Psicología social

Las principales paradojas en psicología y su significado

 
Mary Dulcinia Lugo
Por Mary Dulcinia Lugo. Actualizado: 2 noviembre 2023
Las principales paradojas en psicología y su significado

Las paradojas son situaciones o enunciados que parecen contradecirse a sí mismos, pero que, en realidad, pueden ser verdaderos. En psicología, estos antilogismos o contradicciones se utilizan a menudo para ilustrar conceptos complejos o para desafiar las creencias preconcebidas. Es por eso que a lo largo del tiempo han surgido muchas paradojas que tratan de explicar de una forma filosófica algunas situaciones que experimentamos a diario.

Para que aprendas más sobre este tema que es intrigante y a la vez muy fascinante, en este artículo de Psicología-Online, te explicamos cuáles son las principales paradojas en psicología y su significado.

Índice
  1. Paradoja de Salomón
  2. Paradoja hedónica
  3. Paradoja de la paciencia
  4. Paradoja de la proyección
  5. Paradoja del fracaso en la vida real
  6. Paradoja del cretense
  7. Paradoja del esfuerzo y el resultado
  8. Paradoja del miedo y la valentía
  9. Paradoja de Abilene
  10. Paradoja de la elección
  11. Paradoja del cambio
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Paradoja de Salomón

Comenzamos con la paradoja de Salomón, una de las más comunes, pues la mayoría de personas la experimentan sin tan siquiera ser conscientes de que se trata de una paradoja. La paradoja de Salomón ilustra la situación en la que siempre queremos darle consejos de vida a las personas nos rodean, pero, en cambio, nos cuesta aplicarnos esos mismos consejos a nosotros mismos.

El nombre de la paradoja se debe al mítico rey judío Salomón, conocido históricamente como uno de los reyes más sabios y por dar célebres consejos. No obstante, su vida personal estuvo llena de malas decisiones e incluso llegó a cometer numerosos pecados.

Casi todos estamos acostumbrados a dar muchos consejos a los demás, pero cometemos los mismos errores que tratamos de corregir en otros. Por ejemplo, le decimos a alguien que se olvide de una persona que le ha hecho daño, pero quizás somos incapaces de dar ese mismo paso nosotros mismos por miedo al sufrimiento.

Paradoja hedónica

Esta paradoja proviene de la escuela filosófica utilitaria y se basa en el concepto de que la búsqueda del placer es la base para maximizar la felicidad. En sus aportes, el psicólogo Viktor Frankl escribió: «la felicidad no se debe perseguir, debe sobrevenir. Y solo llegará como un subproducto de dedicarse a uno mismo y a otras personas».

Es decir, la paradoja del hedonismo surge de la idea de que el placer es subjetivo y que lo que es placentero para una persona puede no serlo para otra. Esto significa que es difícil saber con certeza qué cosas nos harán felices, por lo que la felicidad no debe convertirse en una meta diaria. Por el contrario, debemos tratar de disfrutar de cada paso del camino.

Además, la búsqueda deliberada del placer puede llevar a la adicción y a la insatisfacción. Cuando nos centramos demasiado en el placer, podemos perder de vista otras cosas que son importantes para nosotros, como las relaciones, los objetivos y el significado de la vida.

Ejemplo de la paradoja del hedonismo

La paradoja del hedonismo se puede ilustrar con el ejemplo de una persona que se centra en la búsqueda del placer y decide pasar su tiempo viviendo una vida sedentaria, comiendo comida basura, viendo la televisión y jugando videojuegos. A pesar de que a corto plazo estas actividades pueden ser placenteras, a largo plazo pueden conducir a problemas de salud, entre ellos obesidad, aislamiento social y falta de propósito.

Por el contrario, centrarse en otros aspectos importantes para él o ella, como las relaciones, los objetivos y el significado de la vida puede experimentar más felicidad a largo plazo.

Paradoja de la paciencia

Esta es una de las paradojas más utilizadas en la psicoterapia. La clave para comprenderla radica en el concepto de paciencia y cómo influye en nuestra forma de actuar y enfrentar situaciones. Cuando tenemos paciencia, estamos dispuestos a esperar el tiempo necesario para alcanzar nuestros objetivos, sin apresurarnos ni buscar atajos. En lugar de tomar decisiones impulsivas o precipitadas, nos tomamos el tiempo para planificar, evaluar y actuar de manera cuidadosa y reflexiva.

A través de este enfoque, evitamos cometer errores o tomar acciones impulsivas que podrían llevarnos a retroceder o a perder tiempo corrigiendo errores. En lugar de eso, seguimos adelante de manera constante y sólida, lo que nos permite avanzar de manera más eficiente hacia nuestras metas.

Ejemplo de la paradoja de la paciencia

Imagina que has comprado un mueble por piezas para montar en casa. El paquete viene con un manual de instrucciones y todas las piezas necesarias. Estás ansioso/a por tener el mueble ensamblado y debes decidir si hacerlo lo más rápido posible o leer el manual detenidamente. Si empiezas a ensamblar rápidamente, confiando en tu instinto y habilidad, lo más seguro es que en el camino te das cuenta de que has colocado algunas piezas en el lugar equivocado, lo que te haría perder mucho más tiempo al empezar otra vez la tarea.

En cambio, si decides leer el manual de instrucciones con cuidado antes de comenzar, aunque te toma un poco más de tiempo al principio, si sigues cada paso con precisión, lograrás tener el mueble en menos tiempo del que esperabas y listo para usar.

Paradoja de la proyección

Cuanto más odias el rasgo de una persona, puede ser que lo odias en ti mismo/a. El psicólogo Carl Jung establecía que las características de los demás que nos molestas, pueden ser el reflejo de nuestros propios miedos internos, a lo que denominó «Projection». La proyección implica atribuir a otros aspectos de nosotros mismos que no reconocemos o no aceptamos conscientemente.

Esto podemos ejemplificarlo con el caso de una persona que siempre critica a sus amigos por ser demasiado egocéntricos y narcisistas. Se siente constantemente irritada por la actitud de sus amigos y no puede entender cómo pueden ser tan egocéntricos, sin embargo, no se da cuenta esa persona es que también tiene tendencias egocéntricas, pero las rechaza o niega en sí misma.

Paradoja del fracaso en la vida real

Esta es otra de las paradojas más significativas en psicología, puesto que nos enseña que a medida que experimentes más fracasos, aumentarán tus oportunidades de alcanzar el éxito. Como lo expresó Thomas Edison: «No he fracasado. He encontrado 10,000 formas que no funcionan». Es un hecho que el éxito surge de la persistencia y la superación de obstáculos, y no hay manera de evitar el proceso de aprendizaje a través del fracaso.

Un ejemplo claro de esto es Michael Jordan, quien enfrentó el rechazo al ser excluido del equipo de su escuela secundaria y con el tiempo se convirtió en un jugador estrella a nivel mundial.

Otro ejemplo claro de la paradoja del fracaso en la vida real es el de Steve Jobs, cofundador de Apple Inc. En la década de 1980, Jobs fue despedido de la propia empresa que ayudó a crear debido a diferencias con la junta directiva. Este fue un gran fracaso en su carrera y una experiencia dolorosa. Sin embargo, en lugar de darse por vencido, Jobs aprovechó esta derrota como una oportunidad para aprender y crecer. Fundó otra empresa llamada NeXT Computer y adquirió Pixar Animation Studios, lo que lo llevó a convertirse en uno de los hombres más exitosos del mundo.

Paradoja del cretense

La Paradoja de Epiménides, también conocida como paradoja del Cretense, es un famoso enunciado auto referencial que plantea una contradicción lógica. Esta paradoja se basa en una frase de Epiménides, un filósofo y poeta cretense de la antigua Grecia, quien afirmó: «Todos los cretenses son mentirosos».

El centro de esta paradoja surge cuando consideramos si esta afirmación es verdadera o falsa. Si suponemos que este enunciado es verdadero, entonces implica que todos los cretenses, incluido Epiménides mismo, son mentirosos. Sin embargo, si todos los cretenses son mentirosos, esto incluiría al propio Epiménides, lo que llevaría a la conclusión de que su afirmación era falsa. Por lo tanto, si el enunciado es verdadero, se contradice a sí mismo.

Ejemplo de la paradoja del cretense

Supongamos que alguien nos dice que siempre dice mentiras. Esta afirmación crea una paradoja, ya que, si esa persona siempre dice mentiras, entonces ¿cómo sabemos si está diciendo la verdad cuando afirma que siempre dice mentiras? Esta paradoja ilustra la dificultad de evaluar y comprender nuestra propia conducta cuando se trata de la autorreferencia y autoevaluación, ya que puede llevar a contradicciones aparentes y desafíos para entender la veracidad de nuestras propias afirmaciones.

Paradoja del esfuerzo y el resultado

Una de las paradojas más usadas en el campo de la psicología, puesto que plantea una aparente contradicción entre los esfuerzos que realizamos para alcanzar algo y el resultado que obtenemos. Puede aplicarse en diferentes contextos, como relaciones personales, metas profesionales o cualquier situación en la que nos esforcemos por lograr algo en particular.

La paradoja se basa en el hecho de que, a veces, cuando nos empeñamos demasiado en alcanzar algo o alguien, en lugar de acercarnos a ello, parece alejarse aún más. En algunas ocasiones, el enfoque excesivo en buscar o perseguir algo crea una dinámica de desesperación o ansiedad. Esta actitud puede hacer que actuemos de manera desesperada o poco auténtica, lo que aleja a lo que buscamos.

Ejemplo de la paradoja del esfuerzo y el resultado

Un ejemplo de esta paradoja es el de una persona que busca la aprobación constante de los demás y se esfuerza mucho por complacerlos en todo momento. Sin embargo, a medida que se esfuerza demasiado por buscar la aprobación de otros, en realidad puede alejarlos, ya que pueden percibir su comportamiento como excesivo o poco auténtico.

Lo mismo sucede en una relación romántica, puesto que si una persona persigue constantemente a la otra de una manera agobiante, puede generar alejamiento y rechazo.

Paradoja del miedo y la valentía

La paradoja del miedo y la valentía se basa en que la idea de que la valentía no significa la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar a pesar de él. En otras palabras, la valentía surge cuando enfrentamos y superamos nuestros temores en lugar de evitarlos.

Por ello, si algo te llena de temor es probable que sea un indicio de que deberías enfrentarlo. A menos que implique un peligro real para la vida o cause daño físico, la sensación de lucha o huida suele activarse cuando nos encontramos con desafíos relacionados con traumas pasados o cuando buscamos convertir en realidad nuestra visión del yo que aspiramos a ser.

Por ejemplo, entablar una conversación con alguien atractivo, tomar la iniciativa para buscar un nuevo trabajo de forma directa, expresarse en público, emprender un negocio, expresar opiniones controvertidas, ser totalmente sincero con alguien, y muchas otras situaciones similares, a menudo desencadenan miedo y ansiedad. Sin embargo, es importante reconocer que estas son precisamente las cosas que debemos abordar y afrontar para avanzar en la vida.

Las principales paradojas en psicología y su significado - Paradoja del miedo y la valentía

Paradoja de Abilene

La paradoja de Abilene ilustra una situación en la que un grupo de personas decide realizar una acción que nadie desea, pero lo hacen porque creen que es lo que los demás quieren y no pretenden causar molestias. Esta es una de las paradojas que más suele producirse en los grupos sociales y se produce por falta de comunicación efectiva y la presunción de lo que otros quieren.

La paradoja de Abilene fue descrita por el psicólogo Jerry B. Harvey en su libro de 1988 titulado The Abilene Paradox and other Meditations on Management. Harvey utilizó el ejemplo de una familia que decide ir a Abilene, un pueblo remoto de Texas, para pasar el día. La familia no quiere ir a Abilene, pero nadie quiere ser el primero en decir que no. Como resultado, la familia toma una decisión que no es la que quiere la mayoría de sus miembros.

Imaginemos que un grupo de amigos está tratando de decidir a dónde ir a cenar. Todos ellos prefieren quedarse en casa, pero nadie quiere parecer aburrido, así que uno sugiere ir a un restaurante. Los demás asienten, pensando que es lo que el resto quiere, y terminan yendo a cenar fuera, aunque ninguno realmente quería hacerlo.

Paradoja de la elección

Cuando tenemos demasiadas opciones para elegir es posible que nos resulte más difícil tomar una decisión. Esto se debe a que el cerebro tiene que procesar más información y tomar más consideraciones, lo que puede provocar ansiedad y confusión.

El psicólogo Barry Schwartz encontró en sus estudios que las con más opciones para elegir eran menos felices con sus decisiones, que las que tenían menos opciones. El estudio también encontró que las personas que tenían más opciones eran más propensas a arrepentirse de sus decisiones. Es usual que tantas alternativas provoquen ansiedad ante el temor a equivocarse en las elecciones.

Ejemplo de la paradoja de la elección

Imagina que vas a una heladería. Si solo hay tres sabores (vainilla, chocolate y fresa), la elección es sencilla. Eliges uno basado en tu preferencia y probablemente estés satisfecho con tu decisión.

Sin embargo, si hay 50 sabores diferentes, la decisión puede ser abrumadora, ya que la amplia variedad hace que tomar una decisión sea mucho más difícil. Finalmente, después de elegir un sabor, es posible que te quedes pensando si realmente hiciste la mejor elección o si otro sabor hubiera sido mejor. Esta incertidumbre y cuestionamiento pueden hacer que la elección final sea menos satisfactoria, a pesar de tener muchas más opciones a tu disposición.

Paradoja del cambio

La paradoja del cambio ilustra un fenómeno psicológico que se produce cuando el cambio es inevitable, pero, al mismo tiempo, es difícil de lograr. Esto se debe a que para cambiar se requiere que abandonemos lo que conocemos y experimentemos algo nuevo.

Un estudio realizado por el psicólogo Martin Seligman encontró que las personas que son más abiertas al cambio suelen ser más felices y exitosas. El mismo estudio también encontró que las personas que se resisten al cambio suelen ser más propensas a la ansiedad y la depresión.

A modo de ejemplo, imagina a alguien que tiene en un empleo que no le gusta, pero le proporciona seguridad financiera. Esa persona sabe que cambiar de trabajo podría ser beneficioso a largo plazo, sin embargo, el temor a lo desconocido y la incertidumbre pueden dificultar que tome la decisión de cambiar.

Las principales paradojas en psicología y su significado - Paradoja del cambio

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

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Bibliografía
  • Kahneman, D. (2003). Paradojas del comportamiento humano. Barcelona: Ariel.
  • Pérez-Luco, R., Alarcón, P., & Zambrano, A. (2004). Desarrollo humano: paradoja de la estabilidad del cambio. Psychosocial Intervention, 13(1), 39-61.
  • Pinker, S. (2002). Paradojas de la mente. Barcelona: Paidós.
  • Wiseman, R. (2005). Paradojas de la psicología. Barcelona: Ariel.
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