de soportar varios meses fui a terapia psicoanalisis, Mariela, ella me ayudó en un punto hasta que ya no pudo ayudarme más, entonces paralelamente empece con tratamiento psiquiatrico donde comence a tomar medicación antidepresiva, para poder dormir y bajar la ansiedad, despues de unos cuantos meses el psiquiatra me indica una internación por ideas suicidas. Cuando accedo a la internación me sugiere cambiar la terapia y hacer EMDR a lo que yo le manifiesto que en mi juventud habia realizado varias terapias sin exito y la que estaba haciendo en ese momento no estaba mejorando, y decido cambiar de terapeuta para comenzar con EMDR. Leandro parecía a simple vista buen psicologo, que acompañaba al paciente, y me dijo que esta terapia funcionaria. La primera sesión fue la más tranquila porque fue buscar el lugar seguro en mi mente y sentirme acogida y tranqulila. Me dieron el alta de la internación psiquiatrica. A la sesión siguiente y ya de alta comenzamos con los recuerdos del trauma, de los abusos y la violación, desde ese momento fue como clavarme millones de espadas en el cerebro, fue como destapar una botella y no poder volver a taparla, me despertó los olores, ruidos, colores, sensaciones físicas, dolores y todo lo que se sentía por medio de los sentidos me recordaba más detalles delos recuerdos traumáticos, las 9 sesiones siguientes fueron igual, cuando en una sesion le dije que no quería que ese día hicieramos EMDR porque estaba muy angustiada y me sentía cada vez peor, solo me saludo y me dijo que nos veíamos la sesion siguiente para continuar con EMDR, no pudo escucharme ni acompañarme. Tras no ver mejorías me vuelven a internar en una clinica psiquiatrica, mis sintomas se incremetaron, me diagnosticaron con Depresión Mayor y trastorno de Estres Postraumatico, abandoné la terapia de EMDR. Se que a mucha gente esta terapia le fue de mucha ayuda, pero para mi fue lo peor que pude haber elegido y abandonar la terapia fue un consuelo para dejar de estimular a mi cerebro para continuar viendo recuerdos que por alguna razón estaban escondidos, verlos me significaba un gran sufrimiento psíquico y físico. Yo les diría que si lo hacen busquen un buen terapeuta, que también sepa escucharlos cuando no puedan acceder al estímulos de los hechos traumáticos. Saludos
Marta Thomen Bastardas
Buenos días Flavia, en primer lugar muchas gracias por compartir una experiencia tan dolorosa con nosotros, con el objetivo de ayudar a otras personas que puedan encontrarse en la misma situación. Como muy bien has dicho, a algunas personas les puede ser de gran ayuda, como hay otras en las que no, no todas las terapias son adecuadas para todos. Por otro lado, es imprescindible, como comentabas, que el terapeuta sepa acompañarte en un momento tan doloroso y escucharte ante los recuerdos traumáticos que regresan a partir de la EMDR. Esperamos que puedas encontrar una intervención que te ayude lo más pronto posible. Muchos abrazos.

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