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¿Rechazar a una persona la atrae?

Por Catalina Aguayo. Actualizado: 22 marzo 2021
¿Rechazar a una persona la atrae?

Casi todos en el mundo hemos sufrido alguna vez angustia tras haber sido rechazado en algún momento de nuestras vidas. Ya sea por una relación que se quiebra en donde quedamos con el corazón roto y la otra persona rápidamente da vuelta la página, o por algún amor fugaz e idealizado con el que deseábamos estar pero nunca fuimos retribuidos como nos hubiese gustado.

Hablamos de esos "amores que nos marcan", esos amores difíciles y sufridos que vemos en la literatura, en la historia del arte y en nuestros dramas cotidianos. ¿Por qué el rechazo de alguien que nos interesa nos genera tanto impacto? ¿Por qué será que cuando alguien nos rechaza o es indiferente, nos interesa más y en algunos casos nos genera una obsesión extraña? ¿Cuál es el misterio que se esconde tras eso que no podemos tener o se nos resiste?¿Será que rechazar a una persona la atrae? ¿Qué hay de cierto tras esta interrogante?

En este artículo de Psicología-Online, destrabaremos mitos y aclararemos qué ocurre y qué es lo que nos resulta atractivo cuando una persona nos rechaza. Qué siente una persona cuando no es correspondida, por qué hay personas que rechazan a las personas que les gustan y si es efectivo usar el rechazo como una técnica de seducción para atraer a la persona amada.

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Cómo actúa una persona cuando es rechazada

Hay un comportamiento interesante que se desprende frente a todo eso que no podemos tener y que nos impulsa a hacer esfuerzos y sobre esfuerzos por alcanzarlo. Deseamos de forma obstinada y persistente lo que se nos resiste y entre más difícil nos resulta alcanzar algo, más fuerte es el goce que sentimos una vez que lo conseguimos. Entonces, ¿qué será lo que ocurre acá? ¿Por qué el rechazo de alguien que nos interesa nos genera tanto impacto? Si se supone que queremos que el otro que nos interesa nos preste atención e interés, ¿por qué cada vez que ocurre justo lo contrario nos enamoramos y atrapamos más y más?

Estas preguntas no son nuevas, ni se me ocurren a mi. Han sido objeto de estudio a lo largo del tiempo y hay investigaciones muy interesantes al respecto. Una de ellas, mi favorita quizás, es una realizada por una antropóloga y bióloga, Helen Fisher, quien junto a colegas del rubro hizo un estudio acerca del amor y el desamor con 32 personas que se encontraban completamente enamoradas. De ellas 15 estaban desesperadas y desesperanzadas tras haber sido rechazadas o abandonadas por la persona amada. El experimento consistía en que cada uno de los participantes debía ver una fotografía del ser amado o deseado mientras se observaba y analizaba su actividad cerebral.

  • Activación cerebral de los cicuitos de la adición. El estudio dio cuenta en todos los casos que las personas que experimentan rechazo, término o abandono activaban a nivel cerebral las mismas áreas que se activan en las adicciones profundas. Es decir que el rechazo genera reacciones físicas y psicológicas reales e importantes y en este sentido el intento por volver a conectar con la otra persona es un intento por recobrar la homeostasis perdida.
  • Desequilibrio. El ser humano siempre está en la búsqueda por recuperar eso que nos hace sentir bien pero he ahí la trampa, no necesariamente lo que nos produce placer es lo más bueno para nosotros.
  • Búsqueda del placer. Esto mismo ocurre en el ciclo de las adicciones y es lo que tanto nos atrapa y confunde. Nuestro cerebro entiende que eso que nos genera placer es bueno para nosotros y lo empieza a solicitar de forma desesperada ante su abstinencia.
  • Desesperación. Frente al rechazo ocurre algo similar a los adictos cuando buscan la droga para saciar su dolor y es que no sólo solicito algo de forma desesperada, sino que cuando no obtengo lo que mi cuerpo me pide, comienzo a buscarlo con más fuerzas y soy capaz de todo con tal de conseguirlo.
  • Conductas obsesivas. Entendiendo esto, que quizás nos es más fácil con la figura de las adicciones, podemos entender porqué la persona abandonada presenta conductas obsesivas y es que es tan fuerte la química neuronal que ocurre a nivel cerebral ante este tipo de situaciones, que la frustración y necesidad llevan a la persona a actuar de forma errática y desesperada.

Qué siente una persona cuando no es correspondida

¿Qué pasa a nivel neuronal y emocional cuando nos rechaza la persona amada?

  • Alteración química cerebral. Cuando una persona es rechazada, se genera en su cerebro una alteración química neuronal en donde disminuye la serotonina (algo similar a lo que ocurre en las depresiones y Trastornos obsesivo compulsivos) y hay una activación de la corteza cingulada (que es la misma área que se activa frente al dolor físico).
  • Dolor y ansiedad. Nuestro cerebro reacciona frente a la exclusión social de forma muy similar a como lo hace ante el dolor físico y emocional y es por eso que este tipo de emociones las vivimos tan intensamente y de forma multisintomática y ante mayor o más inesperado es el rechazo, mayor es la sensación de ansiedad y la variedad de síntomas que experimentamos.

Gracias a la investigación experimental que realizó Fisher se dividió este proceso emocional y conductual que atraviesa la persona rechazada, en las siguientes fases:

  1. Fase de protesta. Cuando el ser amado se aleja, la persona abandonada comienza a sentir inicialmente un estado de inquietud intensa y una mezcla de “nostalgia y añoranza”. En esta fase, la persona piensa todo el día en quien se fue y repite en su mente los posibles errores ocurridos buscando posibles soluciones que le permitan recuperar a la persona perdida. Dedican, de forma obsesiva, su tiempo, energía y atención en el otro a quien buscan insistentemente y de diferentes formas; surgen los mensajes, cartas, llamados, se frecuenta los lugares comunes, etc. Hay un gran anhelo de reencuentro y por eso se protesta, con la esperanza de recuperar el objeto perdido.
  2. Fase de frustración. La persona no quiere aceptar que fue rechazada emocionalmente y esto tiene un correlato neuronal muy fuerte. El deseo de estar con alguien y no poder estar con esa persona se vivencia de forma similar a como lo vivencian los adictos cuando pierden una sustancia que les genera placer y es entonces cuando la buscan con más fuerza. Aquí es aplicable la frase de Terencio “Cuando menor es mi esperanza, más ardiente es mi amor”. En esta fase, la persona busca el encuentro tan fuertemente que en ocasiones incluso se humilla. Todo esto se debe a que le falta una sustancia en el cerebro: dopamina.
  3. Fase de melancolía o depresión. Es cuando la persona baja los brazos y en ese punto sus emociones son más depresivas. Es una etapa de adaptación a la pérdida, en donde la persona se tiende a retraer más. Ya bajaron los elementos químicos que hacían posible la atracción y necesidad del otro, entonces se empieza a ver todo más claramente, se comienza a aceptar la pérdida y se conecta con la sensación de que quizás la persona no era tan buena como creíamos.

Lo que siente una persona rechazada se puede resumir con esta cita de Helen Fisher:

“El rechazo de la persona amada hunde al amante no correspondido en uno de los sufrimientos emocionales más profundos y perturbadores que puede soportar un ser humano. La pena, la furia y muchos otros sentimientos pueden invadir el cerebro con tal vigor que la persona apenas consiga comer o dormir. Los grados y matices de este intenso malestar varían en la misma medida que lo hacen las personas entre sí.” (Fisher, 2007).

¿Rechazar a una persona para atraerla funciona?

¿Pasar de alguien funciona? Vamos a nalizar la situación:

  • No, hace daño y es tóxico. Dicho todo lo anterior, mi idea jamás sería fomentar el juego neuronal y emocional con otra persona. Creo que eso sería dañar al otro y caer en un juego tóxico.
  • Siempre debe haber respeto. Además, creo que comenzar ese tipo de dinámicas es un poco perverso y dista mucho de la idea de crecer amando a un otro a través de la aceptación, cariño y cuidado que es como a mí me gusta entender lo que es el amor saludable.
  • Es sano poner límites. Sí creo que en ocasiones confundimos el amor con un traspaso de límites y con darlo todo por la otra persona; todo mi tiempo, todo mi ser, todas mis actividades, etc y no es así. El amor incondicional en la pareja no es real ni sano. El amor de pareja requiere condiciones y ojalá estas sean condiciones explícitas, porque si no manifiesto lo que espero del otro como pareja, luego se lo voy a cobrar de alguna forma y el otro no entenderá por qué ahora le pido lo que antes no le pedí o por qué ahora le pongo condiciones a nuestro amor y entonces, sin obtener la respuesta que espero, me voy a ver frustrado y decepcionado una y otra vez.
  • El rechazo no es una buena estrategia. En la fase inicial de enamoramiento, el “rechazar” a una persona si puede "funcionar". Pero no en el sentido en que solemos entender la palabra rechazo, es decir, no me refiero al "hoy te busco y mañana no" o al "te dejo de hablar como estrategia para enamorarte". Si bien ese tipo de conductas podrían atraer por el circuito de recompensas que generan y que explicamos anteriormente, lo harán de una forma tóxica y poco sana y nada bueno vendrá en el futuro de ese tipo de dinámicas.
  • Es necesario dosificar. Pero el ponerle límites al otro, el decir no cuando no queremos hacer algo, el hacer notar lo que me gusta y disgusta, el respetar mis necesidades y mis espacios personales y el ir dosificando la entrega en la medida que va avanzando la relación, si es bueno e incluso necesario. Aunque esto podría experimentarse por la otra persona como un rechazo y ya explicaré más adelante el porqué. Es un rechazo necesario para el otro y para nosotros mismos.

Quizás lo que menciono acá resulte difícil de entender, pero las dinámicas iniciales en una relación nos remiten a conductas infantiles. Al principio, en toda relación ambas partes actuamos como pequeños niños que necesitamos que nos demarquen el camino de lo permitido y no permitido, necesitamos también que nos vayan dosificando los refuerzos para que les demos el valor que tienen y no nos mal acostumbremos a ellos y los esperemos porque sí. Pero también al igual como funcionan los niños nos resistiremos inicialmente a estos pequeños y necesarios límites, protestaremos, trataremos de salirnos con la nuestra y hacer lo que nuestro deseo quiere hacer y, efectivamente, ante la negativa, sí nos sentiremos frente a un rechazo, pero será un rechazo que a la larga nos ayude a crecer en conjunto como pareja y hará que el otro me perciba como una persona que se quiere, se respeta y se hace respetar y querer de la misma manera y eso es sumamente atractivo.

Por qué hay personas que rechazan a la persona que les gusta

¿Por qué hay personas que utilizar el rechazo como una estrategia para atraer a una persona que les gusta?

  • Falta de educación en relaciones. A nadie le han enseñado las bases de un amor saludable y la mayoría de lo que aprendemos es a través de nuestra experiencia. Es por esto que muchas personas han aprendido que al rechazar a otra persona se obtienen beneficios y la verdad es que probablemente puede ser así, debido a lo que ocurre a nivel cerebral en el otro cuando le damos algo que le produce placer y luego lo privamos de ello.
  • Malas experiencias. Las personas que tienden a usar esto como una estrategia de seducción son personas que por lo general no han experimentado una relación satisfactoria, permanente y sana y están en la búsqueda de ella. Efectivamente, el ser así puede constituir un reto y un misterio que hará que te veas más atractivo para a ojos de los demás, pero si tu objetivo es una relación sana y a largo plazo, debes saber que no es una actitud útil ni sana.
  • Exceso de fantasía y escasez de realidad. Una persona que te rechaza continuamente es, probablemente, una persona que no sabe lo que quiere, una persona que no sabe comunicar o una persona que solo quiere hacerte sentir cosas y cree que esa es la única manera. Los refuerzos intermitentes son iguales a un apego ambivalente en el amor. El no saber qué es lo que va a ocurrir con tu relación y el no tener claro si tu pareja seguirá estando es un fuerte generador de angustia e inseguridad.
  • Baja autoestima. Una persona que se queda en una relación en donde los rechazos sobran es una persona que no tiene muy buena autoestima y que también está carente de muchas cosas que se pondrán en juego en la relación. Hasta que el juego se acabe. Tarde o temprano la pareja rechazada se aburrirá de esa intermitencia constante y encontrará en otro la seguridad.

En general, hablamos de una persona que tiene algo por resolver y eso se percibe por ambas partes, pero además es una persona que genera en el otro muchos vacíos y eso la pareja lo sentirá y resentirá y aunque ese vacío haya sido inconscientemente uno de los atractivos iniciales, a largo plazo no es sostenible porque genera mucho daño. Sobre todo en personas inseguras o desconfiadas.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Fisher H. (2004) Por qué amamos. Naturaleza y química del amor romántico. Lau rus: España
  • Fisher H. (2007) Por qué amamos y nos engañamos. TEDX

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1 comentario
Su valoración:
Pedro
Muy buen articulo! Me gustó como se explica desde el punto de vista de las reacciones químicas a nivel cerebral de lo que pasa en nuestra mente cuando enfrentamos el rechazo.

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