menu
Compartir

Dónde se almacenan los recuerdos

 
Por Iván Piquero. 3 junio 2021
Dónde se almacenan los recuerdos

La memoria es uno de los procesos cognitivos más importantes para el ser humano. La memoria nos permite almacenar el conocimiento que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida, recordar acontecimientos importantes de nuestra biografía o incluso realizar tareas tan cotidianas como cocinar, conducir un coche o montar en bicicleta. Sin memoria estaríamos condenados a repetir los mismos errores una y otra vez.

¿Dónde se encuentran todos estos recuerdos? Existe literatura científica que se ha dedicado extensamente a la memoria, dando como resultado diversas teorías y enfoques que tratan de dar respuesta a esta y otras preguntas. En el siguiente artículo de Psicología-Online, explicamos dónde se almacenan los recuerdos, pero también repasamos cómo se forman los recuerdos y los tipos de memoria que existen.

También te puede interesar: Memoria sensorial: qué es, tipos y ejemplos

Cómo se forman y almacenan los recuerdos en el cerebro

Recordar significa recuperar información que ha sido almacenada en el sistema. Recordar eso que tu amigo te dijo hace cinco minutos, recordar cuál es la capital de Francia, qué significa la palabra amabilidad o incluso recordar el día en que nació tu hijo o el día en que te graduaste. Recordarlo implica haber almacenado previamente toda esta información en nuestra memoria.

Entonces ¿cómo se forman y almacenan los recuerdos en el cerebro? La memoria trabaja con diferentes tipos de contenido, cuya adquisición es diferente. Por ejemplo, algunos procesos de aprendizaje, como la práctica de determinados procedimientos, nos hace adquirir habilidades que se almacenan en la memoria procedimental, un sistema muy diferente a aquel que registra nuestro conocimiento sobre los mamíferos o aquel que registra un determinado acontecimiento. Descubre los tipos de memoria humana que existen.

Además, para adquirir y almacenar información, esta tiene que llegar a nuestro sistema cognitivo. Los procesos de memoria que permiten registrar recuerdos y recuperarlos más tarde hacen que la información que llega a nuestro sistema sea:

  • Codificada: se transforma en representaciones mentales.
  • Almacenada: las representaciones mentales han de ser almacenadas en la memoria para poder ser manipuladas y/o recuperadas más tarde.

La memoria no consiste únicamente en registrar recuerdos en el sistema. Estos deben poder ser evocados más tarde. Este proceso es el que se conoce como recuperación. ¿Y cómo todo esto puede ser llevado a cabo? Es importante citar el concepto de plasticidad cerebral. El cerebro es plástico, es decir, las conexiones sinápticas pueden ser modificadas. Este fenómeno permite al ser humano aprender y generar recuerdos.

Qué tipos de memoria existen

Existen diversas clasificaciones de los tipos de memoria. Si bien es cierto que tradicionalmente se han clasificado en función de la duración del recuerdo, es decir, si dura mucho tiempo hablamos de memoria a largo plazo y si dura poco tiempo hablamos de memoria a corto plazo.

Memoria sensorial

En el modelo estructural de Atkinson y Shiffrin aparece además la memoria sensorial, un tipo de memoria muy breve y específica para cada uno de los sistemas sensoriales. Los tipos de memoria sensorial son:

  • Memoria icónica: propia de la modalidad visual.
  • Memoria ecoica: propia de la modalidad auditiva.
  • Memoria háptica: propia de la modalidad táctil.

Sistemas de memoria

A partir de la memoria sensorial, la información pasaría ya a la memoria a corto plazo y, posteriormente, a la memoria a largo plazo. Schacter y Tulving (1994) proponen cinco sistemas de memoria:

  • Memoria a corto plazo: también conocida como memoria de trabajo, de duración y capacidad limitada.
  • Memoria episódica: en la que se hallan hechos y recuerdos ligados a espacio y tiempo.
  • Memoria semántica: donde se almacena el conocimiento del mundo, desligado del tiempo y espacio.
  • Memoria procedimental: almacena conocimiento que no puede ser traído a la consciencia.
  • Sistema de representación perceptiva: de contenido no declarativo, es decir, tampoco puede ser traído a la consciencia.

Citamos, para finalizar este apartado, una tercera clasificación de sistemas de memoria, en este caso propuestos por Squire para la memoria a largo plazo. En él se distingue la memoria declarativa y la memoria no declarativa que explicamos en el último apartado de este artículo.

Dónde se almacenan los recuerdos a corto plazo

Los recuerdos a corto plazo son codificados de forma acústica, visual y semántica en un sistema a corto plazo que tiene una capacidad y una duración limitada. La capacidad limitada se refiere al hecho de que el número de elementos que admite son limitados.

Al almacenar un número limitado de elementos, la recuperación de la información puede ser total. Por ejemplo, si hemos memorizado un número de teléfono para guardarlo en nuestro móvil, podremos recordar las nueve cifras.

Si te preguntas dónde se almacenan los recuerdos a corto plazo, a continuación veremos las regiones cerebrales implicadas en la memoria a corto plazo:

  • Las regiones dorsolaterales de los lóbulos frontales.
  • El córtex parietal izquierdo.
  • El área de broca.
  • Áreas motoras y premotoras del hemisferio izquierdo. En este artículo verás las características, funciones y diferencias de los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo.
  • El córtex parieto-occipital derecho.

¿A qué se debe la pérdida de memoria a corto plazo?

¿Qué podría acabar con los recuerdos a corto plazo? Los siguientes fenómenos:

  • Desplazamiento: la información antigua se desplaza para dejar espacio a los nuevos recuerdos.
  • Interferencia: te hablan cuando vas a apuntar el teléfono móvil y esa información interfiere con tu recuerdo.
  • Decadencia: el recuerdo se va desvaneciendo con el tiempo.

En este artículo, encontrarás información sobre cómo mejorar la memoria a corto plazo.

Dónde se almacenan los recuerdos a largo plazo

La memoria a largo plazo quizá sea el tipo de memoria más conocido y al que más nos referimos cuando hablamos sobre memoria. Su capacidad es mucho más grande que la de la memoria a corto plazo y su duración puede ser muy larga, incluso para toda la vida. El fallo en el recuerdo puede deberse a trastornos orgánicos, como las demencias, es decir, a que las señales que permiten la recuperación sean inapropiadas o por interferencia.

Squire propone una clasificación de la memoria a largo plazo que distingue entre memoria declarativa y memoria no declarativa. Veamos en qué partes del cerebro está la memoria.

Memoria declarativa

La memoria declarativa es aquella que puede ser declarada, es decir, su contenido puede ser traído a la consciencia. Se divide en dos tipos:

  • Memoria semántica: es aquella memoria en la que se acumula el conocimiento. Las regiones cerebrales principalmente relacionadas serían el córtex prefrontal izquierdo, el lóbulo temporal medial y el diencéfalo.
  • Memoria episódica: es aquella en la que se acumulan los recuerdos ligados a tiempo y espacio, es decir, todas las anécdotas y recuerdos biográficos. Las regiones cerebrales principalmente implicadas en este tipo de memoria son el córtex prefrontal izquierdo y/o derecho, lóbulo temporal medial y diencéfalo.

Memoria no declarativa

El contenido de la memoria no declarativa, por el contrario, no puede ser traída a la consciencia. Un ejemplo de este tipo de memoria puede ser la habilidad de montar en bicicleta. Según la clasificación de Squire, dentro de la memoria no declarativa encontramos:

  • Condicionamiento clásico simple: en él participan la amígdala y el cerebelo.
  • Efecto priming y aprendizaje perceptivo: en el que está implicado el neocórtex.
  • Habilidades y hábitos: en las que participa el estriado.
  • Otros aprendizajes no asociativos: en los que se encuentran comprometidas las vías reflejas.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Dónde se almacenan los recuerdos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Neuropsicología.

Bibliografía
  • Ballesteros, S. (2012). Psicología de la memoria. Estructuras, Procesos, Sistemas. Madrid: Universitas, S.A.
  • Ruiz-Vargas, J.M. (2010). Introducción: ¿Qué es la memoria?. En Ruiz-Vargas, J.M. (2010). Manual de psicología de la memoria. (pp 19-40)Madrid: Síntesis.

 

Escribir comentario

¿Qué te ha parecido el artículo?

Dónde se almacenan los recuerdos
Dónde se almacenan los recuerdos

Volver arriba