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Quiero dejar a mi pareja pero me da pena, ¿por qué y qué hacer?

Quiero dejar a mi pareja pero me da pena, ¿por qué y qué hacer?

Dejar una relación no es fácil, es una situación delicada y triste que nos provoca malestar y sufrimiento. La mayoría de las veces, cuando nosotros queremos acabar con una relación, no deseamos dañar a la otra persona ni que la relación entre ambos cambie por completo. Es entonces cuando nos entran las dudas sobre si dejar o no la relación ya que, nos entra el miedo de pensar que estamos tomando una mala decisión. También pueden aparecer sentimientos de pena y compasión frente la otra persona, nos puede dar pena dejar a nuestra pareja porque creemos que lo pasará peor que nosotros y queremos evitarle ese sufrimiento. ¿Hasta ?pero este pensamiento es del todo erróneo ya que, solo provocará aún más dolor. Es por este motivo que, en el presente artículo de Psicología-Online, os explicaremos el porqué y qué hacer si quieres dejar a tu pareja pero te da pena.

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¿Por qué me da pena mi pareja?

Como hemos comentado anteriormente, podemos sentir pena por terminar una relación sentimental, ya que sentimos nostalgia por los momentos compartidos y/o por pensar que la otra persona sufrirá en consecuencia de nuestra decisión. También podemos sentirnos culpables por querer terminar la relación y por no acabar de aceptar que lo que sentimos es completamente natural y cíclico.

Muchas veces alargamos las relaciones sentimentales por sentir miedo, pena o incertidumbre hacia la otra persona, creyendo que no será capaz de superarlo. Las relaciones sentimentales, así como las relaciones personales con amigas/os y/o familiares, tienen su duración y debemos aceptarlo y agradecerlo de la forma más natural posible.

Cada persona es responsable de sí misma, así como de sus sentimientos y emociones. Muchas veces creemos que alargar el proceso de ruptura, cuando es por pena hacia la otra persona, lo hará más llevadero. Y, evidentemente, cada persona es un mundo y, por ende, cada relación tiene sus tiempos y espacios. Aún así, una de las cosas más valiosas que tenemos en nuestras vidas es el tiempo. Es por eso que, si tu decisión es clara, en la gran mayoría de casos será beneficioso para los/las dos que se lo comuniques sin prorrogarlo. Debemos encontrar el equilibrio entre: escucharnos a nosotras/os mismas/os, darnos el tiempo y espacio para actuar y empatizar con la posición de la otra persona.

Cómo trabajar la culpa y superar la pena

A continuación veremos cómo trabajar la culpa, la responsabilidad y la compasión para dejar de sentir pena por todo cuando es excesiva:

  • Naturalizar las emociones. Las emociones forman parte de nosotras/os y debemos naturalizarlas para poder trabajar y aceptar los procesos de la vida.
  • Aceptarla. El primer paso para trabajar la culpa y la pena hacia la otra persona es aceptar esa emoción o emociones y sentirlas.
  • Mostrarla. Este paso es importante ya que, muchas veces, nos reprimimos muchas de nuestras emociones por pensar que no somos dignas/os de sentirlas y/o creemos que no podemos mostrarnos vulnerables.
  • Buscar la causa. Una vez has aceptado estas emociones nuevas y que probablemente te sacan de tu zona de confort, puedes empezar a analizar su posible origen.
  • Realizar introspección. Su origen puede proceder, de entre muchos otros factores del miedo a las nuevas situaciones y/o experiencias fuera de tu zona de confort, de pensar que la otra persona te necesita y no es capaz de rehacer su vida por sí misma, del miedo a perderla, del miedo a no saber cómo va a reaccionar la otra persona y/o no saber cómo gestionar la situación emocional que sientes, etcétera.

Razones por las que dejas una relación

Las razones por las cuales quieres dejar una relación pueden ser tantas como personas y/o relaciones existen actualmente. Hay infinidad de posibilidades por las cuales tú decidas empezar un nuevo camino sin esa persona o de forma distinta. Al final, todos los motivos posibles se basan en que: ya no sientes lo mismo hacia esa persona y/o relación. Como hemos mencionado anteriormente, la vida está llena de ciclos naturales que debemos aceptar en la medida de lo posible.

Las personas evolucionamos a lo largo de los años, cada una a nuestro tiempo y es por este motivo que, la persona que conociste hace 5 años o posiblemente hace 6 meses no sea la misma del día de hoy ya que, constantemente, vivimos experiencias nuevas que nos van moldeando y transformando a lo que somos hoy en día.

Puede ser también que sientas que vuestros caminos en la vida no son los mismos. Por ejemplo, a ti se te puede despertar un sentimiento fuerte de querer viajar por todo el mundo y tu actual pareja, por el contrario, se encuentre en otro punto de su vida. Este ejemplo se puede emplear con cualquier divergencia que sea lo suficientemente importante para tí como para dejar de compartir vuestros caminos.

Como terminar una relación sin hacer daño

Una vez asimilamos toda la información anterior y nos sentimos capaces de afrontar la situación, toca actuar. Pero, ¿cómo termino la relación sin hacer daño? Es importante tener en cuenta que nosotras/os mismas/os somos responsables solamente de nuestras emociones y acciones. No podemos responsabilizarnos de las emociones y acciones de los demás.

  • Es por ello que, cuando tomas una decisión que crees que puede doler a la otra persona, y, por consecuencia, a ti, es importante hacerlo desde el respeto y la buena comunicación.
  • Es probable que tu ya le hayas dedicado un tiempo de reflexión a este tema y a las emociones que estabas/estás experimentando, por lo que es importante que entiendas que la otra persona también necesite de un tiempo de reflexión y aceptación sobre ello.

Y si vivimos juntos, ¿cómo lo gestionamos? El hecho de vivir con tu pareja y querer terminar la relación sentimental hace que el proceso sea algo más complejo y, por ello, es aún más necesaria una buena comunicación entre ambos/as. La comunicación clara, sincera y desde el respeto es clave para poder llevar a cabo una separación con el menos daño posible.

Y si llevamos mucho tiempo, ¿cómo romper una relación de muchos años? Anteriormente las relaciones sentimentales empezaban desde muy jóvenes y duraban toda la vida. A día de hoy, este hecho ha cambiado completamente y las relaciones de pareja no duran tanto como antes. Aún así, si te encuentras en la situación de querer dejar a tu pareja con la que llevas compartiendo muchos años, es importante que te permitas el tiempo de aceptación de las emociones que puedas estar sintiendo. Debemos entender que el hecho de llevar muchos años con esa persona, no nos impide sentir que ya no queremos compartir experiencias de la misma manera. Existen numerosos casos de parejas que se mantienen por la comodidad y el conformismo de no tener el valor de cambiar, aunque ya no exista el sentimiento de amor de pareja. Siempre debemos aspirar a nuestra máxima felicidad y por ello no reprimirla a causa de la comodidad y el miedo. En este artículo explicamos cómo dejar a tu pareja sin hacerle daño y sin sufrir.

Cabe añadir que cada situación es completamente distinta a las demás y debemos moldearla acorde y fielmente a nuestras emociones, necesidades y felicidad. Es por este motivo que se puede llegar a un acuerdo con tu pareja de modo que sepáis que no compartís vuestra relación sentimental como hasta ahora, pero podéis seguir compartiendo muchas otras cosas que os hagan sentir cómodas/os y felices. En este artículo respondemos la pregunta que te estarás formulando: ¿Es posible ser amigos/as después de una relación?

Una vez más, para concluir este tema tan complejo, debemos basar nuestras acciones y palabras desde el camino del respeto, la buena comunicación y la sinceridad hacia nosotras/os mismas/os y hacia la otra persona. El amor también se demuestra en el proceso de ruptura y es importante cuidar muy bien ese final de ciclo, igual que todos los anteriores.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Quiero dejar a mi pareja pero me da pena, ¿por qué y qué hacer?, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Sentimientos.

Bibliografía
  • Liberman, R. P. (1995). Manual de terapia de pareja: un enfoque positivo para ayudar a las relaciones con problemas. Bilbao: Desclee de Brouwer.
  • Riso, W. (1999). ¿Amar o depender?. Barcelona: Planeta.

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1 comentario
Su valoración:
Clara
Hablé anoche con mi esposo para divorciarnos a raiz de una discusión, le repetí lo infeliz que soy y como me siento, hace 2 meses hablamos para mejorar las cosas y dijo que iba a cambiar pero no lo hizo, pero ahora que le he hablado de divorcio su reacción ha sido pedirme que vayamos a terapia, que quiere cambiar y rogarme llorando que le de una oportunidad. Me da mucha pena por él, no quiero verlo así, no sé que hacer, solo sé que me quiero divorciar, pero quiero ayudarlo.

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