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Me cuesta concentrarme: por qué y qué hacer

Por Vitae Health Innovation. Actualizado: 16 mayo 2022
Me cuesta concentrarme: por qué y qué hacer

¿Te está costando mucho concentrarte? ¿Intentas prestar atención cuando realizas actividades y no lo consigues al cien por cien? No es nada raro, pues la queja sobre la falta de concentración es muy habitual. Además, es síntoma de algunos trastornos psicológicos, por lo que conviene explorar cada caso y determinar la causa.

En este artículo de Psicología-Online, te explicamos las causas de la falta de concentración para que puedas saber por qué te cuesta concentrarte y qué puedes hacer para mejorar tu concentración, así como técnicas y ejercicios para trabajar funciones cognitivas como la atención y la memoria.

Por qué me cuesta concentrarme

La concentración es la capacidad que tenemos para enfocar nuestros recursos cognitivos en una tarea o estímulo. Todos la tenemos en mayor o menor medida, sin embargo, en ocasiones puedes notar que te cuesta concentrarte y se te olvidan las cosas.

Así pues, si quieres mejorar tu rendimiento físico y cognitivo, ReConnect de Vitae es una fórmula innovadora a base de NADH (Co-E1), coenzima Q10, serina y vitamina C que, gracias a la sinergia de sus componentes, te ayudará a mejorar la memoria y la concentración y combatir la fatiga mental. Es una fórmula única que te dará la energía necesaria para realizar tus tareas, ya sean exámenes, altas cargas de trabajo u otras situaciones que requieran estar muy concentrado/a. Además, su composición te ayudará a estimular tus capacidades cognitivas y contribuirá a mejorar la gestión del estrés y la ansiedad.

¿A qué se debe la falta de concentración? En esta capacidad influye mucho el grado de motivación que tenemos en la tarea. Nos cuesta mucho menos concentrarnos en algo que nos gusta que en algo que no nos gusta o interesa. Vamos a ver algunos factores que influyen en la concentración:

  • La falta de descanso: cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, nuestro cerebro lo nota y no está en las mejores condiciones para focalizar los recursos en una tarea. Aquí puedes ver en detalle cómo afecta la falta de sueño a nuestro cerebro.
  • Exceso de trabajo: del mismo modo que ocurre con la falta de descanso, el exceso de trabajo disminuye la eficacia de los recursos cognitivos.
  • Distractores: pueden ser ruidos, dependencia a redes sociales (mirar a menudo las notificaciones), desorden, etc. En definitiva, infinidad de cosas que llaman nuestra atención e interrumpen nuestra concentración.
  • Desorganización: cuando tenemos varias tareas pendientes y no tenemos una organización para realizarlas, es probable que pensar en el resto de tareas nos impida concentrarnos en la que tenemos delante. Es difícil focalizar cuando hay muchos asuntos abiertos.
  • Preocupaciones y pensamientos recurrentes: cualquier problema que nos preocupe, ya sea económico, sentimental o laboral, puede afectar a nuestra concentración. Los pensamientos que irrumpen en nuestra mente nos distraen.
  • Trabajos repetitivos: cuando el trabajo es repetitivo, empleamos la atención sostenida, y esta no es fácil de mantener durante mucho tiempo. Por eso, después de un rato en una tarea monótona disminuye nuestra capacidad de concentración.
  • Motivación: como ya hemos mencionado, la motivación que nos genere la tarea es una de las claves para poder concentrarnos. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre el concepto y las teorías de la motivación.
  • Trastornos: el padecimiento de algunos trastornos como ansiedad o depresión influyen en nuestra concentración y en las funciones cognitivas en general. La falta de concentración y memoria es uno de los síntomas de la depresión.
  • Envejecimiento: la capacidad de atención y concentración van disminuyendo con la edad.

Todos estos factores pueden explicar una disminución en la capacidad de concentración considerada normal. Consideramos que la falta de concentración es patológica cuando influye en distintas áreas de nuestras vidas, cuando permanece por un periodo de tiempo de más de 6 meses o cuando se da como consecuencia de un trastorno mental (TDAH, Alzheimer, Demencia…).

Cómo mejorar la falta de concentración

¿Qué hacer si no consigo concentrarme? Si quieres mejorar tu concentración, te recomendamos seguir las siguientes pautas:

  1. Descansa lo suficiente: intenta dormir 7 u 8 horas a diario para mantener tu cuerpo y tu mente descansados.
  2. Organiza tu espacio de trabajo: elimina las cosas que te distraen y ordena tu mesa para que se vea despejada. Guarda lo que no te sirva para la realización de la tarea, cierra las redes sociales y pon tu móvil en silencio o en vibración si esperas llamadas importantes.
  3. Busca la motivación en lo que haces: si la has perdido con el tiempo, recuerda qué te gustaba de tu trabajo o qué beneficios obtienes realizándolo. También puedes utilizar el principio de premark, es decir, establece una actividad agradable que podrás hacer después de realizar la tarea que no te resulta tan motivadora. Aquí puedes ver distintas técnicas de motivación personal en el trabajo.
  4. Ocúpate de una sola tarea cada vez: llevar dos o más cosas a la vez disminuye la concentración en todas ellas. Se ha comprobado que la multitarea disminuye nuestra eficacia y productividad. Es mejor focalizarse en una tarea y pasar a la siguiente cuando esté terminada.
  5. Practica ejercicio físico: aporta muchísimos beneficios, entre ellos, mejora la capacidad de concentración. Si no eres muy deportista puedes caminar a diario, pasear con la bicicleta, practicar yoga o dar unas clases de baile.
  6. Aprende técnicas psicológicas para reducir los pensamientos recurrentes que te distraen.
Me cuesta concentrarme: por qué y qué hacer - Cómo mejorar la falta de concentración

Ejercicios de concentración

Si quieres mejorar la concentración, debes saber que, al igual que otras capacidades, la concentración se puede estimular. Prueba los siguientes ejercicios de concentración y notarás una gran mejoría:

  • Matemáticas: el cálculo mejora la concentración. Haciendo ejercicios como operaciones sencillas o sudokus fortalecerás tu concentración. Hay aplicaciones y juegos para practicar.
  • Pasatiempos: las sopas de letras o buscar diferencias te permiten mejorar la concentración mientras te diviertes.
  • Mindfulness, atención plena o meditación. Trabajan la atención y concentración. Aquí puedes ver cómo aprender a practicar mindfulness.
  • Descripciones: mira un objeto o un paisaje durante unos minutos y después trata de describirlo con todo detalle.
  • Contar hacia adelante y hacia atrás: primero de uno en uno, luego de dos en dos, de tres en tres…
  • Leer y escribir: son dos actividades que mejoran concentración, atención, creatividad, vocabulario, etc.

Técnicas de concentración para estudiar

Si te cuesta concentrarte para estudiar, es importante trabajar la concentración de la siguiente manera:

  • Lee durante 20 o 30 minutos una historia ajena a lo que tienes que estudiar te ayudará a mejorar tu concentración.
  • Si te cuesta concentrarte para estudiar, antes de empezar fíjate durante unos minutos en un objeto de la habitación y analizarlo con todo detalle.
  • Descansar de 5 a 10 minutos después de cada hora de estudio ayuda a concentrarse en la siguiente actividad.
  • Empezar la sesión de estudios con la asignatura más difícil o que menos nos guste, porque es cuando mejor nivel de concentración tenemos, después una intermedia y finalmente las asignaturas que te resultan más agradables o te motivan más.
  • Realiza respiraciones profundas antes de la sesión de estudio. Mientras las haces, fíjate en cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.

Si quieres saber más sobre el tema, lee el siguiente artículo en el que explicamos cómo mejorar la memoria para estudiar.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Me cuesta concentrarme: por qué y qué hacer, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología cognitiva.

Bibliografía
  • Johnson, A. y Proctor, R. W. (2015). Atención: Teoría y Práctica. Madrid: Ramón Areces.
  • Kahneman, D. (1997). Atención y esfuerzo. Madrid: Biblioteca nueva.

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2 comentarios
Su valoración:
Geraldine
Un artículo corto pero muy sustancial. Gracias pondré en práctica los consejos dados.
Su valoración:
María
Gracias!! me falta concentración en lo que quiero emprender, pero creo que puede ser algo psicológico también, esto me ayudó un poco a saber más, sabía algunas tips pero aquí me dijo otras que no sabia, buenísimo.
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