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¿Las personas pueden cambiar?

Por Lic. Javier Lovo. 14 marzo 2018
¿Las personas pueden cambiar?

Cuando escuchamos la palabra "modificación" se nos viene a la mente, casi simultáneamente, la palabra "cambio" y es que una palabra impulsa hacia la otra: cambiamos aquello que modificamos y lo que es modificado tiende a cambiar. Parece ser una regla general. Entonces resulta de suma importancia el estudio de la modificación de la conducta y sus aplicaciones en todas las áreas. Cabe decir que la modificación de la conducta tiene una mayor implicación en el ámbito practico que en un contexto teórico o de literatura, ya que se persigue su paliación en una larga serie de aplicaciones de la vida cotidiana, que va desde la publicidad en la televisión, la educación de los niños en las escuelas hasta los comportamientos mas complejos y difíciles de la psicología clínica y de la salud.

Son muchos los fines en los que la modificación de la conducta puede ser aplicada y necesitada en el día a día de todas las situaciones en las que el quehacer humano se ve envuelto. Es por eso que desde Psicología-online respondemos a tu pregunta de si las personas pueden cambiar.

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La psicología, la psiquiatría y el cambio

La psicología estudia la mente y el comportamiento, buscando predecir, comprender y estudiar los comportamientos, pero mas allá de ello tiene el deseo principal de ayudar al ser humano en un óptimo funcionamiento consigo mismo y la sociedad. Es por ello que no resulta extraño que también sea devota de realizar cambios en aquellos aspectos mal funcionales en los que el ser humano se vaya a ver envuelto en su vida y que ya se hallan desarrollado una serie de técnicas o métodos que permitan cambiar el comportamiento.

La psiquiatría, por su lado, también persigue un cambio de comportamiento pero lo hace desde una visión médica que se anticipa principalmente al uso de medicamentos y fármacos y en menor o mayor medida a las técnicas de intervención psicológicas, o bien pueden ser una combinación de ambos.

Resulta de innegable interés para todo psicólogo y cualquier profesional envuelto en las relaciones o cualquier aspecto que involucre el ser humano, la comprensión de la modificación de la conducta y la forma en que esta podrá beneficiarle. Prácticamente no existe área del ser humano en donde no se pueda aplicar las técnicas para modificar el comportamiento y esto va desde la manera en que los padres educan a sus hijos, las relaciones afectivas de pareja, la adecuada rehabilitación de los individuos en los sistemas jurídicos, la debida aplicación en términos de paz y los dolorosos resultados en tiempos de guerra.

Técnicas de modificación de la conducta

Por lo general todo sistema de modificación de la conducta persigue un cambio que puede ser de diversas índoles tales como la adquisición de nuevos comportamientos, el incremento de ciertos comportamientos que ya se poseen cuando estos beneficien al sujeto o la situación en cuestión o bien la disminución progresiva de un comportamiento mal funcional, lo mismo que puede ser la erradicación o extinción definitiva de un comportamiento, esto envuelto en todos los ámbitos que envuelven al ser humano y sus caracteres que lo identifican en la sociedad como bueno o malo si es el caso.

Es importante para cualquier clínico o no entender aspectos tales como qué es lo que se quiere cambiar, por qué, qué beneficios tendrá en la sociedad en el individuo que se trata, si el cambio es positivo y qué repercusiones tanto pasivas como activas tendrá en el individuo, todo de una manera ética y humanista, pero a la vez apegada al más inquebrantable interés científico por el bienestar humano.

¿Las personas pueden cambiar? - La psicología, la psiquiatría y el cambio

Qué es la modificación de la conducta

La modificación de la conducta se entiende en psicología como el tratamiento de desordenes comportamentales humanos mediante el reforzamiento de los comportamientos aceptables y la supresión de los que se consideran inaceptables, esto haciendo uso de diversas técnicas de intervención que permitan realizar un cambio de comportamiento. Por lo general, mediante el reforzamiento positivo y la reducción negativa haciendo usos de técnicas que permitan un cambio de comportamiento y de reacciones de un individuo hacia ciertos estímulos.

El comportamiento y la hipertensión

Estudiar la modificación y sus aplicaciones tal y como ya lo mencionábamos es de suma importancia para cualquier área. Existe un vasto campo en el área de la salud y del bienestar en donde las aplicaciones son amplias y cada una de interés fundamental para el ser humano. Sandra Levy, por ejemplo, explica en su artículo ”Modificación del comportamiento: puede esto bajar la presión sanguínea" (Levy, 1999, p. 62) una aplicación práctica para aquellos que sufren de hipertensión y cómo un sencillo cambio de comportamiento, que podía ser inducido por el médico o el farmacéutico, podría dar una gran mejoría en el tema. Resultaría así impensable no comprender el cambio de comportamiento que es posible hacer, tomando en cuenta que el comportamiento es todo cuanto hacemos.

Origen de las técnicas de modificación de la conducta

La modificación de la conducta es la aplicación teórica-practica de las intervenciones psicológicas en un amplio rango de situaciones de comportamiento, todo enfocado, como es la base de la psicología, en el bienestar y la salud del ser humano, mediante una serie de intervenciones psicoterapéuticas y psicotécnicas que se han ampliado con el pasar del tiempo.

Iván Pavlov y su experimento con perros

Las tendencias tienen sus primeros orígenes en el trabajo de el fisiólogo ruso Iván Pavlov. Pavlov observó que los animales pueden ser condicionados a responder ante un estimulo u otro. Con su famoso experimento con perros demostró algunas de sus principales ideas, aunque el primer uso del término "modificación del comportamiento" lo encontramos en Thorndike allá por 1911. Este también llevó a cabo experimentos en los que encerraba en cajas a diversas clases de animales (gatos y perros principalmente), en las que él mismo había denominado "la caja de los problemas", porque cada caja tenía ciertas dificultades que el animal, mediante un cambio en su aprendizaje y conducta, podría solucionar. Por lo general, el fin era llegar a cierta cantidad de comida que venía a ser el fruto del esfuerzo del animal. En términos prácticos, las cajas incluían un sencillo dispositivo: mediante la presión de una palanca se podía alcanzar la comida. Después de varios intentos fallidos, la mayor parte de veces los animales aprendían el lugar y lo que tenían que hacer para obtener la comida, es decir, en cierta manera modificaban su comportamiento que en primera instancia los hacia sentirse prisioneros y sin comida.

Condicionamiento operante

A partir de eso, otro profesional, Skinner, desarrolló un modelo al que llamó "condicionamiento operante". En él manifestaba que las conductas se aprenden y se mantienen como resultado de las consecuencias. Así, describió él, un sujeto realiza un condicionamiento operante cuando lo que hace produce consecuencias en el medio, que a su vez su conducta puede alterar o controlar. Pero para que sean efectivas las técnicas de la conducta, los cambios tenían que ser posteriores al cambio de conducta, es decir, las consecuencias tras el cambio de la conducta. Por lo general, las técnicas que se usan en dicho método son reforzamiento, que consiste en ampliar las cusas que ya se consideran beneficiosa en el individuo; la extinción, que consiste en un cambio definitivo de ciertas conductas; el control mediante estímulos, es decir, algo se hace, algo lo motiva; y lo mas complicado y criticado: los castigos que se deben de usar tan solo en última instancia cuando ya las otras técnicas no han sido efectivas ante el caso.

El comportamiento es variable

Todo comportamiento es en realidad sumamente variable y está gobernado por una serie de estímulos y contingencias que van desde lo más simple hasta lo mas complejo. Por ello, cualquier visión de estudio y aplicación debe de ser extensa y tratar de cubrir en sí la mayor parte de tópicos que sea capaz de cubrir o que sus límites lo permitan, sin encasillarse en terminología y dejar de lado aspectos realmente importantes como el modelo bio-psico-social sugiere, sin una visión mas amplia de los aspectos cruciales: culturales, tanto biológicos como psicológicos. Sin ellos, no resultaría tan claro de explicar la densidad de población que se podría explicar como hostil, neurótica, ansiosa, dependiente entre otros tantos estados de comportamiento que se supondría necesitan de un cambio para que sea un estado normal o beneficioso en el ser humano.

La causología

En lugar de una preocupación central tan solo por la evaluación del comportamiento. también se tiene que entrar en profundo en la causología de dichos comportamientos, es decir, sería muy poco efectivo un cambio de comportamiento que no ataque las raíces del problema y que se vaya tan solo por las ramas de lo que realmente puede ocurrir. Se tiene que ver si realmente se quiere una visión real del problema con una visión científica, pero sin dejar de lado los aspectos humanistas que deben de caracterizar a toda psicología como las especificas contingencias que afectan a dicho comportamiento o cómo lo originan, ciertas condiciones de hostilidad tienen cierta tendencia a ser originados por factores como las discriminación por ejemplo, o un sistema de educación fallido a todas luces, debemos de reconocer el inmenso potencial del comportamiento y cómo esto tiene una notable influencia en la salud comunitaria y en la salud física de cada individuo y cómo un cambio de comportamiento puede ser altamente sofisticado y efectivo para un mejor estilo de vida de un cliente.

El comportamiento del entorno

Un comportamiento no adecuado podría provenir por ejemplo de la influencia de otra persona, como mayormente ocurre en estados de conducta que se consideran anormales en niños, en donde el punto de enfoque también serían sus padres y todos aquellos que conforman su entorno y no solo el niño en cuestión, de manera que las condiciones de cambio de comportamiento solo traerán resultados efectivos y esperados si se altera la manera de comportarse de aquellos que lo influencian.

Una evaluación de comportamiento no debería de ser tan solo un intento para asignar al individuo dentro de cierta categoría de diagnostico, no una inferencia en sus situación en su dinámica, no tan solo una predicción de su posición, de la dimensión, de su personalidad o de una situación desconocida. En lugar de eso el principal objetivo de una evaluación de un comportamiento social es designar un tratamiento que mejor se adecue a los objetivos de un cliente en particular.

Características para la modificación de comportamiento

De acuerdo a la Pera y Martín, (Martín y Pera. 2007), existen seis características para la modificación del comportamiento, que se deben de tomar en cuenta como aspectos principales, estas son:

  • Existe un fuerte énfasis en definir los problemas en términos de comportamiento que se puede medir de alguna manera, es decir, se aplica a una medición psicométrica.
  • Cualquier técnica de tratamiento no es sino una manera de alterar el ambiente actual de un individuo para ayudarlo en sus funciones individuales de una manera mas optima.
  • Los métodos, aplicaciones y todo lo que le concierna se pueden describir de manera exacta cercana a la búsqueda científica. Tiene aplicación en la vida diaria.
  • Las técnicas se basan más que nada en el aprendizaje, es decir el condicionamiento operante y el condicionamiento de repuesta al condicionamiento.
  • Se enfatiza más en la demostración científica del cambio de comportamiento que en una u otra técnica en particular.
  • También existe un fuerte y claro énfasis en la responsabilidad, el papel y las consecuencias que trae a cada uno de los que se envuelvan en el cambio de comportamiento.

La modificación de la conducta se puede aplicar a todo

Ahora en términos prácticos podríamos darle una serie de aplicaciones a la modificación de la conducta, en el ámbito escolar por ejemplo. En sus trabajos, Skinner explicaba con gran optimismo que era posible el desarrollo a partir de la búsqueda de una tecnología de condiciones operantes, una tecnología capaz de resolver los problemas en un amplio rango de problemas que iban desde la polución hasta el planeamiento urbano, normas legales y la ética, (Bijou & Ruíz, 1981, p. 297). La buena noticia es que el optimismo de Skinner y de todos aquellos que creyeron en las ideas de una modificación del comportamiento efectiva se ha hecho realidad y hoy en día en cualquier parte del mundo se puede hacer uso de esa tecnología para cambiar y mejorar la vida de centenares de personas. La modificación de la conducta es un aspecto positivo que se puede aplicar en un amplio contexto de aplicaciones, que envuelven la vida diaria.

  • Por ejemplo, en países violentos, la modificación de la conducta se puede utilizar para la prevención de la violencia, para la reinserción de los antisociales a la sociedad, para una mejora del sistema penal y de aquellos a quienes trata. Se trataría, en otras palabras y en cierta manera sin entrar en controversias, de un cambio efectivo y colectivo de la conducta, enfocada hacia la violencia, que podría enfocarse hacia causas puntuales y positivas.
  • También se puede modificar la conducta en la vida de la familia, en la manera en como los padres educan a sus hijos, el sistema de recompensas y castigos que se puede utilizar para moldearlos, tanto como la automodificación de la conducta, en la vida y relación de la pareja, con respecto a aquellas conductas inadecuadas y que podrían conducir al colapso de la relación, una modificación efectiva de aquello que no se esta haciendo bien, ni es beneficioso para nadie es algo deseable y positivo para todos y esto podría beneficiar no solo a un individuo en particular sino a la sociedad en general.

Con esto tratamos de dejar en claro que la modificación de la conducta se puede aplicar prácticamente en todo: la industria, el sistema legal, la educación de los niños y sus comportamientos que muchas veces pretende ir fuera de las reglas, ("Children Should Live by," 2010, p. NA), con un amplio rango de comportamientos no apropiados en la conducta infantil, tanto como en la conducta de adultos.

Claro está que hace falta un diagnostico claro y ser exactos con aquellos que precisan ser cambiados, porque no todo precisa un gran cambio y algunas veces solo hace falta un cambio de actitud, algunas ocasiones solo hace falta dejar en claro ciertas reglas para que el comportamiento se redirija por sí mismo en un potencial activo, (Yates, 1961, p. 32), que ya no requerirá de ningún cambio de la conducta porque se habrá transformado por sí mismo, es decir, no todo requiere usar una intervención psicológica para lograr un cambio, en algunas otras situaciones son otros aspectos la raíz de la causa del problema y no en sí un comportamiento que necesita ser cambiado.

Aunque no se puede negar la necesidad de cambios de conducta en situaciones más graves, como ciertas anormalidades antisociales o la función que la psiquiatría realiza en pro del cambio de conducta en muchas situaciones en las que ya no se trata de tan solo un simple comportamiento antisocial, sino que está envuelto en una larga serie de factores psiquiátricos y biológicos que precisan del uso de drogas, fármacos y diversos medicamentos ("Behavior Therapy," 2009), y es que no todo cambio de comportamiento se da en situaciones normales, al igual que no todo desorden de conducta se puede manejar con un cambio de conducta mediante el aprendizaje. En ciertas situaciones se hacen necesarias las intervenciones mucho más profundas y necesarias.

La conducta anormal o problemática

Existen diversas visiones de la conducta anormal o problemática, cada punto de vista difiere de otro en notable cuantía. En términos prácticos existen los modelos que ven a cualquier clase de desorden desde ciertos puntos principales, como el psicogénesis o el somatogénesis (Carr, 2001, p. 196), dentro de esta corriente se engloban los aspectos principales de explicación de la conducta desde una visión clínica, dado el amplio rango de visiones que tratan de iluminar el campo de la salud mental y del comportamiento se ha creado alrededor de ello una gran controversia, como escribió von Bertalanffy, todos los modelos científicos construidos representan ciertos aspectos de perspectivas de la realidad. Esto incluso implica la física teórica, lejos de los principios de metafísicos de la realidad última, como el materialismo del pasado proclamo y el positivismo moderno implica, es cada uno de esos modelos mostrándonos ciertos aspectos, pero ninguno exclusivo o único.

Distintos puntos de vista

Podríamos aglutinar los modelos en los puntos de vista: psiquiátricos; psicológicos, que hacen énfasis en la conducta; sociológicos; y, más allá del ambiente clínico o científico más estricto, nos encontramos con los modelos legales, y el modelo natural es decir esa tendencia ingente en todo ser humano por clasificar todo dentro de cierta medida, pero esta clasificación ha sido desde siempre un aspecto peliagudo, y más aún en el cambio de comportamiento que merece la pena saber qué es lo que merece ser cambiado y qué no necesita de cambio o modificación. En primer lugar, la identificación de lo que es normal o anormal nunca ha sido del todo claro y todas sus premisas siempre han dado lugar a numerosos conflictos tanto en el ámbito académico como cotidiano, aunque ya se han dado ciertos pasos en este sentido usando modelos como el hecho de lo más común, dando a la sociedad ciertas ideas de toda clase que se han infiltrado, pero más allá de ciertos pasos dados, la definición de normal continua siendo muy compleja y difícil de alcanzar. Esto ha dado lugar a una separación en los modelos y en aquello que se considera normal o no, dado el caso.

Debemos de saber que cierta tendencia a clasificar lo que es normal o anormal ha existido desde siempre, aún antes de la ciencia ya se hacían ciertos intentos por clasificar de una manera u otro. De la antigüedad provienen las ideas mágico-animistas, las visiones demonológicas, de pecado y las versiones religiosas mas modernas sobre lo que se considera normal o anormal en todo caso (Hollingworth, 1930, p. 22), apoyado tan solo por ideas mitológicas, religiosas o filosóficas, que muchas veces entran en pugna directa con los fundamentos científicos mas modernos y que no vena un desorden como la influencia de un se divino o mágico, sino bajo causas más humanas.

El ser humano y el cerebro

El comportamiento humano es sumamente complejo y engloba amplios factores biológicos como base donde se asientan las funciones fisiológicas o funcionales y donde se origina, en fin, la mente en la estructura más compleja. Hasta hoy, la parte que más incógnita suscita a el hombre es su cerebro, esa masa gris que al observarse no parece demostrar grandes funciones, no palpita como el corazón, no tiene funciones fisiológicas claras como el hígado, mas sin embargo y en conjunto con el sistema nervioso que recorre todo el cuerpo recogen y procesan la información, haciendo acopio de otros sistemas como el sensorial, para después generar ordenes ejecutivas a todos los demás sistemas del cuerpo.

Recordemos que son algunas neuronas en el cuerpo quienes regulan todo cuanto hacemos, desde dormir, hasta comer, defecar, el sexo, entre todas esas funciones. Aparte de lo complejo biológicamente hablando del sistema cerebral y neuronal del cuerpo ("Brain," 2009), también el comportamiento en sí es sumamente variable y complejo en toda su extensión, no se puede hablar de comportamientos simples porque todos, incluso el más mínimo, está regulado e influenciado por altos estímulos, diferentes variables y una serie de contingencias que se deben de tomar en cuenta para entenderlo y a posteriori modificar su manera de mostrarse. Las psicoterapias tanto como las evaluaciones deben de ser mucho mas específicas en sus puntos de estudio y evaluación, que otorgarán los datos necesarios para elegir la intervención adecuada.

La evaluación no tiene que ser una manera de discriminación o una manera de asignar cierto rango en una escala de valores, sino en este caso un modelo que nos permita obtener la metodología más adecuada para la intervención en un tratamiento en particular. Que se adapte mejor a los intereses del cliente en cuestión.

Sistema de cambio o modificación de conducta

Un sistema de cambio o modificación de conducta involucra factores generales tales como diversas estrategias primordiales de acción y que son las que aseguran el uso adecuado de modelamiento, contingencias, ayudas, restricciones, estímulos (Cave, 1999, p. 48), y todo aquello que puede contribuir al cambio o la consolidación en general. Se toman en cuenta dos aspectos de suma importancia: el estudio del comportamiento humano en primer lugar. Con este se refiere a la evaluación conductual, al estudio de la conducta que precisa o no ser cambiada y que arrojara los datos para una posible intervención. Después de haber observado la conducta humana y haber definido lo que necesita ser cambiado se pasa a la segunda fase que consiste en la paliación de los principios y relaciones funcionales que contribuyan al cambio o a la consolidación de las conductas.

El primer paso se realiza observando la conducta directamente bajo una línea cuantitativa, observando el cuándo, por qué, para qué, bajo qué circunstancias, qué estímulos la originan y cómo influye y a la vez recibe influencia del ambiente del individuo. Como resultado se obtiene una serie de cuantificaciones o medidas de la conducta, en ningún caso una colocación en tal o cual grado de conducta. Las descripciones observadas y obtenidas son de suma importancia para el posterior desarrollo de las técnicas de cambio ya que ayudara a reforzar o disminuir la influencia de las técnicas de intervención psicologías según convenga al caso.

La entrevista y la evaluación

La entrevista y la evaluación tienen que ser un paso intermedio que contribuye al la primer fase o sea la fase de estudio que arrojara los datos relevantes del análisis. En otras palabras, debemos de investigar para saber qué tratamiento será el efectivo (Cave, 1999, p. 97). Un buen análisis conductual debe de incluir los datos topográficos (dónde se realiza dicha conducta) y un análisis funcional (cómo es la conducta) tomando en cuenta los factores biológicos, psicológicos y socioculturales que se pueda obtener. Después de obtener los datos precisos se debe de crear una hipótesis que puede o no ser descartada conforme las pruebas comiencen a generarse, se debe de clarificar los objetivos a seguir y se debe de trazar un plan de acción que debe ser efectivo y continuo. Este debe incluir las técnicas de tratamiento y todas las pautas que sea necesario dejar en claro.

Desde luego que una vez que las técnicas están en acción se deben realizar evaluaciones periódicas con el fin de confirmar su validez e inefabilidad, tanto como la evaluación final una vez que las intervenciones se pueden dar de concluidas.

El éxito de una intervención no solo depende de la eficacia de las técnicas empleadas, sino también de la evaluación y la debida intervención de quien realice dichas terapias y cambios.

¿Las personas pueden cambiar? - La conducta anormal o problemática

Tratamiento en niños y alcohólicos

Se han realizado aplicaciones concretas de la modificación del comportamiento en dos casos específicos: el primero en el aprendizaje de niños y el segundo en el tratamiento de adicciones, entendiéndose como el tratamiento del la conducta humana, reforzando comportamientos aceptables y suprimiendo aquellos inaceptables ("Behavior Therapy," 2009).

Tratamiento en niños

En el primer caso un sistema de reforzamiento positivo enfocado en la enseñanza de informática, en donde hubo necesidad de hacer cambios en la forma de la enseñanza, es decir, una variación de la manera en la que se les explicaba las lecciones de informática a los chicos asignándose un rol más activo, más que el papel pasivo de las clases anteriores en las que los chicos parecían prestar poca importancia y los avances eran de los mas limitados.

Además del cambio de ambiente educativo, lo que conlleva un cambio de visión en todos aquellos involucrados, se hace necesario la aplicación de ciertos estímulos para reforzar el aprendizaje y la atención de los niños. Esto se hace mediante ciertos premios y felicitaciones a aquellos que muestran mayores avances en su aprendizaje de la informática. El aprendiza en niños puede ser visto como una transición de un estado de posicionamiento, hacia otro de liderazgo en un cambio conductual (Bijou & Ruíz, 1981, p. 4), eso se demostró ampliamente en las aplicaciones de las clases de informática, que más que ser un aburrido campo de explicaciones, se convirtió en un panel activo de aprendizaje, donde se aprendía haciendo lo que motivaba a los niños ya de cierta manera, a lo que el sistema de estímulos terminaba de reforzar.

Los resultados fueron plenamente observables y sorprendentes y efectivos, los resultados fueron notorios desde la implementación del sistema, los niños avanzaron en muchos campos de sus aprendizaje y mostraron un esperanzador interés en cada nueva clase, mostrando un mayor rendimiento en sus exámenes y un cambio de énfasis y conducta progresiva que resulta sumamente beneficioso tanto para ellos como para quienes les enseñan.

Tratamiento en alcohólicos

El siguiente caso se dio en un grupo de alcohólicos anónimos, en donde se aplicó un sistema de aprendizaje positivo, en donde cambios relativos fueron mostrados en comportamientos potenciales, como resultado de la práctica de la experiencia ("Learning," 2009), en ellos también se aplicó un sistema de estímulos, tanto como concientización y en casos mas graves se les proveyó de múltiples explicaciones, reforzamientos mediante los resultados se media su aprendizaje, hasta una extinción gradual de su deseo de tomar, que se hizo efectiva mediante la entrega de bebidas alcohólicas alteradas, que causaban ciertos malestares ya comprobados en la práctica y los cuales les creaban ciertas experiencias que a la larga desembocaban en una aversión extrema hacia cualquier clase de bebida alcohólica.

Estas aplicaciones son elementales y simples de aplicar y los resultados de una modificación de la conducta de esta categoría como los que hemos explicado y que se han comprobado en su aplicación pueden tener resultados notorios y positivos, y es que las conductas no apropiadas o desordenadas son algo muy común en amplias áreas de la actividad humana (Hunker, 1998, p. 1), pero su solución se puede basar tan solo en un análisis exhaustivo de la situación, de la comprensión de ese análisis y de ciertas estrategias de intervención que modifiquen la conducta negativa hacia un reforzamiento más positivo y más acorde con lo que se espera de las personas.

La educación familiar

En la educación familiar existen muchas aplicaciones que giran en torno a la modificación de la conducta, en especial el reforzamiento positivo, que se refiere al incremento de la probabilidad o dirección hacia una repuesta siguiendo la presentación de un reforzamiento positivo (Kazdin, 2005, p. 66), es decir, la aplicación que los padres de familia y también los maestros deben de dar a la modificación de la conducta, con los niños y adolescentes en crecimiento, se tiene que entender en qué magnitud y en qué caso se deben de usar las recompensas porque se debe de entender que no toda recompensa ha de significar de manera segura un cambio, lejos de eso y si no se ha realizado una análisis seguro de la situación tan solo se podría contribuir a empeorar la situación, de manera que un estudio topográfico, es decir, donde se realiza la conducta, es deseable.

El estilo de vida

Hace tiempo que la medicina se dio cuenta de la importancia de la modificación del comportamiento, es decir, que cada persona tome en sus manos la responsabilidad de su propia salud más que solo en manos del médico (Krasnegor, Epstein, Johnson, & Yaffe, 1993, p. 53), los estilos de vida tienen mucho que decir sobre la presencia o no de enfermedades. Resulta de hecho más barato para los gobiernos la prevención que la cura de las enfermedades; la medicina preventiva se hace dueña de muchos conceptos de la modificación de la conducta, por ejemplo en cuanto a las adiciones se refiere, a la alimentación, la higiene, entre otros factores, que la psicología comunitaria y de la salud estudian. No existen enfermos, sino personas con enfermedad, en esta frase se resume todo, y es que incluso después de una operación quirúrgica allí está el papel de la modificación de la conducta. También la visión audaz frente a las enfermedades, que en muchas comunidades no se les da la importancia que debiera tratando de curarlas con remedios caseros que muchas veces solo empeoran la situación, también en esto se implica un cambio de consciencia y una aptitud crítica ante las creencias.

Johnson nos habla de comportamientos sexuales de riesgo entre afro-americanos (Johnson, 1993, p. 51), en ella nos habla de temas como múltiples parejas sexuales, el desconocimiento o simplemente desinterés en los métodos de prevención y lo más importante: nos habla de la importancia de la modificación de la conducta como método de prevención, es decir, que un cambio en la manera en como concienciar pudiera traer grandes beneficios en la prevención de enfermedades como el sida. Es un ejemplo claro que se podría aplicar a cualquier cultura y que nos ayuda también a comprender el amplio rango de aplicaciones en las que se puede hacer uso de la modificación de la conducta, para mejorar a individuos particulares o a una sociedad en general en campos muchos más amplios.

Análisis o evaluación del comportamiento funcional

Si se trata de modificar la conducta se debe de ser ético y efectivo, a la vez responsable con los métodos a aplicar. No lograremos efectividad en los cambios de comportamiento, a menos que sepamos lo que queremos conseguir, es decir, entendamos el comportamiento dentro de un contexto específico. Este proceso es al que llamaremos análisis o evaluación del comportamiento funcional (Roberts, 2001). Para realizar la evaluación inicial se debe de tomar todos los factores alrededor del caso que estudiamos, es decir un estudio topográfico, un estudio del comportamiento sin nuestra intervención, así podremos responder qué es lo que queremos cambiar, cómo hemos de hacerlo, por qué hacerlo y para qué hacerlo, una técnica a utilizar podría ser la técnica del ACC, que se explica como antecedentes, comportamiento y consecuencias.

Analizar el pasado

Es decir debemos de estudiar qué era antes del comportamiento actual, qué motivaba los comportamientos anteriores, qué se hizo para cambiar antes de nuestro análisis, es decir debemos volver su pasado, a su historial clínico o no clínico, para comprenderlo; también debemos de evaluar la conducta actual, comprendiendo el por qué de dicha conducta, qué la genera, qué la alimenta, qué podría cambiarla, de la misma forma se tiene que entender las consecuencias, es decir, el después del comportamiento, qué consecuencias buenas o malas traerá, cómo se podría cambiar. De este análisis, puede resultar un patrón de trabajo para el terapeuta o quien realice la intervención, quien podría decidir disminuir, extinguir o aumentar ciertos comportamientos según convenga el caso, es decir, este análisis nos ayudará a decidir el mejor método como se ha de intervenir, no se puede cambiar una conducta solo porque sí, sin ninguna base, porque entonces no tendría buenos resultados y ninguna base.

La modificación de la conducta implica un proceso técnico que no se puede apartar de sus bases científicas y a la vez responder a un alto nivel de estándar tanto profesional como ético e humanista. Involucra desde el diagnostico y todas aquellas áreas que han de ser evaluadas y medidas en lo máximo de lo posible en el individuo con el fin de conocer una mayor amplitud del rango de aquello que precise ser cambiado y de lo que no sea así, serán las evaluaciones progresivas las que nos permitirán recopilar una serie de datos que se podrán utilizar después para hacer una selección de las técnicas de intervención psicológica a las que habrá de dárseles uso en el cambio del individuo.

Cuando nos referimos a cambio, hablamos de un paso de un sistema conductual a otro que ya se ha descrito previamente y que sea más acorde con las necesidades del individuo, es decir, que no sea contraproducente ni para él mismo ni para su entorno.

¿Las personas pueden cambiar? - Análisis o evaluación del comportamiento funcional

Realizar la intervención psicológica

Después de que el análisis nos revela el punto en el que se ha de trabajar, se ha de realizar la intervención psicológica, evaluando en todo momento los avances o posibles retrocesos. Existe una amplia variedad de técnicas, que van desde psicoanalíticas, de aprendizaje o aversión. Quizás las más comunes hasta un amplio rango de técnicas en las que puede trabajarse, técnicas basadas en la evidencia por supuesto. En realidad siempre se debe de tener a mano sistemas alternativos por si el sistema usado resulta inviable o se vuelve difícil de aplicar, en todo caso el uso de castigos ha sido muy criticado y se ha dejado tan solo como un método extremo que solo se puede utilizar cuando todo el conglomerado de técnicas de la psicología ha fallado, como un recurso de emergencia, que es preferible no llegar a utilizar.

Arte como método de modificación de la conducta

Judi Groves (Groves, 2006), nos explica en su artículo las explicaciones del uso del arte como herramienta del modificación del comportamiento y el uso que ella misma le dio en la escuela donde enseñaba con muy buenos resultados. Esto deja entrever el amplio rango de herramientas pedagógicas y psicológicas que podríamos usar, todo en beneficio del ser humano.

La modificación de la conducta nos ofrece una larga serie de posibilidades de mejoras, de lo que la psicología ha investigado tratando de mejorar el mundo, la modificación del comportamiento es el resultado de esos intereses por cambiar el mundo, y se trata de una paliación practica, cotidiana, que se puede usar en el día a día y no solo en centros de tratamiento psiquiátricos o psicológicos.

Debemos de ser consecuentes y profesionales con la evaluación y el análisis de los datos que genere ese análisis, siendo específicos en cada aspecto pero cubriendo la mayor parte de aspectos que tengan cierta trascendencia en el individuo en cuestión. Recordemos los dos casos en los que se ha aplicado algún tipo de modificación del comportamiento: el primero con niño y el segundo con adultos en rehabilitación.

Fue preciso saber qué era lo que debía ser cambiado, cómo se cambiaría y después aplicar técnicas de cambio de conducta que se habían considerado como las más apropiadas en el análisis de conducta previo. Así se practicó un reforzamiento positivo y un sistema de aversión hacia aquello que contenía alcohol en las personas con adicciones.

¿Las personas pueden cambiar? - Realizar la intervención psicológica

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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