menu
Compartir

Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer

 
Por Ana Díaz Azorín. 19 enero 2023
Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer

Una relación se trata en gran medida de sentimientos de amor, conexión y compañía. Pero también está el lado práctico de vivir juntos, como las tareas del hogar. Aunque suelen tratarse de un trabajo ingrato, repetitivo y aburrido con el que tenemos que lidiar todos los días, no se pueden pasar por alto, ya que forman parte de nuestro día a día. También es algo de lo que pasamos mucho tiempo hablando con nuestra pareja y puede desempeñar un papel en nuestra relación. Así pues, si tu pareja se comporta de forma descuidada en casa, no hace las tareas, desordena, etc. es normal que te preguntes qué está sucediendo y cómo manejar la situación.

En este artículos de Psicología-Online te explicamos por qué mi pareja no colabora en casa y que hacer.

Por qué mi pareja nunca colabora en casa

Las posibles razones por las tu pareja no colabora en las tareas del hogar podrían incluir:

1. Dificultades para realizar las tareas del hogar

Si tu pareja nunca colabora en casa podría tener dificultades para la realización de las tareas domésticas. Generalmente, pueden deberse a falta de tiempo y motivación, dificultades para organizarse o planificar, falta de habilidades para llevar a cabo ciertas tareas, o simplemente diferencias en la forma en que cada persona interpreta, prioriza o entiende lo que significa colaborar en casa.

2. Desigualdades sociales y estereotipos de género

Lamentablemente, en muchos matrimonios se asume que el trabajo doméstico es de la mujer, mientras que para el hombre es opcional. En estos casos, cuando hacen algo, lo ven como ayudar a sus esposas y ser un buen marido, pero no lo consideran como una responsabilidad real. A su vez, a menudo esperan que lo que hacen sea notado y digno de elogio y, a veces, incluso una base para negociar otros bienes y recursos económicos con sus esposas.

Esta inequidad es en parte resultado de desigualdades sociales y de género enraizadas en la sociedad desde la infancia. Aprendemos de nuestros padres que las niñas son las amas de casa y los niños son los que ganan el pan, y percibimos e interpretamos los eventos en términos de estas definiciones.

Asimismo, debido a los estilos de crianza y aprendizajes tempranos, es posible que muchas personas no estén habituadas a limpiar y ordenar, lo que puede llevar a la desvalorización de las tareas domésticas. A menudo se asocia el trabajo del hogar con la pobreza, ya que las personas que trabajan en el hogar a menudo tienen menores ingresos y acceso a la educación.

3. Esfuerzos para ganar poder y control

La división de las tareas del hogar puede originar conflictos en la pareja y convertirse en una batalla. Muchas personas pueden sentir que en su relación su pareja está tratando de controlarlos regañando o no haciendo su parte. Cada uno intenta acusar al otro de lo que hace mal o deja de hacer con frases como "¡Nunca guardas la rompa limpia" o "¡No paras de mandarme cómo tengo que hacer las cosas!"

En este tipo de situaciones, ambas personas se sienten heridas, criticadas e impotentes. Como consecuencia, aparece la sensación de que a su pareja no le importa mucho su felicidad, sino que simplemente quiere ganar. Tenga en cuenta que los esfuerzos por obtener poder y control a menudo están relacionados con experiencias de abandono y traición.

4. Los problemas emocionales se expresan a través del entorno del hogar.

Es cierto que en muchas ocasiones muchas personas no limpian y hacen sus tareas como consecuencia de la pereza que les produce. Sin embargo, es importante advertir de que puede ser la fatiga que acompaña a la depresión, así como la desesperanza. Si tu pareja está triste y siente que nada vale la pena, es posible que no encuentre el sentido o tenga energía para colaborar en casa.

El hogar es a menudo una expresión de nuestro mundo interior. Cuando una persona está deprimida, deja de ducharse y lavar la ropa, lo que refuerza los sentimientos de desprecio hacia sí misma. La ansiedad también puede repercutir en las tareas domésticas. En este sentido, la obsesión por la pulcritud y la limpieza puede manifestarse como una respuesta a la preocupación abrumadora que se maneja a través de la organización y el control.

Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer - Por qué mi pareja nunca colabora en casa

Qué pasa si tu pareja no hace nada en casa

La limpieza de un hogar puede tener implicaciones en la forma en la que una persona se siente y se relaciona una pareja. Cuando la limpieza y el cuidado del hogar es realizada por una única persona y recae en ella todo el peso de las tareas, puede tener consecuencias negativas tanto a nivel individual como en la relación.

En un estudio llevado a cabo por Saxbe y Repetti[1] fue analizada la forma en que las personas reparten su tiempo y tareas en el hogar. Los investigadores encontraron que las mujeres que describen sus hogares como desordenados manifiestan estados de ánimo más deprimidos durante el transcurso del día que las mujeres que consideran su hogar como tranquilo y relajado. Además, aquellas personas que perciben su hogar desordenado muestran niveles más altos de cortisol, la hormona del estrés.

Por lo tanto, la forma en que nos sentimos acerca de nuestro hogar puede afectarnos tanto psicológica como fisiológicamente. Los problemas empiezan a aparecer cuando toca dividir la cantidad de trabajo doméstico asumido por cada persona. La mayoría de los conflictos aparecen por la percepción de injusticia.

Qué influye en la percepción de justicia en la pareja

Sin embargo, la literatura científica apunta a que los hombres y las mujeres tienen diferentes formas de definir lo que es justo. Los hombres miran la perspectiva general de la situación, consideran todo lo que hacen en su matrimonio, la cantidad de dinero que ganan y el tiempo que pasan en el trabajo o con los hijos.

Algunos incluso consideran como trabajo del hogar las actividades en las que se sienten obligados a participar, como visitar a familiares u otras personas que no les agradan. Después, lo suman todo y luego calculan cuántas tareas domésticas restantes le quedan por hacer. Por el contrario, las mujeres tienden a concentrarse en la cantidad de tareas domésticas que deben realizar, independientemente de todo lo demás que aportan a la estructura familiar.

No es solo la cantidad de trabajo lo que influye en las percepciones de injusticia, sino también el tipo de tareas que se le asignan. En este sentido, algunos hombres consideran que ciertas tareas son apropiadas para ellos y otras no. Las tareas como reparaciones de averías son aceptables porque afirman su virilidad e identidad personal. Otras tareas como cocinar, limpiar y lavar, a menudo son consideradas, erróneamente, como femeninas y relegadas a las mujeres.

Cómo afectan los estereotipos de género en la pareja

A pesar de que los estereotipos son representados frecuentemente por los hombres, en algunos casos las mujeres también juegan un papel destacado en mantenerlo vivo. En este sentido, muchas esposas asumen las tareas del hogar como propias porque lo perciben como su “territorio”. De este modo, le dan al trabajo doméstico una forma de confirmar su identidad como amas de casa y de expresar amor y apoyo a sus familias. Debido a que la limpieza de un hogar se refleja en este caso en la mujer, puede desarrollar estándares más altos sobre lo que está limpio y ordenado.

Por otro lado, muchas esposas consideran la ayuda de sus esposos como una demostración de amor y aprecio, cuando debería ser lo normal y algo básico en la relación. Las esposas sobrecargadas pueden sentirse frustradas e ignoradas y, en consecuencia, insatisfechas con su matrimonio. Si una mujer está trabajando, puede que le resulte demasiado difícil conciliar su vida laboral y familiar, y eso puede llevarla a sentirse deprimida y desmoralizada.

Las mujeres también pueden ver lo que están haciendo otros esposos a su alrededor. Si su marido está haciendo tanto o más, lo interpretan como que reciben apoyo y un buen trato. Si él no se compara bien con los demás, o ella siente que su carga de trabajo es injusta, es probable que piense que no tiene apoyo y que está pagando un precio demasiado alto por su matrimonio.

Por último, las personas con antecedentes de sentirse sometidas o explotadas como consecuencia del género, la sexualidad, el color de la piel, etc. pueden ser especialmente sensibles a la asimetría en las responsabilidades del hogar. Esto resulta especialmente dañino, ya que además de perpetuar estas dinámicas injustas, pueden hacer revivir a la persona experiencias traumáticas del pasado. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre Cómo superar un trauma psicológico.

Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer - Qué pasa si tu pareja no hace nada en casa

Qué hacer si mi pareja no colabora en casa

Si tu pareja y tú os encontráis envueltos en un conflicto sobre las tareas del hogar, es importante reconocer y abordar la situación para resolverla de manera efectiva. Si no se maneja correctamente, las tareas del hogar pueden afectar negativamente a la relación y ser una de las principales causas de insatisfacción marital. Por este motivo, a continuación te explicamos 5 maneras efectivas de gestionar la situación:

1. Cuestionar estereotipos sociales y de género

Como hemos visto en los apartados anteriores, los estereotipos sociales y de género son perjudiciales y dañan a las personas y la relación. Por ello, aunque al principio pueda resultar difícil para las parejas reconocer el impacto que los sistemas patriarcales y otras estructuras de poder tienen en la vida familiar, como adultos tenemos la responsabilidad de cuestionarlas y no asumir como válidas creencias disfuncionales que perpetúan dinámicas injustas.

Es cierto que hoy en día muchos maridos están más dispuestos a colaborar que antes, pero por lo general el reparto de tareas todavía están lejos de ser igual y el cuidado del hogar en muchos casos todavía está directamente sobre los hombros de las esposas. Por ello, es muy importante reconocer y desafiar estos estereotipos y trabajar para promover la igualdad en la relación para que las dos personas se sientan reconocidas, respetadas y valoradas.

2. Definir qué significa la limpieza y cómo te afecta

Estar limpio y ordenado significa diferentes cosas para diferentes personas. Por ejemplo, puede significar que todo tiene un lugar específico, que los espacios visibles se tienen que estar despejados. Trata de concretar a qué te refieres específicamente cuando hablas del desorden de la casa: ¿son montones de ropa, platos, papeles, etc., o es polvo acumulado en las superficies? ¿Te refieres a los abrigos del perchero o los periódicos amontonados en la mesa del comedor?

Ante todo, no hagas suposiciones sobre a qué se refiere tu pareja. En su lugar, trata de tener una discusión detallada sobre lo que significa para ti estar limpio y ordenado y a qué áreas te refieres.

3. Explica cómo te sientes cuando tu pareja no colabora en casa

Asegúrate de comunicarle a tu pareja cómo te afecta la limpieza de la casa. Volviendo al estudio de Saxbe y Repetti mencionado anteriormente, la limpieza del hogar puede afectar el nivel de estrés que experimentas. Por esta razón, trata de explicarle a tu pareja cómo te afecta para que pueda entenderte y empatizar contigo. Coméntale la forma en que se mantiene la casa interfiere con su funcionamiento y/o le causa estrés.

Es posible que tu pareja vea sus hábitos como algo sin importancia y necesite entender por qué debe esforzarse más. Al dejar que tu pareja participe de tu experiencia, es más probable que se muestre más colaborador.

Asimismo, la investigación también ha demostrado que pueden surgir sentimientos de frustración entre los miembros de la pareja como resultado de una división desigual del trabajo y la percepción de injusticia en la forma en que se distribuyen las tareas[2]. Esto es complicado de predecir, ya que cada miembro de la pareja puede ver las tareas del hogar y la necesidad de las tareas de forma diferente.

4. Las tareas del hogar son una responsabilidad compartida

El desorden en la casa, como por ejemplo que los platos estén sin lavar, se puede interpretar como desdén y falta de aprecio hacia la persona que recoge y ordena. Esta persona puede llegar a preguntarse si realmente le importa a su pareja, ya que no se preocupa por el desorden y la carga de tareas. De hecho, una investigación de Carlson, Miller y Rudd[3] ha demostrado que uno de los vínculos entre la división del trabajo doméstico y la satisfacción en la relación es la comunicación en la pareja.

La medida en la que las tareas del hogar se traten como una responsabilidad compartida puede afectar la forma en que piensan y sienten el uno por el otro. Esto significa que tanto tú como tu pareja debéis colaborar para mantener el hogar en buenas condiciones y funcionar adecuadamente. Esto puede incluir tareas como la limpieza, el mantenimiento, la cocina, la planificación de las comidas, el cuidado de los niños y otros miembros de la familia y los animales, etc.

No obstante, es importante tener en cuenta que cada pareja puede tener diferentes formas de dividir y asignar las tareas del hogar. Lo más importante es que ambos miembros de la pareja se sientan cómodos y satisfechos con la forma en que se dividen las responsabilidades y que cada uno se sienta respetado y valorado por el trabajo que hace.

5. Ser flexible y ceder

Por último, incluso si tus hábitos y deseos son diferente a los de tu pareja, ser consciente de las necesidades de tu pareja y tenerlas en cuenta es clave. Si ambos estáis dispuestos a ceder un poco, podréis vivir juntos en armonía.

Asimismo, es importante respetar la libertad individual de cada uno de mantener ciertos espacio a su gusto. Si tu pareja quiere tener ciertos cuadros, manteles, recuerdos, etc. aunque a ti no te gusten, es su elección. Querer a tu pareja implica respetarle. Lo que ti puede parecer poco estético, ellos pueden verlo como decoración. Acordando ciertos márgenes para el orden, es posible mantener, respetar y ser flexible con los gustos y elecciones de tu pareja.

Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer - Qué hacer si mi pareja no colabora en casa

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Terapia de pareja.

Referencias
  1. Saxbe, D. E., & Repetti, R. (2010). No place like home: Home tours correlate with daily patterns of mood and cortisol. Personality and Social Psychology Bulletin, 36(1), 71-81.
  2. Charbonneau, A., Lachance-Grzela, M., & Bouchard, G. (2021). Threshold levels for disorder, inequity in household labor, and frustration with the partner among emerging adult couples: A dyadic examination. Journal of Family Issues, 42(1), 176-200.
  3. Carlson, D. L., Miller, A. J., & Rudd, S. (2020). Division of housework, communication, and couples’ relationship satisfaction. Socius, 6, 2378023120924805.

Escribir comentario

¿Qué te ha parecido el artículo?
Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer
1 de 4
Por qué mi pareja no colabora en casa y qué hacer

Volver arriba