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Violencia doméstica: qué es, tipos, causas y consecuencias

 
Por Irene Alabau. 19 agosto 2019
Violencia doméstica: qué es, tipos, causas y consecuencias

La familia es una institución social que es concebida por la sociedad como un espacio de seguridad, pacifismo y calidez. La familia puede ser proveedora de apoyo, cariño y protección. Sin embargo, es uno de los núcleos en el que se pueden sufrir un mayor número de agresiones, en parte debido a la consideración de la familia y sus asuntos de carácter privado. En los últimos años, esta violencia que tiene lugar en el núcleo familiar se considera un asunto de salud pública que requiere de concienciación y sensibilización por parte de la población. Si quieres saber qué es la violencia doméstica, sigue leyendo nuestro artículo de Psicología-Online: Violencia doméstica: qué es, tipos, causas y consecuencias.

Qué es la violencia doméstica

En algunos países de occidente, se empezó a hablar e investigar de la violencia que tiene lugar en las familias en los años 70. Hasta entonces, se trataba de un fenómeno invisible y considerado un asunto privado relativo a la intimidad familiar. Actualmente, la llamada violencia doméstica o intrafamiliar es considerada y catalogada como un problema de salud pública. Pero, ¿qué es la violencia doméstica?

Violencia doméstica: definición

La definición de violencia doméstica establece que es aquella violencia que tiene lugar entre miembros que pertenecen al núcleo familiar y al ámbito doméstico. En esta definición se incluye tanto personas vinculadas afectiva o familiarmente con la persona agresora como con las que convive, sin necesidad de existencia de lazos familiares. La violencia doméstica comprende aquellos actos u omisiones que atenten contra la vida, integridad, libertad o el desarrollo de las capacidades y personalidad.

En la violencia doméstica existen dos roles diferenciados: la persona maltratadora, que es quien impone su autoridad y poder, y la víctima, aquella que sufre el abuso. Normalmente, las personas más vulnerables a este tipo de violencia son niños y niñas, mujeres, personas ancianas y personas con algún tipo de problema físico, psíquico y/o sensorial. Esta vulnerabilidad se explica debido a que la violencia doméstica generalmente implica un abuso de poder por parte de la persona agresora hacia la víctima o víctimas, que considera vulnerables. La vulnerabilidad se asocia a variables como edad, género y discapacidad. Aun así, la violencia doméstica puede ser ejercida por hombres y mujeres de cualquier edad. La violencia doméstica puede recaer sobre:

  • La persona que ha sido o haya sido pareja (incluye violencia de mujer a hombre y entre parejas homosexuales)
  • Hijos e hijas
  • Personas mayores
  • Hermanos o hermanas
  • Menores o personas con discapacidad
  • Personas en situación de tutela o guarda en centros tanto públicos como privados
  • Cualquier otro tipo de relación familiar no mencionada anteriormente

Es importante saber que la violencia doméstica no se limita a uno o varios actos de agresión, si no que refleja una dinámica, manera de interactuar y de relacionarse entre los miembros de la familia, por lo que existe una tendencia a repetirse generacionalmente.

Violencia doméstica: ejemplos

Para entender mejor qué es la violencia doméstica, la ilustramos con algunos ejemplos de violencia doméstica como son:

  • El maltrato infantil en el que progenitor, progenitores o persona cuidadora principal no atiende las necesidades básicas de alimentación e higiene del menor.
  • Cuando un hijo adolescente chantajea emocionalmente y agrede físicamente a sus progenitores.
  • Una familia que convive con una persona mayor y le extrae dinero.

Estos son algunos ejemplos de violencia doméstica para ayudar a entender mejor en qué consiste este fenómeno, pero existen muchos más dada la complejidad de las estructuras de tipo familiar y los tipos de violencia que abarca.

Diferencia entre violencia de género y violencia doméstica

Antes del año 2004, en España la violencia de género o violencia contra la mujer en las relaciones de pareja o ex pareja se consideraba violencia doméstica. En 2004, en España se aprueba la actual ley de violencia de género, Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, por lo que la violencia contra la mujer por parte de la pareja o expareja masculina o relaciones afectivas similares, deja de considerarse violencia doméstica y pasa a considerarse y denominarse violencia de género.

¿Cuál es la diferencia entre violencia de género y violencia doméstica? La razón de la distinción entre ambos tipos de violencia se encuentra en que la violencia de género responde a un tipo de violencia estructural, a un sistema patriarcal, a la existencia histórica de una desigualdad real entre hombres y mujeres y la sufren las mujeres por el simple hecho de serlo. Asimismo, la violencia de género no se manifiesta únicamente en el ámbito doméstico, si no también en el institucional y en el no familiar, como el acoso laboral, la violencia sexual etc.

En cambio, la violencia doméstica se refiere a las agresiones por relaciones familiares y/o convivencia cuya causa no es la posición de desigualdad de la mujer, si no la dinámica familiar. Es por ello que la violencia doméstica incluye las agresiones de pareja de mujer a hombres y entre parejas del mismo sexo, tanto entre mujeres como entre hombres, pero no la violencia del hombre contra la mujer, que es violencia de género.

La reivindicación de la denominación de violencia de género a la violencia contra las mujeres nace de la necesidad de visibilización de la misma como una violencia cuyo origen se encuentra en un sistema desigual y cuyas manifestaciones no se limitan al ámbito doméstico. Por lo tanto, la violencia contra las mujeres en cualquier ámbito y la violencia doméstica presentan diferentes etiologías o causas, mecanismos de funcionamiento y características, por lo que resulta imprescindible la diferenciación entre ambos términos para una prevención y abordaje específicos y efectivos. Por ello, es importante conocer la diferencia entre violencia de género y violencia doméstica.

Violencia doméstica: tipos

Los principales tipos de violencia doméstica o manifestaciones son las siguientes:

  • Violencia de pareja: comprende la violencia física, psíquica y/o sexual de manera repetida por parte de una persona a otra con la que está vinculada sentimentalmente de forma romántica. La motivación de esta violencia es ejercer control sobre la víctima, lo que causa un daño en la persona abusada. Dentro de la violencia doméstica de pareja se contempla la violencia ejercida por una mujer a un hombre y entre parejas homosexuales, sean pareja, ex-pareja, haya o no convivencia.
  • Violencia ejercida por progenitores a sus hijos e hijas: el también llamado maltrato infantil incluye todos los actos que puedan obstaculizar el adecuado desarrollo del menor. El maltrato infantil abarca tanto los actos de abuso, como los de descuido u omisión que amenazan la integridad y salud infantil. Los actos pueden ser realizados tanto por parte de progenitores, como de cuidadores principales o por cualquier institución que se haga cargo. En esta violencia, además de la física, la emocional y la sexual se incluye la negligencia. La negligencia consiste en la omisión de acción, por la que se desatiende la atención básica necesaria del menor. La negligencia extrema es el abandono en la niñez, que puede ser de tipo físico o emocional.
  • Violencia filio-parental: se trata de la violencia por parte hijos o hijas hacia sus progenitores o hacia las personas adultas que ejerzan sus funciones como tal. Es una de las las violencias que más ha aumentado en los últimos años. Las posibles causas específicas de esta violencia son los cambios en el funcionamiento familiar, dificultades normativas por parte de progenitores, progenitores cada vez más mayores, evitación del conflicto en busca del equilibrio y armonía en el seno familiar y el llamado “síndrome del emperador”, por lo que los menores desarrollan cada vez más actitudes egocéntricas y tiranas hacia las personas progenitoras o a cargo de su cuidado.
  • Violencia hacia personas mayores: este tipo de maltrato incluye las acciones voluntarias que generan un daño en una persona mayor y la inacción u omisión que le prive de atención y derechos básicos. Se distingue entre la violencia física, psicológica y sexual, así como negligencia y violencia económica. La negligencia es el abandono del cuidado de las necesidades básicas de la persona. La violencia o abuso económico incluye acciones como apropiación y provecho de bienes económicos y materiales, falsificación y coacción en firma de documentos, etc. Los factores de vulnerabilidad de esta violencia incluyen ser mayor de 75 años, ser mujer, tener una discapacidad, así como la presencia de una enfermedad mental en la persona mayor.
  • Violencia entre hermanos o hermanas: dentro de la violencia doméstica, se trata de uno de los abusos menos visibilizados, probablemente debido a que tanto padres como madres no suelen reconocerlo o identificarlo como violencia doméstica y, por lo tanto, presenta una mayor tendencia a ser negado. Se suele percibir una diferencia de poder entre hermanos o hermanas cuando existe esta violencia, normalmente debido al factor de la edad. Las formas de violencia son similares a las del bullying.

Causas de la violencia doméstica

Es difícil establecer las causas de la violencia doméstica debido a que engloba diferentes tipos de violencia doméstica, como hemos visto en el apartado anterior. La violencia doméstica es heterogénea y multifactorial, sin embargo, se pueden identificar los siguientes factores como factores de riesgo en el aumento de la violencia y tensiones en la familia:

  • La dinámica y estructura familiar tiene un peso abrumador, suele ocurrir en familias que se relacionan mucho entre sí, debido al aislamiento familiar y la falta de otros lazos sociales significativos. Asimismo, es frecuente en familias en las que algunos miembros de la familia tratan de influir e imponer sus valores e idea y en familias en las que existen diferencias generacionales y de sexo.
  • Los estilos de resolución de conflicto están basados en modelos violentos y abusivos, por un lado, y la imposición de ideas y valores que se realiza de forma autoritaria, por otro lado. Estas actitudes ante los conflictos familiares resultan factores precursores y predictores de la violencia domestica. Existe, por lo tanto, una cultura de la violencia en el seno familiar.
  • La aparición de un acontecimiento estresante como situación de desempleo o tener personas dependientes a cargo puede aumentar la tensión en el seno familiar. Asimismo, si desde un primer momento se trata de una familia con dificultades en la gestión del estrés, este nuevo acontecimiento puede disparar, con mayor probabilidad, violencia doméstica.
  • La falta de recursos tanto económicos, sociales, de trabajo, como de vivienda es otra de las causas de la violencia doméstica, ya que generan situaciones estresantes y de tensión, que pueden acabar resolviéndose violentamente.
  • La carencia de competencias emocionales por parte de diversos miembros de la familia o de la persona agresora. La falta de autoestima, de empatía, de habilidades sociales, de calidez, etcétera dificulta el establecimiento de unas relaciones pacíficas y de seguridad entre las personas pertenecientes al núcleo familiar.
  • En cuanto a la persona agresora, suele ser una persona con una autoestima y seguridad bajas, lo que genera frustración, así como presenta una falta de control de impulsos y carencias afectivas. Provenir de un hogar violento, tener problemas emocionales y abusar del alcohol u otras drogas son otros factores de riesgo en la persona agresora.
  • La transmisión intergeneracional de la violencia doméstica, por la que se interiorizan modelos educativos y de gestión de conflictos, dinámicas familiares y patrones de pensamiento, es considerado uno de los factores precursores principales de la violencia intrafamiliar.

Consecuencias de la violencia doméstica

La violencia doméstica conlleva serios problemas para la salud de las víctimas. Asimismo el impacto emocional no se limita únicamente a las víctimas de violencia doméstica, sino también en el resto de las personas que conviven con esta situación. ¿Cuáles son las consecuencias de la violencia doméstica? Para una mayor comprensión de las consecuencias vamos a diferenciarlas en función de quién es víctima de esta violencia:

Consecuencias de la violencia doméstica en menores

En los menores las consecuencias son devastadoras debido a la edad y momento evolutivo en los que tiene lugar esta violencia, tanto si son objeto de ella como si son testigos de violencia doméstica.

  • A nivel físico: aparecen dificultades en el desarrollo y crecimiento, problemas relacionados con el sueño y el hambre, falta de control de esfínteres, dolores de cabeza y estomacales etc. También heridas y lesiones en caso de ser objeto directo de la violencia.
  • A nivel emocional: se identifica ansiedad y depresión, problemas de autoestima, estrés postraumático o ansiedad por separación de otros miembros de la familia. En el siguiente artículo encontrarás información sobre la depresión infantil.
  • A nivel cognitivo: dificultades de aprendizaje y de concentración, bajo rendimiento escolar y mayor dificultad en el desarrollo verbal y general.
  • A nivel conductual: desarrollo de conductas antisociales y agresivas, en la adolescencia predominan las conductas delictivas, de abuso de alcohol y otras sustancias, así como las conductas autodestructivas.

Consecuencias de la violencia doméstica en adultos

En las personas adultas se distinguen las consecuencias de la violencia doméstica en tres niveles diferentes:

  • A nivel físico: heridas, lesiones, golpes, quemaduras y mayor vulnerabilidad a desarrollar enfermedades debido al debilitamiento del sistema inmunológico. A causa de la situación de violencia vivida pueden aparecer dolores de cabeza, estomacales, náuseas, etc.
  • A nivel psicológico: estrés postraumático, ansiedad, depresión, baja autoestima, sentimientos de culpabilidad, vergüenza, disfunciones sexuales…
  • A nivel social y conductual: aislamiento social, sentimientos de desconfianza y hostilidad, abuso de sustancias, intentos de suicidio, etc.

Consecuencias de la violencia doméstica en personas mayores

Las personas de la tercera edad y las personas con cualquier tipo de discapacidad son colectivos considerados vulnerables, además suelen presentar dependencia física y económica con la persona agresora, lo que agrava la situación de violencia.

  • A nivel físico: lesiones, golpes, etcétera que pueden dejar graves secuelas. También desnutrición, deshidratación, falta de higiene, de cuidados, de medicación y, en general, situación de abandono físico.
  • A nivel emocional: sentimientos de indefensión, de soledad, de inutilidad y culpabilidad, carencias afectivas, así como depresión y ansiedad.
  • A nivel social: aislamiento completo del entorno, limitado a la familia y en ocasiones a la persona agresora.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
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  • Martínez, M. L., Estévez, E., Jiménez, T. I., & Velilla, C. (2015). Violencia filio-parental: principales características, factores de riesgo y claves para la intervención. Papeles del psicólogo, 36(3), 216-223.
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  • Varea, R, J. (2016). Violencia Intrafamiliar. Universidad Miguel Hernández.

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