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Emociones secundarias: cuáles son, características y ejemplos

 
Por Sonia Silgado. Actualizado: 9 marzo 2021
Emociones secundarias: cuáles son, características y ejemplos

Las emociones forman parte de los seres humanos y las hay positivas y negativas. En general, se han establecido dos grupos a la hora de clasificarlas: las emociones primarias y las emociones secundarias. Las primarias son aquellas que responden a nuestros instintos y se tienen desde que nacemos. Por ejemplo, la tristeza, la ira, la alegría, etc. Las secundarias surgen a raíz de la combinación de las emociones primarias y se aprenden con el tiempo en función de la cultura y el contexto en el que nos encontramos. Estas no son universales en todas las personas y puede variar la forma en como se expresan.

En este artículo de Psicología-Online, te contamos qué son las emociones secundarias: cuáles son, características y ejemplos de las mismas.

¿Cuáles son las emociones secundarias?

A la hora de decidir qué emociones podrían pertenecer al grupo de las emociones secundarias no se ha encontrado un consenso. Se han formulado distintas propuestas. La mayoría de modelos, incluidos el de Ekman[1]y el de Plutchik[2], afirman que las emociones secundarias "universales" son las siguientes:

  • Vergüenza: se trata de una sensación de malestar por no ser aceptado/a por los demás y un temor a quedar en ridículo. Esto hace que las personas transformen su manera de ser, eviten ciertas situaciones y hagan todo lo posible por no cometer ningún error frente a los demás.
  • Culpa: es una sensación de un gran malestar. Quien lo sufre considera que ha cometido un terrible error y se siente merecedor de algún tipo de castigo. Se podría decir que es una de las emociones más dolorosas.
  • Orgullo: es una sensación positiva acerca de lo que uno es o uno hace. Es una emoción, en general adaptativa, que hace referencia a un alto grado de satisfacción. Sin embargo, es posible que esta emoción se tenga en exceso y acabe produciendo un aislamiento social de la persona.
  • Placer: es una emoción muy positiva y forma parte de los procesos de motivación. Si algo produce placer, nos motiva a continuar haciéndolo. Esta emoción puede darse en cualquier ámbito. En algunos casos, se puede llegar a ver distorsionada.
  • Celos: es un sentimiento de posesión y lucha por no perder aquello que consideramos como propio. Tiene su base biológica adaptativa. Sin embargo, tiene una alta tendencia a volverse desadaptativa al tener ese sentimiento en situaciones que no corresponden.

Características de las emociones secundarias

Las emociones secundarias tienen diversos rasgos distintivos. A continuación, veremos las principales características de las emociones secundarias:

  • Son el resultado de la combinación de las emociones primarias.
  • Se trata de emociones aprendidas: normalmente, empiezan a tenerse a los 2 o 3 años de edad. Esto ocurre porque se necesita cierto nivel de conciencia para poder desarrollarlas, es decir, no son automáticas ni instintivas, como ocurriría en el caso de las primarias.
  • No son universales: no son iguales en todas las culturas, aunque tengan cierta base similar.
  • No son automáticas ni instintivas: al contrario de las emociones primarias, se necesita cierto nivel de conciencia para poder desarrollar las emociones secundarias. Por esta razón no son universales o iguales entre distintas culturas.
  • A nivel general, tienen un mayor grado de complejidad que las emociones primarias.
  • Contribuyen a la formación de una identidad: son lo que nos diferencia a los unos de los otros. Por ende, influye en la forma en la que nos percibimos a nosotros mismos y en nuestra autoestima.

En este artículo, verás cuál es la diferencia entre emociones primarias y secundarias.

Ejemplos de emociones secundarias

Hemos mencionado algunas de las emociones secundarias que la mayoría de los autores incluye en su clasificación. A continuación, veremos algunos ejemplos de emociones secundarias, como pueden llegar a desarrollarse y cómo podemos entenderlas:

Vergüenza

En el caso mencionado de la vergüenza, podemos encontrarnos ante una situación social en la que no conocemos todavía a nadie. En un primer momento, surge la emoción primaria de miedo a ser rechazado por el grupo. Esta emoción tiene su origen en nuestra biología y obedece al instinto de supervivencia. Según este instinto, si pertenecemos a un grupo hay más posibilidades de sobrevivir.

A raíz de ese miedo aparece la vergüenza, haciendo que la persona se cohíba a la hora de actuar o que evite dicha situación. En este artículo, te contamos cómo perder la vergüenza.

Culpa

Uno de los ejemplos de emociones secundarias, concretamente la culpa, son aquellas situaciones en las que nuestros actos tienen unas consecuencias negativas sobre personas que nos importan. Un ejemplo de esto puede ser que le hayas prometido a tu abuela que irás a comer con ella y al final no vas. Si luego tu abuela te dice que está triste porque no has ido, eso puedo hacerte sentir culpable de su tristeza. Descubre cómo dejar de sentirse culpable por todo.

Orgullo

El orgullo puede surgir de distintas maneras. Un ejemplo es a través de la alegría cuando consigues un nuevo trabajo o cuando finalizas tu carrera universitaria. Esa alegría por uno mismo se transforma en orgullo.

Sin embargo, una combinación de ira, tristeza y miedo puede resultar en otro tipo de orgullo. Por ejemplo, cuando no queremos dar la razón a otro y reconocer que estábamos equivocados. La rabia por no estar en lo correcto, junto a la tristeza de dicha situación, más el miedo a que nuestra concepción de nosotros mismos disminuya, se transforma en orgullo.

Placer

Seguimos con más ejemplos de emociones secundarias. El placer es una emoción que se puede experimentar en muchos ámbitos. Hay infinidad de situaciones en las que podemos sentir placer. Por ejemplo, se puede sentir placer por disfrutar de una comida deliciosa, por pasar la tarde con unos amigos/as, por sacar buenas notas o por enamorarse de alguien.

Celos

Los celos son el miedo a perder aquello que consideramos como propio. Algunos ejemplos de celos podrían ser cuando tu mejor amigo/a sale con otras personas y ya no pasa tanto tiempo contigo, los celos en la pareja o los celos entre hermanos. En este artículo, te contamos cómo dejar de ser celoso.

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Emociones secundarias: cuáles son, características y ejemplos, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Emociones.

Referencias
  1. Ekman, P., & Oster, H. (1981). Expresiones faciales de la emoción. Estudios de psicología, 2(7), 115-144.
  2. Plutchik, R. E., & Conte, H. R. (1997). Circumplex models of personality and emotions (pp. xi-484). American Psychological Association.
Bibliografía
  • Dalai Lama, T. G., & Ekman, P. (2008). Emotional awareness: Overcoming the obstacles to psychological balance and compassion: A conversation between the Dalai Lama and Paul Ekman. Times Books/Henry Holt and Co.
  • Vigotsky, L. S. (2004). Teoría de las emociones: estudio histórico-psicológico (Vol. 230). Ediciones Akal.

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