¿Por qué no te dejas querer?
En la vida, de forma inconsciente, muchas veces vamos cerrando puertas a aquellos que tenemos alrededor. Por ejemplo, es habitual que alguien que está en un momento de decepción profundo, no se moleste en percibir lo bueno de los demás. Descubre a continuación por qué no te dejas querer.
Alejarte de la gente
En ese momento, estás cerrado a las relaciones sociales porque te protege de cualquier herida nueva. Existen muchas formas a través de las cuales puede que no te estés dejando querer: la soberbia, la vanidad, la antipatía, el egoísmo…
Barreras que lejos de acercarte a aquellos que tienes cerca y que se preocupan por ti, te conducen al abismo del vacío. Y es que, hay un punto en el que más allá de las buenas intenciones, alguien puede que no sepa cómo acercarse o cómo acertar. Es decir, a veces, también se tiene miedo.
Por otro lado, es importante reconocer que este alejamiento puede ser un mecanismo de defensa, pero no siempre es saludable. El aislamiento puede llevar a una sensación de soledad y desesperación, lo cual puede ser perjudicial para el bienestar emocional. De igual manera, cuando evitas el contacto, también pierdes la oportunidad de aprender y crecer a través de las interacciones con los demás.
No dejarte ayudar
Se trata de una situación que todos hemos vivido en algún momento. Por ejemplo, puede que hayas querido ayudar a alguien que no se dejaba ayudar y no sabías como hacerlo. También puede suceder que hayas tenido interés en alguien que no ha mostrado ningún tipo de reciprocidad hacia ti. Lo importante es que de todo se aprende, y la realidad, es que al final, quien más sale perdiendo es aquel que no se deja querer y pone un muro entre sí mismo y el resto del mundo.
Por ejemplo, aceptar ayuda no significa que seas débil; al contrario, puede ser un signo de fortaleza. Al abrirte a recibir apoyo, permites que otros compartan sus experiencias y sabiduría contigo, lo que puede enriquecer tu vida de maneras inesperadas. Además, la colaboración y el apoyo mutuo son fundamentales para construir relaciones sólidas y significativas.
Tienes derecho a ser querido
Además, de forma curiosa, muchas personas que se sienten solas están deseando recibir un poco de cariño y de atención. Sin embargo, simplemente, tienen que concederse el derecho emocional de saber que son personas valiosas que se merecen lo mejor. Es decir, detrás del rechazo del amor también existe falta de autoestima.
En este sentido, trabajar en la autoestima es un paso crucial para permitirte ser querido. Reconocer tus logros personales y aceptar tus defectos no solo mejora tu percepción de ti mismo, sino que también te hace más accesible a los demás. El amor propio es la base sobre la cual se construyen relaciones saludables y duraderas.
Cabe destacar que buscar ayuda profesional, como la terapia, puede ser un recurso valioso para quienes luchan con problemas de autoestima. Un terapeuta puede ofrecer estrategias y herramientas para mejorar la autoaceptación y fomentar un sentido más profundo de conexión con los demás.
Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.
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