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Pensamiento estratégico: qué es, características, ejemplos y cómo aplicarlo

 
Por Gianluca Francia. 27 mayo 2021
Pensamiento estratégico: qué es, características, ejemplos y cómo aplicarlo

Pensar estratégicamente ya no es una actividad requerida una vez al año como parte del proceso de planificación de la estrategia anual. Hoy más que nunca se requiere la capacidad de ejecutar la estrategia de manera táctica, además de trabajar y pensar de manera estratégica. Pensar estratégicamente se ha vuelto necesario a todos los niveles para lograr el éxito, tanto a corto como a largo plazo. La clave no es solo la capacidad individual de las personas, sino también la capacidad de involucrar a otras personas en un proceso estratégico continuo.

El pensamiento estratégico es un concepto que ha comenzado a hacer carrera en el campo del marketing, pero es perfectamente aplicable a otras áreas, además del negocio y el trabajo. En realidad, es un enfoque útil prácticamente en cualquier área. Poseer una mente estratégica, es decir, adquirir una mentalidad flexible y adaptativa a la vida, puede ser un arma muy importante. En este artículo de Psicología-Online, vamos a profundizar sobre qué es el pensamiento estratégico, sus características, algunos ejemplos y cómo aplicarlo.

Qué es el pensamiento estratégico

El pensamiento estratégico se define como el enfoque que mira el hoy con una perspectiva del futuro. En otras palabras, es una competencia cognitiva que permite anticipar el efecto de las acciones, una visión a largo plazo, creativa y orientada a la consecución de objetivos específicos. Como su nombre indica, el pensamiento estratégico implica una estrategia: un plan de acción coordinado y centrado en un resultado pertinente.

Cuando hablamos de pensamiento estratégico hacemos referencia a las siguientes ideas:

  • Pensar en el futuro, identificar tendencias y diseñar estrategias para aprovechar las oportunidades.
  • Comprender la gama de problemas y variables que afectan al éxito en el negocio y aplicarlos a la toma de decisiones.
  • Reconocer sus zonas vulnerables y las amenazas de la competencia.
  • Mirar hacia el futuro.
  • Pensar de forma global.

¿Cuál es el propósito del pensamiento estratégico? Identificar las criticalidades que hay que afrontar y los caminos a seguir para alcanzar el futuro deseado. Este pasaje responde a la pregunta siguiente: ¿Qué debo considerar para alcanzar mi objetivo?

El pensamiento estratégico implica concebir y seleccionar desafíos que requieren el pensamiento creativo, aquellos que no prevén soluciones prefijadas, articulando luego estos desafíos en declaraciones que apelan al pensamiento imaginativo. A través del pensamiento estratégico, uno permanece abierto a tomar varias direcciones y considerar una gama más amplia de opciones.

Características del pensamiento estratégico

El pensamiento estratégico es concreto y se centra en desarrollar una dirección o un camino hacia el futuro. Implica identificar los temas críticos que deben abordarse y encontrar el camino para avanzar hacia el futuro deseado.

Una importante competencia afectiva que acompaña al pensamiento estratégico es la conciencia de los obstáculos que nos separan de nuestro objetivo, definida como la aptitud para detectar lagunas. El pensamiento estratégico nos hace estar atentos a las discrepancias entre la situación actual y lo que se quiere o es necesario lograr. Esta competencia se refiere a la forma en que se recibe y procesa la información implícita.

Pero el pensamiento estratégico no se aprende con un manual. Muchos lo comparan a caminar, nadar o andar en bicicleta, ya que no es algo teórico, sino que está aprendido y reforzado por la práctica. Veamos cuáles son las características del pensamiento estratégico, necesarias para alcanzar los objetivos deseados, y cómo desarrollarlo:

  • Saber a dónde queremos ir: debe haber un objetivo o un propósito claramente definido, de lo contrario cualquier estrategia no tiene sentido. Descubre cómo saber lo que quieres en la vida.
  • Saber en qué punto estamos: es necesario tener la capacidad de definir cuál es la situación actual y cuán lejos está el objetivo a alcanzar.
  • Saber cómo definir el camino a seguir: es el punto central de la estrategia. Se trata de diseñar cómo llegar a lo que nos proponemos.
  • Saber cómo autoevaluar y corregir: el pensamiento estratégico requiere flexibilidad para controlar constantemente lo que se hace y ser capaz de redefinir el camino.

Ejemplos de pensamiento estratégico

Cuando hablamos de pensamiento estratégico, podemos hacer referencia a múltiples contextos. Por un lado, una de las situaciones más evidentes que ejemplifica este tipo de pensamiento es cuando una persona quiere abrir su propia empresa. Necesita pensar, analizar y definir una estrategia que la lleve a lograr su objetivo, en este caso, que su negocio sea rentable y pueda vivir de ello. Todo este proceso implica el uso del pensamiento estratégico.

Por otro lado, en el ámbito personal también encontramos ejemplos cómo cuando una pareja tiene que definir su futuro, por ejemplo, si quiere tener hijos/as, dónde quieren vivir, a dónde se quieren ir de vacaciones, etc. En definitiva, todas estas circunstancias requieren de un análisis profundo y del uso del pensamiento estratégico para encontrar la mejor manera de lograr los objetivos personales, sean cuales sean.

Cómo aplicar el pensamiento estratégico

Hay muchas maneras de aplicar el pensamiento estratégico, desde el juego de ajedrez hasta el lanzamiento de hipótesis diarias y su prueba. Sin embargo, para mejorar nuestro pensamiento estratégico, podemos hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Qué podemos hacer bien?
  • ¿Qué podríamos mejorar aún?
  • ¿Cómo podemos convertir nuestros puntos fuertes en oportunidades?
  • ¿A qué obstáculos nos enfrentamos?
  • ¿Cómo puedo cuestionar la forma en que hacemos las cosas ahora?
  • ¿Quiénes serán nuestros competidores en cinco o diez años?
  • ¿Cómo va a utilizar la gente nuestros productos/ servicios en los próximos diez años?
  • ¿Cómo afectarán las nuevas tecnologías a nuestro negocio?
  • ¿Qué descubrimientos o tendencias surgidas en otros ámbitos son o serán útiles para nuestra actividad?
  • ¿Cómo pueden influir en nuestra actividad los cambios políticos y económicos?
  • ¿Cuándo fue la última vez que tomé medidas para hacer realidad una visión estratégica?
  • ¿Con quién deberíamos trabajar para aumentar nuestra ventaja competitiva?

En realidad, el pensamiento estratégico se puede aplicar en cualquier ámbito profesional o personal, únicamente hay que identificar el aspecto de nuestra vida que queremos mejorar y enfocarnos en una estrategia para lograrlo.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Mance, M., Murdock, M. C., Puccio, G. J. (2013). Leadership creativa. Competenze che guidano il cambiamento. Milán: Franco Angeli.

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