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Me cuesta concentrarme: ¿por qué y qué hacer?

Me cuesta concentrarme: ¿por qué y qué hacer?

¿Te está costando mucho concentrarte? ¿Intentas prestar atención cuando realizas actividades y no lo consigues al cien por cien? No es nada raro, la queja sobre la falta de concentración es muy habitual. Además, es síntoma de algunos trastornos psicológicos por lo que conviene explorar cada caso y determinar la causa.

En este artículo de Psicología-Online te explicamos las causas de la falta de concentración para que puedas saber por qué te cuesta concentrarte y qué puedes hacer para mejorar tu concentración, así como técnicas y ejercicios para trabajar funciones cognitivas como la concentración, la atención y la memoria.

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Por qué me cuesta concentrarme

La concentración es la capacidad que tenemos para enfocar nuestros recursos cognitivos en una tarea o estímulo. Todos la tenemos en mayor o menor medida, sin embargo, en ocasiones puedes notar que te cuesta concentrarte y se te olvidan las cosas.

¿A qué se debe la falta de concentración? En esta capacidad influye mucho el grado de motivación que tenemos en la tarea. Nos cuesta mucho menos concentrarnos en algo que nos gusta que en algo que no nos gusta o interesa. Vamos a ver algunos factores que influyen en la concentración:

  • La falta de descanso. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, nuestro cerebro lo nota y no está en las mejores condiciones para focalizar los recursos en una tarea. Aquí puedes ver en detalle cómo afecta la falta de sueño a nuestro cerebro.
  • Exceso de trabajo. Al igual que ocurre con la falta de descanso, el exceso de trabajo disminuye la eficacia de los recursos cognitivos.
  • Distractores. Los distractores pueden ser ruidos, dependencia a redes sociales (mirar a menudo las notificaciones), desorden... infinidad de cosas que llaman nuestra atención e interrumpen nuestra concentración.
  • Desorganización. Cuando tenemos varias tareas pendientes y no tenemos una organización para realizarlas, es probable que pensar en el resto de tareas nos impida concentrarnos en la que tenemos delante. Es difícil focalizar cuando hay muchos asuntos abiertos.
  • Preocupaciones y pensamientos recurrentes. Cualquier problema que nos preocupe, ya sea económico, sentimental, laboral, etc., puede afectar a nuestra concentración. Los pensamientos que irrumpen en nuestramente nos distraen.
  • Trabajos repetitivos. Cuando el trabajo es repetitivo, empleamos la atención sostenida, y esta no es fácil de mantener por mucho tiempo. Por eso, después de un rato en una tarea monótona disminuye nuestra capacidad de concentración.
  • Motivación. Como ya hemos mencionado, la motivación que nos genere la tarea es una de las claves para poder concentrarnos. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre el concepto y las teorías de la motivación.
  • Trastornos. El padecimiento de algunos trastornos como ansiedad o depresión influyen en nuestra concentración y en las funciones cognitivas en general. La falta de concentración y memoria es uno de los síntomas de la depresión.
  • Envejecimiento. La capacidad de atención y concentración van disminuyendo con la edad.

Todos estos factores pueden explicar una disminución en la capacidad de concentración considerada normal. Consideramos que la falta de concentración es patológica cuando influye en distintas áreas el desarrollo normal de nuestras vidas, cuando permanece por un periodo de tiempo de más de 6 meses o cuando se da como consecuencia de un trastorno mental (TDAH, Alzheimer, Demencia…).

Cómo mejorar la falta de concentración

Para aumentar la capacidad de concentración recomendamos seguir las siguientes pautas:

  1. Descansa lo suficiente. Intenta dormir 7 u 8 horas a diario para mantener tu cuerpo y tu mente descansados.
  2. Organiza tu espacio de trabajo. Elimina las cosas que te distraen y ordena tu mesa para que se vea despejada. Guarda lo que no te sirva para la realización de la tarea, cierra las redes sociales y pon tu móvil en silencio o en vibración si esperas llamadas importantes.
  3. Busca la motivación en lo que haces. Si la has perdido con el tiempo recuerda qué te gustaba de tu trabajo o qué beneficios obtienes realizándolo. También puedes utilizar el principio de premark: establece una actividad agradable que podrás hacer después de realizar la tarea que no te resulta tan motivadora. Aquí puedes ver técnicas de motivación personal en el trabajo.
  4. Ocúpate de una sola tarea cada vez. Llevar dos o más cosas a la vez disminuye la concentración en todas ellas. Se ha comprobado que la multitarea disminuye nuestra eficacia y productividad. Es mejor focalizarse en una tarea y pasar a la siguiente cuando esté terminada.
  5. Practica ejercicio físico. El ejercicio físico aporta muchísimos beneficios, entre ellos, mejora la capacidad de concentración. Si no eres muy deportista puedes caminar a diario, pasear con la bicicleta, practicar yoga o dar unas clases de baile.
  6. Aprende técnicas psicológicas para reducir los pensamientos recurrentes que te distraen.

Ejercicios de concentración

Al igual que otras capacidades, la concentración se puede estimular. Prueba estos ejercicios de concentración y notarás cómo mejora tu concentración.

  1. Matemáticas. El cálculo mejora la concentración. Haciendo ejercicios como operaciones sencillas o sudokus fortalecerás tu concentración. Hay aplicaciones y juegos para practicar.
  2. Pasatiempos. Las sopas de letras o buscar diferencias te permiten mejorar la concentración mientras te diviertes.
  3. Mindfulness, atención plena o meditación. Trabajan la atención y concentración. Aquí puedes ver cómo aprender a practicar mindfulness.
  4. Descripciones. Mira un objeto o un paisaje durante unos minutos y después trata de describirlo con todo detalle.
  5. Contar hacia adelante y hacia atrás. Primero de uno en uno, luego de dos en dos, de tres en tres…
  6. Leer y escribir. Son dos actividades que mejoran concentración, atención, creatividad, vocabulario…

Técnicas de concentración para estudiar

Para estudiar mejor, es importante trabajar la concentración de la siguiente manera:

  1. Leer durante 20 o 30 minutos una historia ajena a lo que tenemos que estudiar encamina nuestra concentración.
  2. Para iniciar el estado de concentración antes del estudio puedes fijarte durante unos minutos en un objeto de la habitación y analizarlo con todo detalle.
  3. Descansar de 5 a 10 minutos después de cada hora de estudio nos ayuda a concentrarnos en la siguiente actividad.
  4. Empezar la sesión de estudios con la asignatura más difícil o que menos nos guste, porque es cuando mejor nivel de concentración tenemos, luego una intermedia y finalmente las asignaturas que nos resultan más agradables o nos motivan más.
  5. Respiraciones profundas antes de la sesión de estudio. Mientras las haces fíjate en cómo el aire entra y sale de tu cuerpo.

Si quieres saber más sobre el tema, lee el siguiente artículo en el que explicamos cómo mejorar la memoria para estudiar.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Me cuesta concentrarme: ¿por qué y qué hacer?, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología cognitiva.

Bibliografía
  • Johnson, A. y Proctor, R. W. (2015). Atención: Teoría y Práctica. Madrid: Ramón Areces.
  • Kahneman, D. (1997). Atención y esfuerzo. Madrid: Biblioteca nueva.

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1 comentario
Su valoración:
María
Gracias!! me falta concentración en lo que quiero emprender, pero creo que puede ser algo psicológico también, esto me ayudó un poco a saber más, sabía algunas tips pero aquí me dijo otras que no sabia, buenísimo.

Me cuesta concentrarme: ¿por qué y qué hacer?
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