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Cómo aprender a amar

 
Por Aina Vidal Balle. 19 diciembre 2019
Cómo aprender a amar

Quizás lo que más te sorprenda de este título es la concepción del amor como algo susceptible de ser aprendido, pero ¿se puede aprender a querer a alguien?, ¿el amor no era algo que sentías y ya? El amor es un concepto abstracto, utópico, idealista…, un sentimiento que cada una siente a su manera, pero amar, como verbo que es, es una acción. Una acción tan importante, que tiene un tan impacto alto, que puede cambiar tanto tu vida como la de los demás. Amar es fundamental, por eso, en este artículo de Psicología-Online vamos a tratar cómo aprender a amar.

A amar se aprende

El verbo amar proviene de la idea del amor, que es algo muy abstracto y difícil de definir. Amar es algo que piensas, sientes y haces: “te amo”, ¿cómo lo sabes? “porque lo siento”. Amar es algo que se acaba expresando en pequeñas conductas: piensas en esa persona, te preocupas por ella, le cuidas, le mimas, etc. Y como toda conducta que va algo más allá de la mera supervivencia, se aprende.

Aprendemos a amar desde pequeñas, teniendo como modelo general a nuestra familia, pero también las películas, dibujos, cuentos, series, etc. Todos ellos nos muestran cómo amar mediante el tipo de relaciones que establecen, como interactúan, cómo se tratan, cómo se hablan, cómo reaccionan, etc., y contribuyen también en nuestros valores y creencias y al propio concepto del amor. Algunas de estas creencias nos ayudan a desarrollar relaciones sanas y otras nos dificultan este trabajo, por eso, son tan importantes nuestros modelos y aprender a amar bien (de lo que hablaremos más adelante).

Cómo aprender a amar sin apegos

El apego es un ingrediente inherente al amor, por lo tanto, es imposible aprender a amar sin apegos. Amar a una persona es una de las consecuencias de haber establecido previamente un vínculo con ella. Ese vínculo es el apego, y hay diferentes tipos.

El tipo de apego es muy importante porque determina cómo amamos. Mary Ainsworth (psicóloga canadiense muy reconocida por su contribución a la teoría del apego) defendía que el apego se define mediante la relación con los padres y que, posteriormente, condicionaba los tipos de relaciones que establecemos. Diferenció cuatro tipos de apego:

  1. El apego seguro.
  2. El apego evitativo.
  3. El apego ambivalente.
  4. El apego desorganizado.

El primero, apego seguro, es el que nos permite establecer relaciones sanas y los demás nos llevan a establecer relaciones disfuncionales. Detectando las conductas tóxicas de la relación, podemos evitarlas e intentar amar mejor.

Cómo aprender a amarse a uno mismo

Lo primero para poder amar a los demás es amarse a uno mismo/a, aprender a amar tu cuerpo y mente. Si no te amas bien a ti, no podrás amar bien a los demás, sino que establecerás patrones de dependencia u otras conductas tóxicas. Y para amarte bien, son esenciales aspectos como aprender a amar la soledad, estar bien y en paz con uno mismo/a, gustarse tanto en el físico como en la forma de ser, saber estar solo/a, no aburrirse, etc. ¿Cómo conseguir todo esto? Puedes seguir algunos de los siguientes consejos para quererse a uno mismo:

  • Trabaja tu autoestima siguiendo los consejos que explicamos en el siguiente artículo: Cómo mejorar la autoestima.
  • Encuentra partes de tu cuerpo que te gusten y resáltalas.
  • Haz ejercicio, contribuye a tu bienestar emocional, a tu salud y tu físico.
  • Duerme bien. Dormir bien también ayuda a regular tu estado emocional.
  • Encuentra aspectos positivos de ti, de tu personalidad, de tu manera de hacer y pensar, etc., y poténcialos.
  • Cambia esos aspectos que realmente no te gustan o te provocan angustia. En este punto, siempre puedes solicitar ayuda a una profesional.
  • Alimenta tu mente. Lee, explora, mira documentales, experimenta, infórmate sobre lo que más te interese, etc.
  • Haz cosas que te gusten. Dedica tiempo a tus hobbies favoritos y explora nuevos.
  • Mímate. Date un capricho, haz algo para ti o incluso pide que los otros hagan algo por ti.
  • No seas tan exigente contigo. La perfección no existe, y eso es algo que hay que tener presente cuando el hecho de exigirte demasiado llega al punto de que ni te deja vivir.
  • Exprésate. No todos los días son buenos ni podemos estar siempre de buen humor, permítete estar mal y date tu tiempo.

Puedes ver más consejos útiles en el artículo Cómo amarse a uno mismo.

Cómo aprender a amar - Cómo aprender a amarse a uno mismo

Cómo aprender a amar bien

Para poder amar bien, aparte de amarse a uno mismo/a, también es importante haber sido amado/a bien, haber tenido un apego seguro y ejemplos de relaciones sanas. Para poder amar bien es necesario:

  1. Librarse de los ideales románticos. El modelo romántico de la pareja perfecta nos es inculcado desde pequeñas, parece precioso, pero en realidad está plagado de creencias tóxicas que hay que erradicar (aquí te dejo algunas, pero hay muchísimas más): no existen las medias naranjas, nadie completa tu yo, sino que tu ya eres un ser completo y las demás personas serán fuentes de refuerzo o susceptibles de recibir tu amor, no necesitas a la otra persona para ser feliz, tu felicidad no depende de nadie, los celos no son signo de amor, son señal de posesividad y de inseguridad, el amor no lo puede todo, ni es una excusa para aguantar actitudes intolerables ni sufrimiento innecesario, el mito de la exclusividad (amar a una persona no significa que no te puedan gustar otras o sentirte atraída por ellas).
  2. Conocerse a uno/a misma. Es importante conocerse bien, igual que amarse, para saber lo que quieres, lo que te gusta y lo que no, cómo reaccionas, cómo piensas, cómo te sientes, etc., poder expresarlo y que las demás también te puedan conocer.
  3. Ser fiel a lo que piensas y sientes. No debes acatar lo que está establecido porque sí, hay muchos tipos de relaciones y tener una u otra no significa que ames más o menos, o mejor o peor. Debes conocerte, saber cuáles son tus límites y establecer la relación con la que te sientas más cómodo/a.
  4. Querer conocer a la otra persona. Tener un interés genuino por ella y conocerla de verdad, aprender de ella y con ella.
  5. Establecer límites. Los límites son importantes en cualquier relación, tanto para preservar tu vida y no caer en dinámicas de dependencia o de acoso, como para mantener la relación sana.
  6. Respetar a la otra. Respetar sus límites, sus deseos, sus sentimientos, su libertad, tratarla bien y respetarla como persona.
  7. Amar no es poseer. Nadie te pertenece y tú no perteneces a nadie. Todas deberíamos ser personas libres que deciden estar libremente juntas.
  8. Amar no es depender. Y si encuentras signos de dependencia, es importante empezar volviendo al punto de amarte a ti mismo/a.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo aprender a amar, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Sentimientos.

Bibliografía
  • Fromm, E., & Rosenblatt, N. (1982). El arte de amar: Una investigación sobre la naturaleza del amor. Paidós.
  • Goicoechea, P. H. (2017). Educando la alegría. Desclée De Brouwer.
  • Shaffer, D. R., & Kipp, K. (2017). Developmental psychology: Childhood and adolescence. W. Ross MacDonald School Resource Services Library.

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