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Pensamiento abstracto: qué es, ejemplos y cómo desarrollarlo

Por Iván Piquero. Actualizado: 17 mayo 2021
Pensamiento abstracto: qué es, ejemplos y cómo desarrollarlo

La habilidad de formular hipótesis y poder comprobarlas no es una habilidad que nos haya acompañado durante toda nuestra vida. Nuestra forma de pensar va cambiando con el desarrollo, acompañado y sustentado también por el desarrollo de nuestro propio sistema nervioso.

Un niño puede saber que si le da a un determinado botón se encenderá la televisión, pero ¿y si no se enciende? Seguramente, acuda al adulto, que será capaz de plantearse diversas explicaciones de lo que puede estar sucediendo. Comprobará si el mando tiene pilas, si estas se han gastado, si la televisión tiene el piloto que indica que está enchufada a la corriente, etc.

El adulto, a través de su desarrollo, ha adquirido la habilidad de pensar de forma abstracta o formal. ¿Quieres saber más sobre ello? Continúa leyendo este artículo de Psicología-Online en el que te hablamos sobre el pensamiento abstracto: qué es, ejemplos y cómo desarrollarlo.

Qué es el pensamiento abstracto

El pensamiento abstracto o pensamiento formal consiste en la capacidad para pensar de forma independiente a la realidad que se nos muestra de forma concreta. Permite al ser humano pensar en diferentes escenarios y posibilidades entre los que, por supuesto, se encuentra la realidad concreta.

En el ejemplo simplificado que hemos expuesto en la introducción, el niño no es capaz de pensar más allá de la realidad que tiene delante, que es que la televisión no se enciende. El adulto sin embargo podrá pensar más allá, establecer hipótesis, comprobarlas y solucionar así el problema.

El pensamiento abstracto, contextualizado en la teoría de Piaget, aparece en la última etapa del desarrollo: la etapa de las operaciones formales. Para Vygotski es precisamente esta adquisición la que marca la diferencia entre el pensamiento del niño y el pensamiento del adolescente.

Fases del desarrollo y pensamiento abstracto

Como hemos indicado, el pensamiento formal es el que caracteriza la última etapa del desarrollo cognitivo de Piaget. La teoría piagetiana postula que el desarrollo cognitivo se produce a lo largo de varias fases o estadios, más o menos duraderos en función de cada persona pero necesariamente sucesivos.

La adquisición del pensamiento abstracto comienza en torno a los 11 años (estadio formal incipiente) y se consolida a partir de los 14 o 15 años (estadio formal avanzado). Si bien es cierto que Piaget modifica sus teorías iniciales e indica que es a los 20 años cuando se consolida dicha adquisición evolutiva (Aguilar Villagrán, M., Navarro Guzmán, J.I., López Pavón, J.M. y Alcalde Cuevas, C., 2002)[1].

Hasta que esta adquisición se produzca en la adolescencia, el niño ha pasado por varios estadios de desarrollo en los que su forma de pensar ha sido cualitativamente diferente.

1. Estadio sensorio-motriz

Comprende desde el nacimiento hasta los dos años y está ligado al desarrollo sensorial y motor. El pensamiento del bebé estaría circunscrito “al aquí y al ahora”.

2. Estadio preoperacional

Esta etapa comprende desde los 2 hasta los 7 años aproximadamente. En este estadio surge el pensamiento simbólico, de forma que el niño puede pensar sobre hechos u objetos que no están presentes en ese momento. Puede pensar en la pelota que le mostraste hace unos días o en el juguete que tiene su compañero del colegio y tanto le gustó.

3. Estadio de operaciones concretas

Aunque desde los 7 a los 11 años los niños son capaces de realizar operaciones mentales complejas (tareas de conservación, clasificación, seriación, etc.) su forma de pensar presenta una limitación, y es que el niño ha de manipular las cosas o verlas para poder pensar sobre ellas. Si se le pide que las imagine no dará una respuesta correcta. En la etapa preoperacional, comienzan, por tanto, a utilizar la lógica y operaciones mentales pero únicamente para hechos y objetos de su ambiente, de su realidad concreta.

4. Estadio de operaciones formales

Para Piaget, la característica más importante de esta nueva forma de pensar sería el hecho de poder pensar en términos de posibilidades y no solo de realidades. Los adolescentes van más allá de la realidad inmediata y comienzan a descubrir que la realidad puede ser mucho más amplia de aquello que tienen delante, lo que influirá de forma importante en su conducta.

Siguiendo a Sierra, P. y Brioso, A. (2006)[2], el adolescente diferencia entre lo que es real y lo que es posible utilizando, necesariamente, razonamientos hipotético-deductivos y razonando sobre enunciados verbales en lugar de razonar sobre objetos concretos.

Este sería el último estadio de la teoría piagetiana, sin embargo se ha propuesto la existencia de un pensamiento postformal, posterior al pensamiento formal. Este pensamiento postformal iría más allá de los razonamientos formales que arrojan resultados correctos o equivocados y propondría soluciones relativas a los problemas.

Ejemplos del pensamiento abstracto

En la introducción de este artículo hemos expuesto un ejemplo simplificado de pensamiento abstracto en el que la persona es capaz de pensar en hipótesis y posibilidades más allá de lo que la realidad concreta le muestra.

  • El razonamiento deductivo es un claro ejemplo de pensamiento abstracto. Tratando de ejemplarizar este tipo de razonamiento, podemos pensar “Todas las personas respiran. Mi primo es una persona, por lo tanto mi primo respira”.
  • Realizar hipotesis. En un ejemplo más ecológico y menos teórico, imagina que has quedado con un amigo que llega tarde. Le escribes un mensaje y no contesta. Nuestro pensamiento abstracto va a permitirnos establecer hipótesis sobre qué ha podido suceder: se le ha olvidado algo y se ha dado la vuelta, el autobús se ha retrasado, hay atasco, no quiere contestarnos, le ha surgido algún problema, etc.
  • Crear una obra de arte es un ejemplo de pensamiento obstacto, ya sean los colores de un cuadro o las notas de una obra musical.
  • Imaginar el futuro: el futuro es algo que no podemos tocar ni saber, por lo que forma parte del pensamiento abstracto. Por ejemplo: hacer planes de futuro o, simplemente, pensar en el futuro son ejemplos de pensamiento abstracto.
  • Analizar el pasado: salir del presente supone utilizar este tipo de pensamiento, por lo que reflexionar sobre el pasado es otro ejemplo de pensamiento abstracto.

Actividades para desarrollar el pensamiento abstracto

En general, cualquier tarea que requiera de razonamiento deductivo o requiera que la persona piense en diversas posibilidades pondrá en marcha mecanismos formales de pensamiento. Por ejemplo:

  • La resolución de problemas matemáticos: en estos debemos aplicar las reglas y fórmulas matemáticas y, en no pocas ocasiones necesitamos pensar el problema desde distintas perspectivas para dar con la solución, por tanto, es un buen ejercicio de razonamiento abstracto.
  • Resolución de adivinanzas y acertijos: esta actividad de razonamiento abstracto ayuda a desarrollar este tipo de pensamiento ya que para resolverlos deberemos ir más allá de su mensaje literal.
  • Resolución de silogismos: podemos ofrecer dos premisas y solicitar la conclusión.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Pensamiento abstracto: qué es, ejemplos y cómo desarrollarlo, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología cognitiva.

Referencias
  1. Aguilar Villagrán, M., Navarro Guzmán, J.I., López Pavón, J.M. y Alcalde Cuevas, c. (2002). Pensamiento formal y resolución de problemas matemáticos. Psicothema, 14 (2), 382-386.
  2. Sierra, P. y Brioso, A. (2006). Cambios Biológicos y Cognitivos Durante la Adolescencia. En Sierra, L. y Brioso, A. (2006). Psicología del Desarrollo. Madrid: Sanz y Torres
Bibliografía
  • Moya Santoyo, J. y Georgieva Kostova, E. (2014). Psicología del Pensamiento. Madrid: Editorial Síntesis.
  • Saldarriaga-Zambrano, P.J., Bravo-Cedeño, G.R. y Loor-Rivadeneira, M. (2016). La teoría constructivista de Jean Piaget y su significación para la pedagogía contemporánea. Revista Científica Dominio de las Ciencias, 2 (Extra 3), 127-137.

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1 comentario
Su valoración:
Victoria
Interesante su artículo
Podría decirme como puedo citarlo
Muchas gracias
Iván Piquero
Hola Victoria.

Muchas gracias por su comentario.
Según las normas de la APA, para citar el artículo de un blog se debe hacer de la siguiente manera:
Apellido, inicial del nombre del autor. Fecha completa de la publicación del artículo entre paréntesis. Título del artículo. En cursiva escribimos el nombre del blog. Recuperado de (añadir la dirección del artículo).

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Piquero, I. (13 de mayo de 2021). Pensamiento abstracto: qué es, ejemplos y cómo desarrollarlo. Psicología-Online (en cursiva). Recuperado de https://www.psicologia-online.com/pensamiento-abstracto-que-es-ejemplos-y-como-desarrollarlo-5614.html

Un saludo.

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