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Emociones Negativas: El miedo y la ansiedad

Emociones Negativas: El miedo y la ansiedad

Las emociones pueden ser clasificadas siguiendo un espacio bidimensional a lo largo del cual se situarían todas ellas. Desde el estudio de la emoción del humor y desde los modelos basados en la activación biológica se sugiere la existencia de dos sistemas diferentes y parcialmente independientes que corresponden con las denominadas emociones positivas y negativas. Las emociones negativas son aquellas que implican sentimientos desagradables, valoración de la situación como dañina y la movilización de muchos recursos para su afrontamiento. Las más básicas son: miedo, ansiedad, ira, hostilidad, tristeza y asco.

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El Miedo

El Miedo Definición:

Sentimiento producido por un peligro presente e inminente, por lo que se encuentra muy ligado al estímulo que lo genera (diferenciarlo de la ansiedad).

Características:

  • Es una señal emocional de advertencia de que se aproxima un daño físico o psíquico.
  • Implica una inseguridad respecto a la capacidad para soportar o manejar la situación amenazante: la intensidad de la respuesta emocional depende de la incertidumbre sobre los resultados.

Rachman distingue entre:

Miedo Agudo:

Provocado por estímulos tangibles y disminuye cuando el desencadenante desaparece o es evitado (miedo a las serpientes).

Miedo crónico:

Es más complejo en cuanto a las situaciones que lo desencadenan, puede estar asociado a fuentes tangibles o no (el miedo a estar sólo).

Los principales desencadenantes del miedo son la percepción de daño o de peligro, tanto de carácter físico como psicológico. Mediante el condicionamiento clásico, estímulos originalmente neutros, que se asocian repetidamente con señales de daño real (EI), terminan por producir una RC que es también una respuesta emocional de miedo, y aunque estos EC carezcan objetivamente de peligro, se convierten en nuevos desencadenantes de miedo específicos de cada persona.

En muchos casos, éste proceso se presenta como adaptativo y garante de la supervivencia, sin embargo, en otras ocasiones, es responsable de producir reacciones de miedo ante situaciones sin significación, dando lugar a las fobias (miedos irracionales y persistentes).

De forma general, el miedo es producido por todos aquellos acontecimientos que son interpretados como amenaza en los procesos de valoración primaria y ante los que se da una ausencia de estrategias de afrontamiento adecuadas en el proceso de valoración secundaria de Lazarus.

Con el miedo se produce una reducción de la eficacia de los procesos cognitivos u obnubilación, focalizándose la percepción casi con exclusividad en el estímulo temido.

El procesamiento cognitivo del miedo se inicia ante una situación que sucede con mucha rapidez, de forma muy abrupta e inesperada. Ante esta situación la persona produce una valoración en la que estima tener una baja capacidad de control y de predicción futura de la situación.

Todo el suceso emocional resulta disonante y contrario con los planes en curso. Y el suceso presenta un alto grado de urgencia en movilizar acciones o afrontamientos, tanto focalizados en el suceso como sus propias consecuencias.

La persona valora que tiene muy poca capacidad para afrontar el suceso, ya que se escapa de su control. Estima que no es posible el adaptarse a las consecuencias y sufrimiento que generaría tal acontecimiento.

Efectos:

Subjetivos:

Se trata de una de las emociones más intensas y desagradables que existen. Generan aprensión desasosiego y malestar.

Su característica principal es la sensación de tensión nerviosa, de preocupación y recelo por la propia seguridad o por la salud, habitualmente acompañada por la sensación de pérdida de control. Sensación de una cierta tendencia a la acción evitativa.

Fisiológicos:

Los principales efectos se producen sobre el SNA en forma de respuestas puntuales o fásicas, y se concretan en importantes elevaciones de la frecuencia cardiaca (las mayores: de la presión arterial sistólica y diastólica, aumento de la fuerza contráctil cardiaca, conductancia de la piel) reducciones del volumen sanguíneo y de la temperatura periférica que provocan palidez produciendo la típica reacción de miedo de quedarse helado.

Sobre el SN somático: elevaciones de la tensión muscular, aumento de la frecuencia respiratoria (respiración artificial e irregular) sensación de agarrotamiento.

Funcionales o afrontamiento:

La principal es la facilitación de respuestas de escape o evitación de la situación peligrosa. Si la huida no es posible o no es deseada, el miedo también motiva a afrontar los peligros.

En cualquier caso la respuesta funcional intenta fomentar la protección de la persona. El miedo es la reacción emocional más relevante en los procedimientos de reforzamiento negativo, ya que facilita el aprendizaje de nuevas respuestas que apartan a la persona del peligro.

En la respuesta de miedo (atención casi exclusiva al estímulo temido), el organismo responde rápidamente ante el mismo, movilizando una gran cantidad de energía de esta manera el organismo puede ejecutar respuesta de manera mucho más intensa que en condiciones normales.

Sin embargo, si la reacción llega a ser excesiva, la eficacia disminuye, ya que la relación entre activación y rendimiento mantiene la forma de U invertida.

Por último, el miedo puede desembocar en ataques de pánico que son condiciones extremas de bloqueo, que se muestran acompañadas de una actividad fisiológica inusual que implica hiperventilación, temblores, mareos y taquicardias, así como sentimientos altamente catastrofistas y de pérdida total del control de la situación.

La Ansiedad

Estado de agitación, inquietud y zozobra, parecida a la producida por el miedo, pero carente de un estímulo desencadenante concreto (miedo sin objeto), aunque, a veces, está asociada a estímulos concretos (ansiedad social). La distinción entre ansiedad y miedo podría concretarse en que la reacción de miedo se produce ante un peligro real y la reacción es proporcionada a éste, mientras que la ansiedad es desproporcionalmente intensa con la supuesta peligrosidad del estímulo que no está presente físicamente.

Características

  • A la ansiedad se la ha llegado a denominar como "ángel de la guarda", su origen y principal función de carácter adaptativo.
  • Se distinguen dos tipos de reacciones de ansiedad. La ansiedad inespecífica, que no está que está asociada a estímulos determinados y la ansiedad específica que está suscitada por un estímulo concreto que puede ser real o simbólico, pero que obviamente no esté presente ni sea inminente, (si estuviera o lo fuera se trataría de miedo).
  • La ansiedad es, a su vez, el componente patológico de los llamados trastornos por ansiedad, que están relacionados con una reacción de miedo desmedida e inapropiada. Es la reacción que produce la mayor cantidad de trastornos mentales, conductuales y psicofisiológicos.

Los desencadenantes de la ansiedad no son estímulos que puedan dañar directamente a la persona, sino que son reacciones aprendidas de amenaza. Están determinados por características personales (notables diferencias individuales).

Las expectativas de peligro pueden generarse a partir de tres procesos de aprendizaje distintos: por medio de condicionamiento clásico, por medio de aprendizaje observacional y mediante la transmisión de información que contribuya a la aparición de expectativas de peligro; son los "tres caminos hacia el miedo de Rachman.

En el caso de la ansiedad patológica, el mero recuerdo de situaciones desagradables o simplemente pensar en el futuro con un cierto temor, son desencadenantes típicos de estas reacciones, que se han convertido en no funcionales o patológicas dada la inexistencia de una amenaza real.

El procesamiento cognitivo de la ansiedad se produce habitualmente ante situaciones que se presentan o tienen lugar lentamente y que, por lo tanto, pueden ser previstas. Estas situaciones se valoran como muy importantes para el bienestar tanto físico como psíquico de la persona, y contrarias a las metas que pretende alcanzar la persona.

Se valora también, que ante ésta situación, es necesario un cierto grado de urgencia en actuar.

En lo que se refiere a la valoración de la posibilidad de afrontar la situación, se estima que el agente causante de la misma es otra persona o una circunstancia de carácter natural. Por lo tanto, la persona valora que tiene una escasa capacidad para afrontar o actuar ante el suceso. Sin embargo, se aprecia una cierta capacidad para poder vivir en tales situaciones y poder conllevar sus consecuencias.

Efectos:

Efectos subjetivos:

Tensión, nerviosismo, malestar, preocupación, aprensión e incluso puede llegar a sentimientos de pavor o pánico. Dificultades para el mantenimiento de la atención y la concentración, juntamente con pensamientos de tipo intrusivo.

Actividad fisiológica:

Los efectos fisiológicos sobre el sistema nervioso autónomo y somático son similares a los producidos por el miedo (menos intensos). Produce también dilatación pupilar y aumento en la sudoración.

Por último, se produce un importante aumento de la actividad suprarrenal, que se concreta en elevaciones en la secreción de adrenalina y noradrenalina, y reducciones en los niveles de catecolaminas.

Aumento de secreción de glúcidos y lípidos al flujo sanguíneo (La percepción de estos efectos se convierte en desencadenante).

Todos estos cambios en la actividad fisiológica pueden ser tan marcados que hacen que la persona llegue a percibirlos, es decir, puede producir sensaciones tales como taquicardias, mareos, ruboración, tensión estomacal o sudoración.

La percepción de tales alteraciones fisiológicas se convierte a su vez en desencadenante de la propia ansiedad.

Afrontamiento:

Estado de hipervigilancia que permite realizar un alto grado de exploración del medio ambiente (se amplifican las informaciones amenazantes, desatendiendo las irrelevantes).

Estrechamiento de la atención cuando los estímulos relevantes comienzan a ser procesados.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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