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Memoria a largo plazo: qué es, tipos y cómo mejorarla

 
Por Marta Thomen Bastardas. 24 abril 2019
Memoria a largo plazo: qué es, tipos y cómo mejorarla

La memoria forma parte de nuestras funciones cerebrales, siendo una de las más importantes, debido a su función nos permite recordar conscientemente los elementos del pasado que condicionan nuestras conductas y pensamientos, en definitiva, nuestra forma de ser. Todos los significados que otorgamos a aquello que nos rodea están consolidados en función de nuestras experiencias previas, es decir, gracias a la memoria.

Concretamente, aquellos elementos que han sido aprendidos con el tiempo y han quedado gravados o almacenados en nuestra memoria, cumplen la función de la memoria a largo plazo. La memoria tiende a ser comprendida en su totalidad, no obstante, dentro de dicho término nos encontramos frente a diferentes tipos de memoria. Para conocer las funciones de este tipo de memoria, en este artículo de Psicología-Online os explicaremos la memoria a largo plazo: qué es, tipos y cómo mejorarla.

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Fases de funcionamiento de la memoria a largo plazo

La memoria cumple diferentes funciones siguiendo tres fases determinadas, la codificación, el almacenamiento y la recuperación. Estas tres fases permiten que un aprendizaje pueda consolidarse, sostenerse en el tiempo a partir de su almacenamiento y finalmente ser recuperado en el caso de ser necesario. Las fases de funcionamiento de la memoria a largo plazo son las siguientes:

  • Codificación: los inputs externos recibidos del exterior son procesados por la persona que los percibe. Posteriormente, se les atribuye un significado a partir de la transformación de los distintos códigos verbales, visuales y/o sensoriales que se perciben.
  • Almacenamiento: los distintos significados elaborados en la codificación se retienen en el cerebro. La retención será distinta en función del tipo de memoria que entre en juego, en la memoria a largo plazo el mensaje guardará almacenado durante un período más extenso que la memoria a corto plazo.
  • Recuperación: cuando la persona necesita evocar la información almacenada, da lugar a la fase de recuperación, en la cual se recupera la información que había sido gravada en los recuerdos.

¿Qué es la memoria a largo plazo?

En 1968, Atkinson y Shiffrin expusieron el modelo explicativo sobre la memoria más utilizado en la actualidad para comprender su funcionamiento. Estos dos autores defendían que los inputs recibidos a partir de los sentidos eran procesados en el almacén sensorial, para posteriormente ser recibidos en la memoria a corto plazo, la cual consta de una breve duración y capacidad limitada. Frente a ello, determinadas informaciones pasan al siguiente almacén, la memoria a largo plazo.

En la memoria a largo plazo, la información es retenida durante un período de tiempo más largo, que puede oscilar entre segundos y años, de modo que la información seleccionada para formar parte del almacén a largo plazo, es retenida hasta que deba ser evocada y tiene una capacidad que es prácticamente ilimitada. ¿Qué es la memoria a largo plazo? La memoria a largo plazo es uno de los tipos de memoria, el cual tiene una mayor duración.

Tipos de memoria a largo plazo

Dentro de la memoria a largo plazo, podemos encontrar dos principales tipos de memoria a largo plazo: la memoria explícita o declarativa y la memoria implícita o no declarativa, añadidos por los trabajos de Cohen y Squire (1980, 1992). A continuación profundizaremos en los dos tipos de memoria a largo plazo.

Memoria declarativa o memoria explícita

La memoria declarativa, o conocida también como memoria explícita, es uno de los tipos de memoria a largo plazo. La memoria declarativa tiene la función de traer al consciente nuestros recuerdos, es decir, aquella información retenida en la memoria sobre la cual la persona es consciente y la evoca de forma voluntaria cuando le es necesario. Este tipo de memoria nos permite recordar experiencias pasadas, reconocer acontecimientos históricos, poder nombrar qué hemos comido este mediodía, etc. La memoria declarativa o memoria explícita omprende todos los elementos que pueden ser recordados en palabras. Este tipo de memoria puede dividirse dos subtipos:

  • Memoria semántica: este tipo de memoria declarativa y a largo plazo almacena toda la educación adquirida de la persona, es decir, retiene los hechos y conceptos adquiridos en nuestra educación de carácter cultural, acontecimientos del mundo y le da un significado a las palabras y al vocabulario. Es aquella que nos permite saber cuál es la capital de España o a qué temperatura debe hervir el agua.
  • Memoria episódica: almacena los recuerdos que hacen referencia a los sucesos biográficos y personales de cada uno. Nos permite recordar qué cenamos a noche o cómo fue nuestro primer día en la universidad. Por ello, este tipo de memoria declarativa a largo plazo también se puede denominar memoria autobiográfica.
Memoria a largo plazo: qué es, tipos y cómo mejorarla - Memoria declarativa o memoria explícita

Memoria implícita o no declarativa

La memoria implícita o no declarativa es uno de los tipos de memoria a largo plazo. La memoria implícita hace referencia al conjunto de informaciones almacenadas que no son conscientes o no se evocan de forma voluntaria, al contrario de lo que sucede en la memoria declarativa. Este tipo de memoria comprende nuestras habilidades y está dividida en distintas categorías:

  • Memoria procedimental: tiene la función de almacenar el conocimiento adquirido frente a nuestras habilidades y destrezas, es decir, permite recordar nuestros hábitos y habilidades ya aprendidos, como ir en bicicleta o conducir. Se aprende gradualmente a base de repeticiones y retroalimentación, de modo que se convierten en acciones automatizadas gracias a la práctica.
  • Priming: este tipo de memoria no declarativa, tiene la función de recordar algún tipo de información que ya fue aprendida previamente.
  • Condicionamiento: este tipo de memoria hace referencia al aprendizaje asociativo, es decir, ante un estímulo determinado se desencadena automáticamente una respuesta, sin que esta aparezca de forma consciente. Por ejemplo, el condicionamiento operante.
Memoria a largo plazo: qué es, tipos y cómo mejorarla - Memoria implícita o no declarativa

Cómo mejorar la memoria a largo plazo

Cada tipo de memoria, como la memoria a largo plazo o a corto plazo, pueden estimularse, desarrollarse y activarse, si se invierte tiempo en trabajarlas y se potencia un estilo de vida con hábitos saludables. Hay diferentes recursos que pueden contribuir a una mejor estimulación de los sistemas de memoria. ¿Cómo mejorar la memoria a largo plazo? Para mejorar la memoria a largo plazo es importante:

  • Estimular el cuerpo: muchos estudios defienden la correlación entre la realización de ejercicio físico y una mejor productividad en los sistemas de memoria.
  • Una correcta alimentación: además de una alimentación saludable, existen determinados alimentos que se relacionan con un incremento de la actividad de la memoria. Algunos de los alimentos para la memoria son el pescado azul, los frutos secos, las verduras verdes y las frutas (sobre todo las frutas rojas y las manzanas). No obstante, del mismo modo que nos encontramos alimentos que ayudan a estimular la memoria, hay un conjunto de alimentos que dañan nuestro cerebro, afectando con ello a la productividad de la memoria, como alimentos con altos contenidos de grasas saturadas, la carne roja, los alimentos fritos y la comida basura, los dulces y los pasteles, los quesos grasos y los alimentos con elevados contenidos en azucares o sal.
  • Descanso: del mismo modo que la estimulación física es muy importante para la activación de la memoria, las horas de descanso también son imprescindibles para su correcto funcionamiento, recomendando un sueño de 8 horas diarias.
  • Ejercicios para mejorar la memoria a largo plazo: para poder reforzar la memoria y darle un uso más productivo, el único modo no es a partir del estudio, existen muchos juegos que permiten la mejora de la memoria. Las dos tipologías de ejercicios que fomentan más el desarrollo, la estimulación y activación de la memoria a largo plazo son los ejercicios de concentración y los ejercicios de fluidez verbal. Aquí puedes encontrar juegos para mejorar la memoria.

Pérdida de memoria a largo plazo

La pérdida de memoria consiste en olvidos patológicos y puede presentarse como la pérdida frecuente de objetos personales, la desorientación o el no recordar citas importantes. La pérdida de memoria puede ser transitoria o permanente. Las causas de la pérdida de memoria suelen ser problemas de salud, trastornos emocionales y las demencias.

  • Si quieres comprobar cómo está tu memoria, puedes realizar el test de memoria.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
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  • Carrillo, P. (2010). Sistemas de memoria: reseña histórica, clasificación y conceptos actuales. Primera parte: Historia, taxonomía de la memoria, sistemas de memoria de largo plazo: la memoria semántica. Salud Mental, 33, 85-93.
  • Ibáñez, E. (2009). Nutrientes y función cognitiva. Nutr Hosp Suplementos, 2, 3-12.
  • Ruíz, J., Fernández, S & González, J. (2006). Aspectos teóricos actuales de la memoria a largo plazo: de las dicotomías a los continuos. Anales de psicología, 22, 290-297.

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