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Miedo a lo nuevo: causas y cómo vencerlo

 
Por Irene Alabau. 30 septiembre 2019
Miedo a lo nuevo: causas y cómo vencerlo

El miedo es una emoción adaptativa cuyo objetivo es la protección del organismo ante el posible peligro, por lo que puede activarse ante situaciones desconocidas o de incertidumbre. El temor ante los cambios tiene su base en un sentido de autoconservación, de supervivencia. Es por ello, que suele aparecer ante estímulos nuevos como un trabajo, personas, mudanza a otra ciudad etc. Sin embargo, en ocasiones este miedo a la novedad puede ser excesivo y limitante, por lo que si quieres saber más sobre ello sigue leyendo este artículo de Psicología-Online: Miedo a lo nuevo: causas y cómo vencerlo.

Miedo a lo nuevo y desconocido

Todas las personas experimentamos cierto miedo a los cambios, como por ejemplo miedo al cambio de trabajo, miedo al cambio de casa o miedo a hacer cosas nuevas. Sin embargo, en ocasiones este temor se torna excesivo y desproporcionado.

¿Cómo se llama el miedo a lo nuevo y desconocido?

El miedo a lo nuevo y desconocido se llama neofobia. Esta palabra deriva del griego por lo que néos significa nuevo y fobos miedo. La neofobia es un tipo de fobia específica en la que existe un temor incontrolable, persistente, irracional y desproporcionado hacia todo aquello que implica novedad, es esencialmente el miedo a hacer cosas nuevas.

En esta fobia, a diferencia de otras fobias específicas, existe un amplia variedad de estímulos fóbicos, ya que pueden ser temidas tanto cosas materiales, como situaciones como actividades, siempre que se les atribuyan cualidades de novedad. Una de las áreas más investigadas dentro de esta fobia es la neofobia alimentaria, que presenta una alta incidencia, sobre todo en la etapa de la infancia, en ella se rechazan de forma intensa nuevos alimentos y platos. Sin embargo, la neofobia puede manifestarse en cualquier área de la vida cotidiana y momento del ciclo vital, de la misma manera que puede deberse tanto al miedo a fallar, como al temor a la incertidumbre o a la sensación de falta de control.

Síntomas de la neofobia

La sintomatología de esta fobia específica es la siguiente:

  • Síntomas físicos: sintomatología de activación del sistema nervioso ante la exposición o la idea de exponerse a algo nuevo como taquicardia, sudoración, náuseas, mareos, hiperventilación, dolor de estómago, tensión muscular, etc.
  • Síntomas cognitivos: creencias distorsionadas, pensamientos irracionales y catastrofistas, miedo a no ser capaz de controlar la situación nueva si se expone a ella e ideas intrusivas acerca de la novedad.
  • Síntomas emocionales: ansiedad, angustia, sensación de impotencia ante la incapacidad de controlar las reacciones desproporcionadas, problemas de autoestima, tristeza, insatisfacción personal, aburrimiento,…
  • Síntomas conductuales: conductas de evitación o escape ante aquello nuevo y resistencia al cambio que puede derivar en un aislamiento progresivo. Existe una limitación y perjuicio en la calidad de vida de la persona con neofobia, así como estas personas suelen llevar un estilo de vida totalmente monótono y rutinario que restringe la cantidad de elementos gratificantes a los que puede acceder la persona.
Miedo a lo nuevo: causas y cómo vencerlo - Miedo a lo nuevo y desconocido

Por qué le tenemos miedo a lo nuevo

En cuanto a la etiología de la neofobia no se ha identificado una única causa que sea capaz de explicar el origen de este miedo irracional, más bien se han reconocido una serie de factores que se interrelacionan entre sí, pudiendo dar lugar al desarrollo de esta fobia:

  • Zona de confort: ¿por qué tenemos miedo al cambio? El miedo y resistencia excesivo a salir de este área de control, comodidad y estabilidad puede ser por temor a la incertidumbre e incapacidad de gestión de los cambios. Este terror puede deberse a que la persona se proyecta en la zona de pánico al pensar en salir de la de confort, por lo que cree que la situación o estímulo le va a sobrepasar y desbordar. Existe, por lo tanto, un sentimiento de incompetencia y falta de recursos de afrontamiento.
  • Rasgos de personalidad: existen ciertas características personales que podrían resultar predisponentes a la neofobia, como el neuroticismo, la falta de autoestima, de autoeficacia y de confianza o el perfeccionismo. Puede relacionarse también con un estilo de personalidad evitativa, en el que existe un patrón generalizado de inhibición.
  • Apego infantil ansioso/ambivalente: los vínculos que se establecen en la infancia con las figuras de cuidado principales pueden ejercer una influencia sobre las conductas exploratorias en general, al igual que en las representaciones mentales acerca de la propia persona y del mundo. Un estilo de apego inseguro puede derivar en el desarrollo de un temor hacia lo nuevo debido a una interpretación inconsciente negativa tanto de las características y competencias de la propia persona, como del exterior, que se percibe como un lugar incontrolable y plagado de peligros que genera desconfianza. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre las teorías del apego.
  • Situaciones traumáticas: la vivencia de alguna situación que suponga un trauma para una persona puede derivar en el desarrollo de unos esquemas y modelos mentales por los que se concibe el mundo como amenazante y peligroso, por lo que se rechaza todo aquello que es desconocido.
  • Estilos de crianza: un estilo educativo que transmita un excesivo sentido de la responsabilidad y el perfeccionismo puede generar un miedo en la persona por temor a fracasar o a decepcionar a las figuras de crianza, por lo que se evitan todas aquellas situaciones que no se controlan y sobre las que no existe certeza de éxito. Por otro lado, un estilo educativo que transmita un rechazo por la innovación y la exploración, al igual que atribuya un sentido de peligrosidad a la novedad, puede condicionar este miedo.
  • Estilos cognitivos: los patrones y distorsiones del pensamiento propios de un estilo ansioso y neurótico también podrían contribuir en la neofobia. Estas cogniciones se caracterizan por pensamientos catastróficos, sesgos atencionales a las amenazas, visión pesimista generalizada etc.
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Cómo vencer el miedo a lo nuevo

¿Cómo dejar de tener miedo a lo nuevo? En cuanto a la neofobia se recomienda la intervención psicológica para superar miedos e inseguridades. Una vez recopilada información acerca de la persona con esta fobia, el tratamiento debería abordar los siguientes ejes de trabajo:

  1. Psicoeducación: el primer paso para superar el miedo a lo nuevo es conocer la explicación teórica acerca del miedo, su función, el miedo adaptativo y desadaptativo, sobre las fobias, síntomas y mecanismo de funcionamiento y, finalmente, de la neofobia y sus consecuencias.
  2. Técnica de exposición: el componente conductual de la fobia se trabaja mediante la técnica de exposición. En ella, la persona realiza una jerarquía de miedos y se expone de forma gradual a ellos, ya sea en vivo o en la imaginación previamente, mediante el apoyo y guía de una persona especializada, y de forma controlada. Se explica el papel reforzador en la fobia de las respuestas evitativas y de escape, y se trata de prevenir la aparición de estas. El objetivo es generar una habituación para perder el miedo.
  3. Relajación y respiración: el entrenamiento en ambas técnicas disminuye los niveles de ansiedad, y puede aumentar la efectividad de la técnica de exposición si se aplica en ella, ya que la persona se encontrará y sentirá dotada de recursos para calmarse cuando se enfrente a su miedo. Mediante estos ejercicios se aborda el elemento físico de la neofobia.
  4. Reestructuración cognitiva: trabajo del componente cognitivo de este trastorno con el objetivo de mejorar las distorsiones de pensamiento y promover unas creencias más funcionales y adaptativas. Para ello se puede hacer uso del cuestionamiento de las creencias, de los registros de pensamientos, del cuestionamiento socrático, llevar la creencia hasta el límite “¿qué sería lo peor que podría pasar?”, etc.
  5. Trabajo de las habilidades personales: para vencer el miedo a lo nuevo y desconocido es imprescindible abordar y trabajar sobre cualidades como la autoestima, autoeficacia, confianza, seguridad o habilidades sociales. Para ello, es necesario una exploración exhaustiva de la problemática específica de la persona, qué competencias están disminuidas, rasgos de personalidad y su interacción con el trastorno, del mismo modo que el origen de su fobia (el miedo al fracaso, intolerancia a la incertidumbre, necesidad de control, modelos mentales de amenaza etc.), ya que dependiendo de todo ello la intervención será individualizada y pondrá un mayor énfasis en determinados aspectos.
  6. Activación conductual: en cuanto al estado emocional cabe esperar que este incremente a medida que la persona afronta cada vez más situaciones o actividades novedosas. Esta mejora del ánimo por una lado se deberá al incremento de la autoestima y la autoeficacia por ver que es capaz de enfrentar aquello que teme y, por otro lado, porque las actividades nuevas suelen ser gratificantes y constituir una recompensa en sí mismas. A medida que la persona va asimilando nuevas experiencias puede ser beneficioso la elaboración conjunta de una planificación sobre nuevas tareas y actividades con el objetivo de mantener esta activación.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • American Psychiatric Association. (2014). DSM-5. Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. Madrid: Editorial Médica Panamericana, S.A.
  • Caballo, V. E. (Ed.). (2008). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos (Vol. 1). Siglo Veintiuno de España.
  • Corey, D. T. (1978). The determinants of exploration and neophobia. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 2(4), 235-253.

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