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Odio a mi familia: ¿qué puedo hacer?

 
Por Maite Nicuesa. 8 enero 2019
Odio a mi familia: ¿qué puedo hacer?

La familia es uno de los puntos de apoyo más importantes en la vida de un ser humano. Sin embargo, las relaciones familiares también son complejas. Existen sentimientos como la rabia, el resentimiento o el rencor que, a veces, se confunden con el odio. El rencor y el odio son sentimientos que se alimentan a través del recuerdo al poner una atención constante al motivo que causó la herida en el momento pasado.

En el ámbito familiar puede darse un cúmulo de situaciones que han llevado al protagonista a incrementar este desencanto. Sin embargo, ninguna forma de resentimiento aporta felicidad. Y, además, este sentimiento también incrementa la distancia afectiva entre los seres queridos. En Psicología-Online reflexionamos sobre este tema: “Odio a mi familia, ¿qué puedo hacer?”, si te sientes identificado con esta cuestión, intenta hacer algo para salir del lugar en el que te encuentras.

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No me siento bien con mi familia: ¿qué puedo hacer?

A continuación, compartimos estas ideas de inteligencia emocional:

1. Acepta lo que sientes

Es posible que la persona censure sus emociones y no las reconozca como tal. Es positivo que aceptes esta realidad para identificar qué hay en la base de este malestar. Es decir, no te quedes en la superficie del rencor, por ejemplo. Porque puede ocurrir que en el fondo de este dolor identifiques una necesidad de afecto que necesita ser expresado.

2. Expectativas realistas y humanas

Es posible cometer el error de no ser objetivo en una situación familiar al demandar un perfeccionismo extremo en los demás y ser más flexible con uno mismo. Tus seres queridos son vulnerables e imperfectos, es decir, son humanos. Aprende a mirarles desde la empatía.

3. Tu pasado no determina tu presente

Bajo la herida del rencor, en ocasiones, se encuentra el dolor de adultos que se sienten encerrados en un presente eternamente condicionado por el ayer. Aquello que ocurrió ya pasó y forma parte de la historia de tu vida. Sin embargo, ese pasado no define tu realidad actual. No hagas responsables a los demás de tu infelicidad presente puesto que tú eres el protagonista de tu vida cuando dejas de alimentar el rencor. Descubre aquí cómo dejar de ser tan rencoroso.

4. Intenta identificar la causa de este sentimiento

Para incrementar tu gestión emocional en este momento de tu vida, es recomendable que intentes comprender qué ha ocurrido para que te sientas de este modo. Esta introspección en torno a esta situación también es muy importante para que si en algún momento decides iniciar una terapia psicológica para afrontar esta situación, compartas esta información con el profesional.

Puede ocurrir que en la base de este dolor se encuentre una sensación de falta de amor. Esta es una percepción interior que, en muchos casos, puede no coincidir con la realidad objetiva de aquello que sienten los seres queridos. Simplemente, los seres humanos somos imperfectos y limitados.

5. Tu familia forma parte de tu esencia

El rechazo hacia los seres queridos también muestra una forma de negar una parte importante de uno mismo. El odio es una manifestación de rechazo. Por el contrario, la aceptación de una situación por medio de la comprensión te ayuda a desarrollar una nueva actitud ante tu historia.

Odio a mi familia: ¿qué puedo hacer? - No me siento bien con mi familia: ¿qué puedo hacer?

3 consejos para reconciliarte con tu familia

Si odias a tu familia y no sabes qué hacer, estas sugerencias pueden servirte de inspiración:

1. No compares a tus seres queridos con otras familias

Esta tendencia hacia la comparación solo alimenta tu insatisfacción porque, además, tu interpretación de la realidad es parcial y subjetiva. No conoces tanto a esas otras familias en lo que implica formar parte de ellas. Pero, además, también puede ocurrir que no conozcas tanto como crees a tu propia familia puesto que el rencor te impide recibir sinceramente las posibles acciones de amor que tus familiares te muestran.

2. Escucha a los demás

El amor puede estar también presente en la contradicción. Por ejemplo, los padres educan a sus hijos en valores. Por ello, el concepto de límite también está presente en la educación. Estos límites que pueden romper las expectativas previas de los hijos, son una demostración de amor pese a que en un primer momento generen incomodidad en el ánimo de quien recibe el efecto de esa acción.

3. Terapia familiar

Una familia es un sistema en constante cambio, evolución y dinamismo. Puedes posicionarte a la expectativa de los acontecimientos externos o, por el contrario, tomar la iniciativa para influir positivamente en esta realidad. Por ejemplo, puedes proponer la idea de realizar una terapia familiar con tus padres para favorecer el entendimiento, evitar los conflictos familiares y mejorar la relación.

Odio a mi familia: ¿qué puedo hacer? - 3 consejos para reconciliarte con tu familia

4 decisiones que puedes tomar para mejorar la relación con tu familia

Si estás viviendo una situación de este tipo, puedes tomar decisiones que te ayuden a avanzar.

  • Regula el contacto con tus seres queridos. Tú puedes variar el ritmo en los planes y la comunicación con ellos. Tal vez prefieras verles en menos ocasiones. Encuentra el ritmo con el que te sientas cómodo.
  • Crea una nueva relación con tu familia. Construye un vínculo renovado desde el presente, intentando poner más atención a la realidad actual. Ya no puedes cambiar el pasado, tus familiares tampoco tienen este poder. Sí es posible construir un lazo centrado en el ahora.
  • Observa en las dificultades, una oportunidad para desarrollar la capacidad de resiliencia. Todas las familias tienen problemas, dificultades y desencuentros.
  • Evita la generalidad. La familia es un término que agrupa a todas las personas que forman parte ella. Sin embargo, cada familiar es diferente. ¿Con quién tienes una relación más cordial? Puede ocurrir que quieras reforzar el vínculo con algunas personas mientras que otros lazos son menos significativos para ti. Reflexiona al respecto para tomar tus decisiones.

Odio a mi familia: ¿qué puedo hacer? Tras lo expuesto en este artículo, ojalá que algunas de estas palabras te transmitan esperanza ante el cambio.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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