Psicología social

Cómo se forman las creencias

 
Francisco Céspedes
Por Francisco Céspedes. Actualizado: 28 septiembre 2026
Cómo se forman las creencias
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Las creencias son ideas que hemos ido interiorizando en nuestra mente normalmente de forma inconsciente y que, sin darnos cuenta, dirigen nuestros actos y nos impulsan a actuar de una u otra forma, sin que, en el fondo, sepamos por qué.

Estas creencias comienzan a formarse en nuestros primeros años de vida, con la educación que recibimos de nuestros padres, dando por cierto todo lo que nos enseñan, ya que el niño no está preparado para analizar si los mensajes que le envían sus padres son correctos o no. Por ello, si nuestros padres nos transmiten el mensaje de que “el mundo es peligroso” o que “no se puede confiar en la gente”, creencias que ellos bien han recibido de sus padres o han generado según sus propias experiencias, nosotros las incluiremos en nuestro subconsciente y actuaremos según ellas.

Cómo desarrollamos las creencias

Nuestro éxito o nuestro fracaso está basado tanto en nuestras opiniones, como en nuestras convicciones y creencias. Por ello, si sentimos que algo va mal o que nuestra vida no lleva el rumbo que nos gustaría, deberemos comenzar a analizar nuestras creencias y determinar cuáles son realmente válidas y cuáles no. Es fundamental reconocer que estas convicciones pueden tener un impacto significativo en nuestras decisiones y acciones diarias.

Desde pequeños, absorbemos todos los mensajes que recibimos, tanto conscientes como inconscientes por parte de todas las personas que nos rodean. Las filtramos con nuestra experiencia y, si se confirman, las grabamos como experiencias que nos resulten útiles para situaciones parecidas en el futuro. Este proceso, que en un principio es beneficioso ya que nos ayuda a no tener que aprender de cada experiencia como si fuera la primera vez, también puede ser perjudicial cuando la creencia es contraproducente. Por ejemplo, una creencia limitante puede impedirnos alcanzar nuestro potencial máximo si siempre pensamos que 'no somos lo suficientemente buenos'.

Una buena definición de las creencias fue la dada por Henry Ford: “Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón.” Decidir lo que quieres creer depende de ti. Esta cita resalta la importancia de cómo nuestras creencias pueden influir en nuestro comportamiento y resultados. Es crucial ser conscientes de este poder interno para poder moldear nuestras vidas de manera positiva.

Por otro lado, las creencias no solo se limitan a las que adquirimos en la infancia. A lo largo de la vida, seguimos ajustando y modificando nuestras creencias en función de nuevas experiencias y aprendizajes. Esto significa que siempre tenemos la oportunidad de desafiar y cambiar aquellas que no nos benefician. Participar en actividades de desarrollo personal, como la meditación o el journaling, puede ser una excelente manera de reflexionar sobre nuestras creencias actuales y cómo estas se alinean con nuestros objetivos de vida.

En este sentido, es útil recordar que nuestras creencias también pueden ser influenciadas por la cultura y la sociedad. Los medios de comunicación, la educación y las redes sociales juegan un papel crucial en la formación de nuestras perspectivas y valores. Ser críticos con la información que consumimos y estar dispuestos a cuestionar las normas sociales pueden ayudarnos a desarrollar un conjunto de creencias más auténtico y alineado con nuestras verdaderas aspiraciones.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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