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Apego ambivalente: qué es, tipos y consecuencias

 
Por Anais García Linares. 10 febrero 2021
Apego ambivalente: qué es, tipos y consecuencias

El término “apego” es sumamente popular y tiende a relacionarse con las relaciones interpersonales, pero ¿de qué se trata realmente? En vista de que ciertamente el término guarda relación con los vínculos interpersonales y comportamientos socio-afectivos en la vida diaria, Psicologia-Online comparte contigo todo lo referente al apego, su significado, tipos, causas y consecuencias. Existen 4 tipos de apego, el apego seguro, el apego inseguro o evitativo, el apego desorganizado y el apego ambivalente. En esta oportunidad, haciendo énfasis en lo que es el apego ambivalente, también conocido como apego ansioso.

Qué es el apego

Hay mucho que aprender sobre el apego, comenzando por el hecho de que generalmente se relaciona con ser algo negativ,o cuando en realidad es una especie de vínculo que las personas desarrollan al verse involucradas en una relación. Especialmente, cuando se trata de relaciones emocionalmente cercanas y duraderas. Esta tendencia a relacionar el apego con una actitud negativa e incluso patológica, puede tener su origen en la confusión debido a la interpretación inadecuada de la palabra “dependencia”, misma que en efecto describe actitudes dañinas tanto para quien la presenta como para quien es objeto de dependencia.

Con base en la teoría de influencias psicoanalíticas propuesta por John Bowlby, el apego se considera una especie de patrón afectivo que desarrolla el ser humano desde su nacimiento, y este va direccionado hacia su madre y/o cuidadores primarios. De hecho, se cree que mientras haya mayor cantidad de relaciones de apego, el niño/a sufrirá menos, ya que durante los primeros meses de vida el sufrimiento hace presencia en ellos al tener que enfrentar la separación de su madre o sus cuidadores, por cualquier motivo. Cabe destacar que, por parte del niño/a, el apego aflora por la necesidad de protección y afecto, lo cual explica la vivencia de ese sufrimiento que surge antes del primer año de vida, ya que en ese período de tiempo los bebes aún no han desarrollado herramientas cognitivas que le permitan entender que una separación física puede ser momentánea y por tanto su figura de apego (mamá, papá o cuidador/a) va a regresar.

Tipos de apego

Existen cuatro tipos de apego, todos abren paso a emociones diferentes y cada uno está determinado por la forma de comunicación y la dinámica con la que la madre responde a la demanda del niño/a, a la vez que el/la infante va experimentando emociones como respuesta a dicha interacción.

  • Apego seguro: elaborado a partir de una relación de reciprocidad entre madre e hijo/a donde la madre se mantiene atenta a las necesidades del pequeño y responde a ellas óptimamente. El niño/a se siente capaz de explorar su entorno gracias a la seguridad que le provee su figura de apego. Las personas que logran este estilo de apego tienden a demostrar aceptación de sí mismos/as, confianza de base y relaciones interpersonales estables.
  • Apego inseguro-evitativo: en este estilo de apego generalmente el/la niño/a tiende a comportarse manera esquiva, fría o huidiza, lo cual puede reforzar un comportamiento similar en los padres o cuidadores primarios. Demuestran rasgos de ansiedad similares tanto ante las figuras de apego como ante personas extrañas. En la adultez suelen actuar desde la autoeficacia con características de personalidad ejecutiva.
  • Apego desorganizado: este tipo de apego se caracteriza por el comportamiento caótico en el que no existe una persona que destaque sobre las demás en cuanto a vínculos afectivos, sino que se va buscando una figura de apego según las circunstancias que le rodeen y lo que motiva a la búsqueda es evitar las emociones displacenteras.
  • Apego ambivalente: un tipo de apego caracterizado por la inseguridad y la ansiedad, causada por el aprendizaje que se desprende de una figura de aprego intermitente.

Qué es el apego ambivalente o ansioso

Por su parte, el apego ambivalente también llamado apego ansioso o apego ansioso-ambivalente, debe su nombre a que el estilo de apego establecido tiene una base inestable y de labilidad entre un sentimiento y otro, entre el amor/odio, seguridad/inseguridad.

Tomando en cuenta que la o las figuras de apego son las responsables de proveer esa sensación de seguridad en el menor, al encontrarse a cargo de un/a cuidador/a que no responde a sus demandas de manera constante, el niño/a termina sintiendo ansiedad e inestabilidad. Esta ambivalencia de saberse a cargo de un/a cuidador/a, pero sin la certeza de que este/a tenga la disponibilidad de atenderle cuando sea necesario, crea esta ansiedad y limita su capacidad exploratoria.

¿Cómo se refleja el apego ambivalente en adultos? En este orden de ideas, se comprende cómo es que existen adultos que parecen sentirse inseguros o ansiosos en sus relaciones, que temen profundamente al abandono y desarrollan dependencia emocional o por el contrario recurren a la constante amenaza de “irse” como instrumento pasivo/agresivo hacia otra persona.

Ejemplos de apego ambivalente

Veamos algunos ejemplos para identificar a un niño/a con apego ambivalente y también algunos ejemplos para entender cómo es una persona adulta con un apego ambivalente o ansioso con la pareja, familia o amistades:

  • De niño/as, lloran y se angustian si no ven cerca a su mamá o cuidador/a.
  • Rechazan a la figura de apego y le buscan casi inmediatamente de forma cariñosa.
  • Quieren permanecer junto a la persona y que esta continúe la relación, a la vez que manifiestan disgusto.
  • Oscilación entre búsqueda y rechazo.

Causas de apego ambivalente

Los niños/as condicionan sus posibilidades de explorar el mundo de acuerdo al patrón de apego que estén desarrollando. Incluso hay investigaciones que comprueban que el tipo de apego establecido con los padres o cuidadores primarios durante la niñez influye significativamente en la manera de relacionarse durante la adultez; ya se trate de relaciones de pareja o amistosas. En consecuencia, ciertas actitudes particulares que no comprendemos o encontramos incoherentes en las personas, probablemente estén influenciadas por el estilo de apego que esta tiende a establecer.

A rasgos generales, el apego surge a través de la necesidad de protección existente en el niño/a puesto que sentirse seguro/a será la base para que se atreva a explorar el mundo circundante. También está el factor afectivo que supone otra necesidad prioritaria en el ser humano y, en el apego, se forja a través de la interacción.

Específicamente, en cuanto a la construcción del apego ambivalente o ansioso, la raíz se encuentra en la no disponibilidad o la respuesta tardía de la madre o cuidador/a ante las necesidades y demandas (físicas y emocionales) del niño/a, como por ejemplo no estar presente mientras le inyectaban (ausencia en un momento de temor inminente).

Consecuencias del apego ambivalente

Comprendiendo que en todos los casos se desarrollará algún tipo de apego, lo ideal es que fluya el apego seguro, no obstante, y pese a que la mayoría de la población (alrededor de un 55%) desarrolla este estilo, los otros tipos de apego también existen e impactan de manera significativa en la salud mental y el desarrollo social del individuo.

Por lo tanto, una persona formada bajo las características del apego ambivalente o ansioso y que no goce de apoyo psicológico-emocional será más propensa a involucrarse en relaciones interpersonales inestables y conflictos emocionales debido a la dualidad que representa vivir en la ambivalencia emocional.

Si quieres superar el apego ambivalente, te recomendamos este artículo sobre cómo superar el apego ansioso.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Bowlby, J. (1998). El apego: El apego y la pérdida. Barcelona. Paidós.
  • Moneta, M. (2014). Apego y pérdida: redescubriendo a John Bowlby. Revista Chilena de Pediatría. Vol. 85. (3). 265-267.
  • Gago, J. (2014). Teoria del apego. El vínculo. Escuela Vasco Navarra de Terapia Familiar.

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